Entre viñedos y olivares, dos experiencias que invitan a descubrir la esencia productiva y turística de Mendoza
En el Mes del Malbec y en momento de cosechas de vides y olivas, es oportuno evaluar el panorama local sobre enoturismo y oleoturismo. Ambos conectan con paisajes productivos únicos y permiten vivir experiencias sensoriales que combinan conocimiento, disfrute y cultura.
En el Mes del Malbec y en momento de cosechas de vides y olivas es oportuno evaluar el panorama local sobre enoturismo y oleoturismo. Ambos conectan con paisajes productivos únicos y permiten vivir experiencias sensoriales que combinan conocimiento, disfrute y cultura.
Mendoza consolida su posicionamiento como uno de los destinos más atractivos del país y de Sudamérica a partir de propuestas turísticas profundamente ligadas a su identidad productiva.
Destacan el enoturismo y el oleoturismo como dos grandes propuestas que convocan, combinando paisajes, sabores y cultura. Y seducen a visitantes locales y turistas nacionales e internacionales. Ambos permiten al visitante conectar con el origen de lo que se consume, recorrer paisajes productivos únicos y vivir experiencias sensoriales que combinan conocimiento, disfrute y cultura.
Con un total de 896 bodegas, de las cuales 230 están abiertas al turismo, el enoturismo es uno de los pilares de la oferta turística mendocina (datos del INV).
Mendoza integra la red internacional Great Wine Capitals y pertenecer a este selecto grupo de ciudades vitivinícolas que la ubica en el mapa global del turismo vinculado con el vino y las experiencias.
Las bodegas mendocinas no solo ofrecen productos de excelencia, sino también experiencias integrales que conectan al visitante con el territorio, la historia y la innovación de la industria.
Esta amplia red permite a los visitantes vivir experiencias diversas: desde degustaciones guiadas hasta recorridos por viñedos, almuerzos entre montañas y propuestas culturales vinculadas al vino, sunsets, eventos sociales y culturales, entre otras opciones que se funden en una propuesta tan atractiva como imperdible.
En el enoturismo de Mendoza destacan las degustaciones dirigidas por sommeliers, recorridos por viñedos y salas de elaboración, experiencias de poda y cosecha durante la vendimia y clases de cocina regional con maridaje.
También es posible disfrutar de cabalgatas entre viñedos, paseos en bicicleta por caminos del vino, picnics al aire libre, visitas nocturnas a bodegas, espectáculos culturales y musicales, y estadías en hoteles boutique emplazados en fincas vitivinícolas.
Algunos ejemplos emblemáticos incluyen propuestas como las experiencias sensoriales y gastronómicas en bodegas ubicadas en distintas zonas. Cada propuesta refleja la diversidad y el nivel de desarrollo alcanzado por el sector.
Universo del olivo
En paralelo, el oleoturismo emerge como una propuesta en crecimiento, con identidad propia y un fuerte anclaje en la producción local. En este marco se desarrolla Mendoza Oliva Bien, el producto oleoturístico impulsado por el Ente Mendoza Turismo (Emetur) junto a la Asociación Olivícola de Mendoza (Asolmen), enfocado exclusivamente en el Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE).
Este programa, que recientemente fue distinguido con el Premio Excelencias en la última edición de FITUR, propone una inmersión en el universo del olivo.
A través de recorridos por olivares, visitas a almazaras y espacios de interpretación, los visitantes pueden conocer de cerca el proceso de elaboración del AOVE, participar de degustaciones y disfrutar de experiencias gastronómicas que resaltan la calidad del producto mendocino.
Mendoza Oliva Bien integra producción, turismo, gastronomía y cultura, poniendo en valor el paisaje olivícola y la identidad local. Entre sus propuestas se destacan actividades como paseos entre olivos, visitas a ejemplares centenarios, catas de varietales, menús elaborados con AOVE, prácticas de oleoterapia y experiencias participativas como “ser olivarero por un día”.
El desarrollo del oleoturismo se apoya además en un plan estratégico que establece lineamientos de ordenamiento, calidad y articulación entre los distintos actores del sector, promoviendo su integración al sistema turístico provincial y acompañando su crecimiento sostenido.
Si bien se trata de propuestas con distintos niveles de desarrollo, el enoturismo y el oleoturismo comparten un mismo espíritu: invitar a descubrir Mendoza a través de sus productos emblemáticos.
Ambos permiten al visitante conectar con el origen de lo que se consume, recorrer paisajes productivos únicos y vivir experiencias sensoriales que combinan conocimiento, disfrute y cultura.
De esta manera, Mendoza no solo se posiciona como tierra del vino, sino también como un destino que amplía su oferta con nuevas propuestas como el oleoturismo, enriqueciendo su identidad y diversificando su atractivo para el turismo del mundo.
Puntos claves
-Ambos sectores comparten el mismo ADN: la conexión con el origen. El turista ya no solo quiere comprar una botella; quiere saber quién la hizo, tocar la tierra donde creció y entender la historia que hay detrás de cada etiqueta o frasco.
Enoturismo: El Corazón de Mendoza
Mendoza no es solo una provincia vitivinícola; es una de las Great Wine Capitals, lo que la sitúa en el «Champions League» del vino mundial.
- Infraestructura: De las 896 bodegas registradas, 230 están preparadas para el turismo, ofreciendo un abanico que va desde lo artesanal hasta lo arquitectónicamente vanguardista.
- Experiencias destacadas:
- Gastronomía: Almuerzos de varios pasos con maridaje frente a la Cordillera.
- Turismo Activo: Bicitours, cabalgatas y clases de cocina.
- Estacionalidad: Participación directa en la poda y la cosecha.
- Eventos: Sunsets y espectáculos culturales que fusionan el arte con el vino.
Oleoturismo: El Nuevo Protagonista
El aceite de oliva ya no es solo un acompañante. Ahora tiene su propio escenario gracias a iniciativas como Mendoza Oliva Bien.
- Identidad Propia: Fuerte enfoque en el aceite de oliva virgen extra (AOVE).
- Propuestas Innovadoras:
- Oleoterapia: Tratamientos de bienestar basados en las propiedades del olivo.
- Cultura: Visitas a olivos centenarios que son verdaderos monumentos vivos.
- Experiencias Participativas: El concepto de «olivarero por un día» para entender el proceso desde la planta hasta la almazara.
- Reconocimiento: El premio en FITUR valida que Mendoza está haciendo las cosas bien al integrar la producción con la excelencia turística.
Comparativa de experiencias
| Característica | Enoturismo | Oleoturismo |
| Producto estrella | Malbec y varietales. | Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE). |
| Actividad clave | Degustaciones y maridajes. | Catas de varietales y visitas a almazaras. |
| Conectividad | Integrado a redes globales (GWC). | Programa estratégico local (Emetur/Asolmen). |
| Sensación | Sofisticación y tradición. | Bienestar, origen y pureza. |


