Pocho Sosa fue homenajeado por la Ciudad y declarado Vecino Destacado
La Ciudad de Mendoza llevó adelante un emotivo homenaje en la plazoleta Vélez Sarsfield (Cuarta Sección) al artista Pocho Sosa. La jornada estuvo cargada de emoción, música y el merecido reconocimiento que contó con la participación del Coro, la Orquesta, el Ballet municipal, el músico Don Torres y otros artistas invitados que sorprendieron tanto al público presente como al propio homenajeado.

El encuentro estuvo encabezado por el intendente Ulpiano Suarez; funcionarios municipales; el secretario de Cultura de la provincia, Diego Gareca; la presidente del EMETUR, Gabriela Testa; la reina y virreina de la Ciudad, Celeste Sammartino y Sofía Sosa. Por supuesto, el protagonista, el Pocho, sus familiares y amigos.
Con mucho cariño, el acto reunió espontáneamente a vecinos, vecinas y sobre todo artistas destacados de la provincia. Se encontraban presentes Los Cumpas (los hermanos Oscar y Franklin Henríquez); Juanita Vera; Coco Segura; Vilma Vega; Sara Rosales; Leonor Poblet; Eduardo Ordóñez; Susana Jerez; Marcelo Sánchez y su mujer, la actriz Andrea Simón; Fabiana Cacace; Diana Wol; Estela Torino y su marido el guitarrista Raúl Reynoso; el “trovador”, Sergio Santi; Javier Rodríguez y Hugo Budini.
La ceremonia comenzó con la sorpresiva participación del Coro de la Ciudad de Mendoza, dirigido por Eleonora Fernández, interpretando la memorable canción “Otoño en Mendoza”, a capella, mientras avanzaban hacia el espacio del acto, generando una apertura profundamente emotiva. Pero mientras este cuadro terminaba siguieron las sorpresas con la grata aparición del actor Darío Anís, quien caracterizado como cartero, ofreció un relato sobre la vida y obra del cantor, aportando una mirada sensible y narrativa al homenaje.

De esta manera, ya se sentía en el aire la efusividad y el cariño manifestado al Pocho Sosa, incluyendo a su compañera, sus hijas y sus nietos, así como a sus amigos y colegas de la música, quienes acompañaron en el reconocimiento colectivo impulsado por la vecina Nancy Linares, quien en representación de los habitantes del barrio, tomó la palabra y destacó la importancia de Pocho Sosa como parte fundamental de la identidad y la vida cotidiana de la comunidad.
Nancy expresó: “Quiero agradecer la presencia de todos y cada uno de ustedes en este hermoso día que nos ha tocado compartir la inauguración de este precioso espacio que va a llevar tu nombre, Carlos Alberto Sosa, el Pocho. Has recibido tantos reconocimientos, distinciones, diplomas, aplausos, medallas y besos, pero hoy estamos aquí, compartiendo junto a tus hijas y tus nietos”.
Y agregó: “Es importante que este lugar lleve tu nombre y sea un hermoso punto de encuentro para nosotros, los que te conocemos hace tantos años. Lo mío es muy simple, gracias por tu trabajo, tu dedicación, tu tiempo a la cultura de Mendoza y que trascendió las fronteras. Te quiero, y muchas gracias, familia”.

El intendente de la Ciudad de Mendoza, Ulpiano Suarez, tampoco salió de la emoción y entre abrazos entregó un obsequio al Pocho reconociendo el valor de su trayectoria y el aporte incansable que ha hecho a la cultura mendocina. Posteriormente, junto a los funcionarios, vecinos, vecinas y familiares realizó el descubrimiento de una placa conmemorativa que quedó emplazada en el espacio público como símbolo permanente de reconocimiento.
En continuidad con los momentos artísticos, Darío Anís volvió a escena en su rol de cartero para introducir, a través de una carta atribuida a Jorge Sosa, la presentación de Don Torres, quien también agradeció la posibilidad de compartir este momento junto al Pocho e interpretar su versión rockera del clásico “Otoño en Mendoza”, dejando a todos boquiabiertos.
La Orquesta Municipal, junto a las voces de Juan Carlos Romero y Candela Albornoz, y el Ballet Folclórico Municipal, ofrecieron luego un repertorio que incluyó la tonada “Para mi cuyana”, la cueca “Porque usted se lo merece” y el gato “El Enamorado”, este último compuesto por Pocho junto a Jorge Sosa, generando uno de los pasajes más celebrados de la jornada.
Hacia el cierre, Pocho estaba muy emocionado y entonces Pochi Zimmermann, reconocida artista y esposa del homenajeado tomó la palabra en un momento íntimo y significativo, agradeciendo el reconocimiento y compartiendo su emoción con el público presente. Dijo: “El Pocho está sumamente emocionado. Queremos agradecer la iniciativa de Nancy. Sabemos que le llevó tiempo hacer esto. Queremos agradecer la decisión del intendente y la gestión de toda la subsecretaría de Cultura de la Ciudad de Mendoza, a todo el personal, los elencos artísticos, cantantes, músicos, bailarines, indispensables para el Pocho. Nos han emocionado mucho. Gracias”.
Para finalizar, el acto tuvo un cierre colectivo en el que artistas, vecinos y familiares se unieron para entonar “Todo cambia”, en un clima de celebración y profunda conexión con la identidad cultural cuyana.
Una vida dedicada a la canción cuyana
Nacido como Carlos Alberto Sosa el 17 de julio de 1943 en la Ciudad de Mendoza, Pocho fue y es considerado una de las voces fundamentales de la música regional.
Su historia con la música comenzó de manera inesperada a los 16 años, cuando una enfermedad lo obligó a hacer reposo. Fue entonces cuando su padre, guitarrero aficionado, le acercó una guitarra que guardaba en el ropero, marcando el inicio de su camino artístico.
La primera canción que aprendió fue “Luna Tucumana”, de Atahualpa Yupanqui, dando comienzo a una relación profunda con el folclore.
Autodidacta y apasionado por la tradición popular, el artista siempre se definió más como “guitarrero” que guitarrista, entendiendo la música como un espacio de encuentro y expresión colectiva.
De los primeros grupos a los grandes escenarios
Su carrera comenzó con el grupo Los Picunches, seguido por Los Huarpeños y el Cuarteto Huanta. Más tarde integró Canto Trío, formación con la que alcanzó reconocimiento nacional.
En 1980, el grupo obtuvo un premio en Cosquín por la interpretación de “Destituyo las rosas”, obra de Jorge Sosa y Damián Sánchez.
A lo largo de los años, Pocho llevó la música cuyana a escenarios de todo el país y del exterior, participando en festivales, encuentros culturales y presentaciones internacionales.
Entre los hitos de su trayectoria se destacó su actuación en el Salón Dorado de la Organización de los Estados Americanos (OEA), donde representó la música cuyana a nivel internacional.
Amistades que marcaron una época
Uno de los vínculos más importantes de su carrera fue el que construyó junto al poeta Jorge Sosa y el músico Damián Sánchez.
Juntos dieron forma a un trío creativo fundamental para la música cuyana: Sánchez en la composición, Jorge Sosa en la poesía y Pocho en la voz. De esa unión nació la emblemática “Tonada de Otoño”, popularmente conocida como “Otoño en Mendoza”.
Este trabajo los vinculó con el movimiento del Nuevo Cancionero, impulsado por referentes como Armando Tejada Gómez, Tito Francia y Oscar Matus.
Un referente de la identidad cultural cuyana
Con más de cinco décadas de trayectoria, Pocho Sosa se consolidó como uno de los grandes defensores de la canción cuyana, especialmente de la tonada.
Su obra también puso en valor otras expresiones tradicionales como la cueca y el gato, reafirmando el patrimonio cultural de la región.
A lo largo de su carrera, sostuvo una mirada comprometida con las raíces y con la música como expresión del pueblo mendocino.
Un reconocimiento cargado de afecto
El homenaje impulsado por vecinos y acompañado por la Ciudad no sólo celebró su extensa trayectoria artística, sino también el vínculo cercano que supo construir con la comunidad.
En una jornada atravesada por la emoción, la música y la memoria colectiva, Pocho Sosa fue reconocido como una figura esencial del paisaje cultural de Mendoza, cuya obra continúa resonando en generaciones de artistas y en el corazón de su pueblo.



