El consumo de indumentaria no repunta: la venta cayó 8,4% en el primer bimestre del año
La industria de la indumentaria atraviesa uno de sus momentos más delicados de los últimos años. Según un relevamiento de la Cámara de la Indumentaria (CIAI), la venta de ropa cayó un 8,4% en el primer bimestre del año en comparación con el mismo período de 2025, consolidando dos años consecutivos de retrocesos y un escenario marcado por la debilidad del consumo, el cierre de empresas y la pérdida sostenida de puestos de trabajo.
El informe señala que la falta de demanda continúa siendo el principal problema del sector: ocho de cada diez empresas la identifican como su mayor preocupación. Esta situación se da en un contexto en el que las firmas tienen una capacidad cada vez más limitada para trasladar los aumentos de costos a los precios finales, lo que presiona de manera directa sobre la rentabilidad.
De hecho, la mitad de las empresas consultadas indicó que no pudo trasladar los incrementos de costos a sus productos, mientras que un 43% apenas logró trasladar menos de la mitad. El grupo que consiguió ajustar precios por encima de ese nivel se redujo al 5%, y ya no se registran compañías capaces de trasladar el 100% de los aumentos.
Las dificultades en materia de ventas también se reflejan en la acumulación de mercadería. El 50% de las empresas declaró tener stock excesivo, el nivel más alto desde el tercer bimestre de 2024. A esto se suman crecientes problemas financieros: ocho de cada diez firmas reportaron dificultades en la cadena de pagos y se incrementaron los atrasos, incluso entre empresas que hasta hace poco mantenían una situación estable.
El deterioro de la actividad impactó de lleno en el empleo. Durante el primer bimestre, las renuncias no reemplazadas representaron el 25% de las medidas adoptadas por las empresas, mientras que los despidos alcanzaron el 21%, con un salto de siete puntos porcentuales respecto del bimestre anterior. La tendencia no es nueva: entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025, el sector perdió casi 29.000 puestos de trabajo registrados, lo que equivale a una caída del 13%.
Los rubros más afectados fueron la producción de ropa, el comercio y segmentos específicos como ropa interior, medias y ropa de trabajo, que registraron las mayores bajas en el empleo. En paralelo, el cierre de empresas se profundizó en toda la cadena de valor: entre 2024 y 2025 se contabilizaron casi 3.000 firmas menos, con fuertes caídas tanto en la confección industrial como en los comercios de venta de indumentaria.
Las expectativas empresarias tampoco muestran señales claras de recuperación. Seis de cada diez empresas anticipan que el nivel de actividad se mantendrá sin cambios en los próximos meses, mientras que solo un 16% proyecta una mejora. En un contexto de consumo debilitado, costos en alza y márgenes cada vez más estrechos, el sector enfrenta un panorama complejo, sin indicios de una reversión significativa en el corto plazo.



