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Se recalienta el dólar: el mayorista supera los $1.400 y vuelve a abrirse la brecha

La divisa oficial sube y deja atrás la calma de los últimos meses: el minorista ronda los $1.435 y el mayorista se ubica cerca de $1.415. El contado con liquidación opera en torno a $1.515 y la brecha vuelve a moverse en torno al 6/7%. Con tasas en baja, el carry trade pierde atractivo y el mercado reacomoda expectativas.

El “veranito” cambiario que se venía extendiendo desde noviembre empieza a mostrar señales de agotamiento. Este lunes, el dólar minorista sube y se ubica en torno a $1.435, mientras que el tipo de cambio mayorista se afirma por encima de los $1.400 y opera cerca de $1.415.

Con apenas tres ruedas por delante para el cierre de abril, el dólar acumula una suba cercana al 2% en el mes. El movimiento también reaviva la brecha cambiaria entre el oficial y las cotizaciones financieras: el contado con liquidación (CCL) se mueve en la zona de $1.515, lo que deja una distancia de alrededor del 6% al 7% frente al mayorista.

El despertar del tipo de cambio tras la modorra de los últimos meses —hace dos semanas había tocado uno de sus valores más bajos desde octubre— se relaciona con un cambio de escenario: la baja de las tasas en pesos empieza a ponerle un techo a la estrategia del carry trade, que había dominado el mercado.

Con rendimientos en descenso, deja de ser tan atractivo quedarse en pesos para capturar tasa y luego dolarizarse. En el mercado interpretan, además, que el Gobierno estaría dispuesto a dejar correr algo más el tipo de cambio aun en un tramo del año en el que suele aumentar la oferta de divisas por la liquidación de la cosecha.

Qué factores empujan el movimiento

La baja de tasas se da en un contexto de cambios recientes en la política monetaria y financiera, con ajustes sobre los encajes bancarios y operaciones del Tesoro para absorber liquidez. En ese marco, este martes está prevista una nueva licitación de deuda, que el mercado seguirá de cerca por su impacto sobre la cantidad de pesos en circulación y, en consecuencia, sobre la demanda de dólares.

Bonos bajo presión: sube el riesgo país y el Merval sostiene el tono

El reacomodamiento del dólar se da, además, en una rueda en la que los bonos en dólares operan más débiles y el riesgo país vuelve a subir: el indicador de JP Morgan repunta y se ubica cerca de los 575 puntos. Hacia el cierre del mes, el termómetro soberano vuelve a acercarse a los 600 puntos, influido también por la volatilidad global y las tensiones geopolíticas, que suelen golpear más a los activos de economías emergentes.

En este contexto, el dato positivo llega desde las acciones: el S&P Merval muestra una mejora cercana al 1%, en una plaza que combina cobertura cambiaria con apuestas selectivas a papeles locales.

De cara a las próximas ruedas, los operadores miran tres variables: la evolución de las tasas en pesos, el resultado de la licitación y el comportamiento de la brecha entre el oficial y los financieros. Si el rendimiento en moneda local sigue bajando, la presión para dolarizar carteras podría sostenerse; si, en cambio, reaparecen incentivos para quedarse en pesos, el mercado podría volver a buscar una pausa.

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