La Dirección de Defensa del Consumidor de Mendoza pone el foco en los consumos de mascotas: alimentos, veterinarios y servicios
Defensa del Consumidor analiza el crecimiento del consumo de alimentos para las mascotas y la necesidad de acompañar a la ciudadanía con información clara para proteger derechos y promover prácticas responsables.
Los animales de compañía ocupan un lugar central en la vida cotidiana. En Argentina, el 75 % de las personas considera a su mascota como un integrante fundamental de la familia, lo que refleja un vínculo afectivo profundo que también impacta en las decisiones de consumo.
Este cambio cultural impulsa una mayor demanda de alimentos, productos, servicios veterinarios y cuidados especializados. Sin embargo, desde la Dirección se remarca que cuando se habla de consumo, no se trata de los animales en sí, sino de los bienes y servicios que las personas adquieren para su cuidado y bienestar.
En este contexto, el crecimiento del sector —especialmente en el entorno digital— también trae nuevos desafíos. Las compras on-line, por ejemplo, han aumentado y con ellas los conflictos asociados: demoras en la entrega, estafas en redes sociales, publicidad engañosa o dificultades para realizar reclamos.
Además, se advierte sobre la circulación de productos no registrados y servicios informales que pueden afectar tanto la economía familiar como la salud de los animales.
Un marco de protección para consumidores y cuidado responsable
La protección de quienes adquieren bienes o contratan servicios para sus mascotas se basa en la Ley Nacional 24.240 de Defensa del Consumidor y, en Mendoza, en la Ley Provincial 5547.
Estas normativas alcanzan a la compra de alimentos, accesorios y servicios no médicos —como peluquería o guarderías—. En el caso de las prácticas veterinarias profesionales, se aclara que suelen canalizarse por vías específicas (colegios profesionales o justicia), aunque la publicidad de estos servicios sí está regulada por la normativa de consumo.
Recomendaciones clave para un consumo seguro
Desde la Dirección se promueve una serie de pautas simples que pueden evitar problemas:
Verificar siempre quién vende: identificar CUIT, domicilio y canales de contacto.
Exigir factura o comprobante de compra.
Evitar transferencias sin respaldo en operaciones online.
Guardar capturas, comprobantes y toda evidencia de la transacción.
Controlar que los productos veterinarios y alimentos estén registrados oficialmente.
Realizar un reclamo previo al proveedor antes de iniciar una denuncia.
También se recuerda que en las compras a distancia rige el derecho de arrepentimiento —en los casos previstos—, que permite revocar la operación dentro de los plazos establecidos.

Un enfoque integral: derechos, prevención y bienestar
La Dirección de Defensa del Consumidor trabaja con una mirada integral que articula derechos de las personas consumidoras con el bienestar animal, promoviendo prácticas responsables, seguras y transparentes.
En ese sentido, se impulsa el fortalecimiento de acciones de educación, prevención y fiscalización, así como la articulación con organismos sanitarios y municipios.
El objetivo es claro: que cada decisión de consumo vinculada a mascotas sea informada, segura y respetuosa, entendiendo que cuidar nuestros derechos también es una forma de cuidar a quienes forman parte de nuestras familias.



