El INTA brinda información y recomendaciones sobre la Chinche del Arce
El INTA San Rafael emitió una serie de recomendaciones sobre la Chinche del Arce y cómo proceder en ésta época del año, también en primavera y verano.
Con el descenso de las temperaturas, el insecto busca refugio en ambientes cálidos. Especialistas del INTA recomiendan medidas simples para reducir su presencia sin recurrir a químicos.
La Chinche del Arce (conocida por aparecer en grandes cantidades sobre paredes, maderas y superficies soleadas) cumple un ciclo estacional ligado a la presencia de árboles de Arce (acer negundo), o Acer. Durante primavera y verano se instala en estas plantas y se alimenta principalmente de semillas y frutos.
En el arbolado urbano puede propagarse con rapidez cuando coinciden altas temperaturas y abundancia de su hospedante. En algunos casos también se la observa en fresnos, robles y encinas, aunque su asociación más frecuente es con los arces.
Qué pasa en otoño y por qué entra a las viviendas
Con el descenso de la temperatura, los insectos tienden a agruparse y buscar refugio en lugares cálidos, por eso pueden aparecer en el interior de casas, galpones y otras construcciones. Aunque su presencia resulta molesta, se la considera inofensiva para la salud humana.
Recomendaciones: cómo reducir su presencia sin usar insecticidas
- Reducir alimento: eliminar semillas y frutos del arce y colocarlos en bolsas o recipientes cerrados, especialmente en otoño.
- Evitar el ingreso: sellar marcos de puertas y ventanas; colocar o reparar telas mosquiteras.
- Si ya entraron: barrer o aspirar los insectos; colocarlos en bolsas negras, cerrarlas y exponerlas al sol.
- Aplicación casera en exteriores: rociar las agrupaciones con una solución jabonosa (aprox. 10 cm³ de detergente por litro de agua), repitiendo la aplicación de forma periódica.
- Otras alternativas: usar una mezcla de vinagre y agua en partes iguales, o alcohol de 96° aplicado de manera localizada.
- Evitar químicos: no se recomienda aplicar insecticidas de uso doméstico o agrícola: pueden provocar intoxicaciones en personas o animales y afectar insectos benéficos y fauna nativa.



