Confirman la construcción en Argentina de una de las plantas de urea más grande del mundo

Pampa Energía anunció la construcción de una mega planta de producción de urea granulada en el Polo Industrial de Bahía Blanca. El proyecto, diseñado para alcanzar una capacidad de producción de 2,1 millones de toneladas anuales hacia fines de 2029, marcará el desembarco de la compañía conducida por Marcelo Mindlin en un sector clave para el desarrollo agroindustrial y la balanza comercial argentina.

La iniciativa marca una diversificación inédita en el portafolio de la firma, que además aprovechará los incentivos que ofrece el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), que busca atraer capitales de gran escala mediante beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios de largo plazo.

El impacto financiero para la Argentina será sustancial una vez que el complejo comience a operar a plena capacidad. Los cálculos preliminares proyectan un aporte estimado de alrededor de US$ 1.000 millones anuales a las reservas del Banco Central, de la mano de la sustitución de importaciones de fertilizantes y un incremento de las exportaciones.

El foco del negocio externo estará puesto principalmente en el mercado regional, en especial en las necesidades de Brasil, el principal socio comercial del bloque, Brasil.

«Es la decisión de inversión más importante en la historia de Pampa y la más grande que emprendemos en años», afirmó Marcelo Mindlin, presidente de la firma. El empresario destacó que la puesta en marcha de esta planta otorgará al país un autoabastecimiento clave, permitiendo previsibilidad en la cadena de costos de uno de los motores de la economía nacional.

El trasfondo del anuncio expone también una fuerte variable geopolítica, en momentos donde las cadenas de suministro globales enfrentan constantes tensiones. Hoy el campo argentino depende de fertilizantes que se importan en algunos casos de regiones expuestas a altos niveles de inestabilidad política y bélica, un factor de riesgo que este proyecto promete neutralizar mediante la producción local.

El núcleo del proyecto radica en su capacidad para actuar como un puente de valor agregado entre dos de los sectores más dinámicos de la economía. El complejo industrial de fertilizantes permitirá conectar de forma directa las masivas reservas de gas natural provenientes de Vaca Muerta con los requerimientos logísticos y productivos del agro, transformando un recurso primario en un insumo industrial de alto valor.

El cronograma de ejecución contempla un plazo estimado de tres años y medio de obras. Durante el pico de la etapa constructiva, se estima que la obra demandará de manera directa más de 3.500 operarios y técnicos.

Una vez concluida la infraestructura y puesto en marcha el complejo, la planta requerirá una plantilla permanente de aproximadamente 300 profesionales y operarios calificados. Desde Pampa Energía adelantaron que se priorizará la contratación de personal de la zona de Bahía Blanca.

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