OPINIÓN: La fiesta inolvidable
En la primera escena de la película, el personaje de Peter Sellers es un soldado que debe alertar con la corneta cuando ve venir a la tropa enemiga. Al escuchar el sonido, los soldados le empiezan a disparar y lo impactan de lleno pero el tipo no se muere nunca. Le siguen disparando y, mientras agoniza, Sellers sigue tocando la corneta hasta terminar de arruinar la escena. El director corta la filmación al grito de “¿quién es ese idiota que no se muere de una buena vez?”. La segunda escena es la más famosa de la película. Una gigantesca fortaleza en el medio del desierto será dinamitada. Mientras terminan de ultimar los detalles para filmar, vemos venir a Peter Sellers detrás de los técnicos con los cordones desatados. Buscando cómo atarlos, apoya el pie en el detonador y toda la fortaleza explota antes de que el director pueda filmar la escena. Así empieza La Fiesta Inolvidable. Lo de Manuel Adorni es mucho más gracioso.
Antes de continuar con esta comedia interminable, cumplimos con el deber de trasladar al Poder Ejecutivo Nacional una inquietud que aqueja a demócratas y republicanos preocupados por la idea de que el kirchnerismo pueda volver al poder: otra vez habló Caputo.



