Tras maratónicas reuniones, las negociaciones entre EE.UU. e Irán continuarán este domingo
Con la mediación del gobierno de Pakistán, delegaciones de alto nivel de Washington y Teherán comenzaron en Islamabad conversaciones inéditas desde hace más de una década, con el estrecho de Ormuz y la guerra en Medio Oriente como principales focos de tensión.
Estados Unidos e Irán comenzaron este sábado negociaciones directas en Islamabad, Pakistán, en un intento por consolidar una tregua en el conflicto que sacude a Medio Oriente y evitar una escalada regional. El diálogo, de carácter excepcional, se desarrolla bajo un fuerte operativo de seguridad y con la mediación del gobierno pakistaní, según confirmaron fuentes oficiales de ambas partes.
Por el lado estadounidense, la delegación está encabezada por el vicepresidente JD Vance, acompañado por el enviado especial del presidente Donald Trump, Steve Witkoff, y Jared Kushner, yerno del mandatario. En tanto, Irán envió una comitiva liderada por el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, junto a otros funcionarios de alto rango.
La Casa Blanca confirmó que se trata de conversaciones directas, las más relevantes desde 2013, cuando el entonces presidente Barack Obama dialogó con su par iraní Hassan Rouhani por el programa nuclear. Según medios estatales iraníes, ya se realizaron al menos dos rondas de diálogo y no se descarta una tercera antes del domingo.
Uno de los principales puntos de fricción es el control del estrecho de Ormuz, paso estratégico por donde circula cerca del 20% del petróleo y el gas que se consume a nivel mundial. Medios iraníes sostienen que Estados Unidos plantea exigencias “excesivas” sobre la libre navegación, mientras que Washington acusa a Teherán de violar el espíritu del acuerdo al mantener restringido el tránsito marítimo.
El presidente Trump advirtió en la previa del encuentro que Estados Unidos no permitirá que Irán desarrolle armas nucleares y amenazó con una profundización de los ataques si no se alcanza un acuerdo. “Nada de arma nuclear. Eso es el 99% de la negociación”, afirmó el mandatario, quien también aseguró que su país está preparado para actuar militarmente si las conversaciones fracasan.
Desde Teherán, el presidente del Parlamento iraní expresó fuertes reparos sobre el proceso. “Nuestra experiencia en negociar con los estadounidenses siempre ha enfrentado fracasos y promesas incumplidas”, sostuvo Ghalibaf, quien condicionó el avance de las tratativas a la aplicación plena de un alto el fuego en el Líbano y al desbloqueo de activos iraníes retenidos en el exterior.
La tregua, anunciada días atrás entre Washington y Teherán, logró frenar los bombardeos directos de Estados Unidos e Israel sobre Irán, pero no puso fin a los enfrentamientos entre Israel y el grupo Hezbollah en el Líbano. De hecho, los ataques aéreos israelíes sobre Beirut y los lanzamientos de cohetes desde territorio libanés mantienen en vilo la estabilidad del acuerdo.
El cierre parcial del estrecho de Ormuz ya tuvo impacto global. El precio del crudo Brent superó los 97 dólares por barril, con un aumento de más del 30% desde el inicio del conflicto, mientras que el número de buques que cruzan diariamente la vía se redujo drásticamente.
Pese al optimismo expresado por la Casa Blanca, las negociaciones se desarrollan en un clima de extrema fragilidad, atravesadas por la desconfianza mutua, la continuidad de la violencia en la región y el futuro de los programas nucleares y misilísticos iraníes.
Fuentes: La Nación, agencias AP, AFP y Reuters.


