Comenzó el paro por 24 horas de la CGT contra la reforma laboral
Con la adhesión del transporte público hay una adhesión total al paro desde la medianoche. La medida, que afecta a trenes y colectivos en todo el país -entre otros servicios y transportes públicos-, se produce en respuesta a la reforma laboral propuesta por el Gobierno y en sintonía con la convocatoria de la Confederación General del Trabajo (CGT). La determinación gremial se sostiene incluso tras la advertencia oficial que buscó frenar la huelga mediante la amenaza de retirar la personería jurídica a ambos sindicatos.
Ayer por la tarde la Casa Rosada emitió una intimación formal dirigida tanto a la Unión Tranviarios Automotor (UTA) como a La Fraternidad, en la que se instó a “abstenerse de realizar cualquier medida de fuerza que implique la suspensión del servicio”.
El documento oficial advirtió que el incumplimiento podría derivar, en última instancia, en la pérdida de la personería gremial, un instrumento clave para el funcionamiento y la representación legal de las entidades sindicales.
La amenaza de duras sanciones por parte del Gobierno representa un hecho excepcional en la historia reciente del país. Hasta el momento, los sindicatos de transporte habían sorteado las advertencias oficiales a través del diálogo o la negociación directa, pero en esta oportunidad la presión no logró frenar la medida.
La medida de fuerza se produce en el marco de un clima sindical convulsionado. La CGT, que hizo la convocatoria, había oficializado el paro general para el día de mañana en rechazo a la reforma laboral y en repudio a la política económica del Gobierno. Como parte del mismo comunicado, la central obrera vinculó el reciente cierre de la fábrica de neumáticos FATE a lo que describió como “el fracaso del plan económico oficial”. La adhesión de la UTA y La Fraternidad fue interpretada como un respaldo estratégico al plan de lucha definido por la CGT.
La suspensión de los servicios de trenes y colectivos tendrá impacto directo en millones de usuarios. Fuentes del sector estiman que más de 9 millones de personas utilizan diariamente estos medios de transporte en el Área Metropolitana de Buenos Aires y las principales ciudades del interior. El cese de actividades se extenderá durante 24 horas y, según confirmaron los gremios, no habrá servicios mínimos ni guardias para casos excepcionales.






