El Vaticano declaró culpable por abusos al sacerdote Carlos Miguel Buela, fundador del Instituto del Verbo Encarnado

El Vaticano confirmó este martes la culpabilidad del sacerdote argentino Carlos Miguel Buela, fundador del Instituto del Verbo Encarnado (IVE) y de las Siervas del Señor y de la Virgen de Matará (SSVM) en San Rafael, Mendoza, por abusos cometidos contra varias personas. El religioso murió en 2023, en Génova, Italia.

Tanto el Tribunal Penal Especial de Primera Instancia como el Tribunal de Apelación alcanzaron la denominada “certeza moral” sobre su responsabilidad por hechos encuadrados en “un delito contra el sexto mandamiento, cometido con violencia contra varias personas”, según informó este martes Vatican News.

El Tribunal Especial de Primera Instancia y el Tribunal de Apelación han alcanzado la «certeza moral» de la culpabilidad del sacerdote argentino por actos relacionados con «un delito contra el sexto mandamiento, cometido con violencia contra varias personas». Esta noticia fue anunciada en un comunicado firmado por la sor Simona Brambilla, Prefecta del Dicasterio para la Vida Consagrada, y los dos delegados papales que acompañan al Instituto de la Familia del Verbo Encarnado desde 2025.

Culpable «por actos relacionados con un delito contra el sexto mandamiento, cometido con violencia contra varias personas». Los tribunales eclesiásticos han establecido de manera definitiva la culpabilidad del padre Carlos Miguel Buela, sacerdote argentino —fallecido en Génova en 2023— fundador del Instituto del Verbo Encarnado (IVE) y de las Siervas del Señor y de la Virgen de Matará (SSVM) en san Rafael, Mendoza, por múltiples delitos que infringen el canon 1395 § 2 del Código de Derecho Canónico, relativo a los delitos contra la moral sexual.

Certeza moral

Tanto el Tribunal Penal Especial de Primera Instancia como el Tribunal de Apelación han alcanzado la «certeza moral» de la responsabilidad del sacerdote. La decisión se anunció en un comunicado firmado por la hermana Simona Brambilla, prefecta del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada y las Sociedades de Vida Apostólica, y por monseñor José Antonio Satué Huerto, obispo de Teruel y Albarracín, y la hermana Clara Echarte. Estos son los dos delegados papales designados para este cargo en enero de 2025 para acompañar a los dos institutos «jóvenes» —monseñor Satué para la rama masculina y sor Echarte para la rama femenina— de la congregación religiosa fundada en Argentina en la década de 1980 por el propio padre Buela. Los dos institutos, ambos de derecho diocesano, fueron fundados en la Diócesis de San Rafael (Argentina) y tienen su sede en la Diócesis de Velletri-Segni (Italia). Con el paso de los años, se han extendido a más de 25 países en cinco continentes.

Decisión comunicada a los superiores

La confirmación de la responsabilidad penal del clérigo, uno de los sacerdotes más conocidos de Latinoamérica, acusado de abuso sexual por cerca de veinte seminaristas desde la década de 2000, representa la culminación de un juicio en dos niveles dentro de la Iglesia. Los dos delegados papales comunicaron oficialmente esto a los superiores provinciales de ambos Institutos durante una reunión celebrada en Roma el 14 de septiembre, a la que también asistieron algunos dirigentes del Dicasterio para los Institutos de Vida Consagrada.

Justicia, transparencia, renovación

Un acto de justicia hacia las víctimas, pero también un acto de transparencia y un impulso a la reforma y la renovación. El comunicado publicado hoy afirma que «esta aclaración tiene por objeto contribuir al restablecimiento de la verdad, como un acto de justicia hacia quienes han sufrido daños a causa de la conducta del padre Carlos Miguel Buela, así como a la necesaria información de los miembros de ambos Institutos y al proceso de reinterpretación del carisma y revisión, renovación y purificación de la espiritualidad, la formación y el apostolado propios de cada Instituto, distinguiendo entre el don del Espíritu concedido para la edificación de la Iglesia y las limitaciones o la conducta personal del Fundador».

Desde su fundación, la Santa Sede había seguido de cerca los asuntos de ambos Institutos. En concreto, el cardenal Santos Abril y Castellò había ocupado el delicado cargo de Comisario Pontificio del Instituto del Verbo Encarnado para los Hombres, tras graves problemas internos relacionados con la gestión del Instituto y acusaciones de abuso de poder y conducta sexual inapropiada contra su fundador. El cardenal español, tras afrontar numerosas dificultades, que también expresó en una carta de 2023 a los miembros del IVE, concluyó su servicio en 2025 con el nombramiento de los dos Delegados Pontificios que, durante el último año y medio, han apoyado a las dos entidades religiosas en su formación, disciplina religiosa, apostolado y gobierno.

Las denuncias contra Buela

Las acusaciones contra el sacerdote argentino llevaban años bajo análisis de las autoridades eclesiásticas.

En diciembre de 2016, la Iglesia admitió por primera vez la veracidad de las denuncias en su contra. En aquel momento, el Vaticano había señalado que no se habían constatado casos de abusos de menores atribuibles al fundador del IVE, pero sí denuncias relacionadas con conductas sexuales que habían afectado a religiosos y seminaristas del Instituto.

La Santa Sede determinó entonces, luego de garantizar el derecho de defensa del sacerdote, “la veracidad de las denuncias y la imputabilidad al padre Buela de comportamientos impropios con mayores de edad”.

Uno de los denunciantes cuestionó en aquel momento la forma en que se arribó a esa conclusión. Sostuvo que existían más de una docena de casos de adultos en situación de vulnerabilidad, debido a que eran subordinados de Buela o estaban bajo su dirección espiritual. Para entonces, al religioso ya se le había prohibido cualquier ejercicio ministerial y cualquier acto sacerdotal, tanto público como privado.

Ahora, una década después de aquella comunicación, el Vaticano informó que los dos tribunales eclesiásticos que intervinieron en el proceso alcanzaron la “certeza moral” de su culpabilidad por los hechos cometidos con violencia contra varias personas.

“Un acto de justicia”

Al comunicar la resolución, las autoridades eclesiásticas señalaron que la difusión de las conclusiones busca contribuir al “restablecimiento de la verdad” y constituir un acto de justicia para quienes sufrieron daños como consecuencia de la conducta del fundador del Instituto.

El Vaticano sostuvo además que la decisión deberá servir para avanzar en un proceso de revisión, renovación y purificación de la espiritualidad, la formación y el apostolado de los dos institutos fundados por Buela.

El IVE y las Siervas del Señor y de la Virgen de Matará fueron fundados en la Diócesis de San Rafael, Mendoza, y actualmente tienen su sede principal en la Diócesis de Velletri-Segni, en Italia. Con los años, ambas organizaciones religiosas se expandieron a más de 25 países de los cinco continentes.

La Santa Sede siguió de cerca durante años la situación interna de los institutos. El cardenal español Santos Abril y Castelló llegó a desempeñarse como comisario pontificio de la rama masculina ante los problemas de gobierno interno y las acusaciones de abuso de poder y de naturaleza sexual contra su fundador. Su tarea concluyó en 2025 con la designación de los actuales delegados pontificios.

Con información de Vatican News/Infobae

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