Después de 25 años de negociaciones, los países de la Unión Europea aprobaron el acuerdo con el Mercosur

Los países de la Unión Europea avanzaron este viernes con los votos para la aprobación del acuerdo de libre comercio con el Mercosur. En tanto aún se precisa el visto bueno de la Eurocámara, que debe pronunciarse en un plazo de varias semanas; hay 150 diputados que amenazan con ir a la Justicia.

El acuerdo es negociado desde hace más de 25 años y criticado por el sector agropecuario europeo y también por Francia. Se espera que con esta luz verde, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, viaje a Asunción para firmar el lunes el texto que vinculará al bloque con la Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay.

Los representantes de los 27 países de la UE estuvieron reunidos en Bruselas, Bélgica, y un número suficiente de participantes votó a favor de la firma, según indicó el medio alemán Welt. De esta manera, la nueva zona de libre comercio incluirá a más de 700 millones de habitantes y será la más grande del mundo en su tipo.

El acuerdo fue posible gracias a las negociaciones con el sector agrícola, que considera una amenaza la competencia con los países del Mercosur para la agricultura europea. Por ejemplo, en América del Sur, los productos como la carne pueden producirse a un precio menor que en el viejo continente.

Aunque la firma salga adelante en Asunción, el acuerdo no entrará de inmediato en vigor, ya que del lado europeo se necesita también el visto bueno de la Eurocámara, que debe pronunciarse en un plazo de varias semanas. Y el resultado allí no está nada claro, ya que unos 150 eurodiputados (de un total de 720) amenazan con recurrir a la Justicia para impedir la aplicación del acuerdo.

Originalmente se iba a firmar en Brasil el mes pasado, pero no se llegó a la mayoría en ese momento porque Italia condicionó su voto a la aprobación de nuevos compromisos de apoyos para agricultores europeos. Su visto bueno era crucial porque Francia, Austria, Hungría Irlanda y Polonia rechazaron la firma. Bélgica, por su parte, se abstuvo.

La Comisión Europea estima que el acuerdo podría incrementar las exportaciones anuales de la UE a América Latina hasta en un 39%. Se prevén sólidas oportunidades para las industrias automotriz, de ingeniería mecánica y farmacéutica.

La Comisión Europea negocia desde 1999 este acuerdo. El sector agropecuario europeo teme el impacto de una llegada masiva de carne, arroz, miel o soja sudamericanos, a cambio de la exportación de vehículos, maquinaria, quesos y vinos europeos al Mercosur.

Los detractores del pacto, empezando por Francia, creen que el mercado europeo puede verse seriamente trastocado por la entrada de productos sudamericanos más competitivos debido a unas normas de producción consideradas menos rigurosas.

Por su parte, sus defensores, como España y Alemania, estiman en cambio que el acuerdo diversificará las oportunidades comerciales para una UE amenazada por la competencia china y la política arancelaria de Estados Unidos.

El bloque sudamericano dio señales de impaciencia, y en la cumbre celebrada en diciembre, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva pidió “coraje” y “voluntad política” a la UE para no dejar pasar la oportunidad.

Concesiones al sector agropecuario europeo

Para calmar la ira de agricultores y ganaderos, temerosos del impacto que tendría la reducción de aranceles, la comisión diseñó una serie de cláusulas y concesiones en los últimos meses.

Entre las medidas, anunció en septiembre una serie de garantías para sus sectores cárnico, avícola, del arroz, la miel, los huevos y el etanol, limitando el cupo de productos latinoamericanos exentos de arancel e interviniendo en caso de desestabilización del mercado.

En diciembre, indicó además que abrirá una investigación si el precio de un producto del Mercosur es al menos un 8% inferior al de la misma mercancía en la UE, y si el volumen de importaciones aumenta más de un 8%.

El ejecutivo europeo se comprometió igualmente a legislar sobre los residuos de pesticidas en las importaciones, un aspecto que los agricultores denuncian como indiciario de una “competencia desleal”.

En tanto esta misma semana se decretó la prohibición total de tres sustancias: tiofanato-metilo, carbendazima y benomilo, sobre todo en cítricos, mangos y papayas.

Francia, donde los agricultores mantienen este viernes su movilización con tractores en las entradas de París, ordenó el cese temporal de algunos productos agrícolas tratados con sustancias prohibidas en la Unión Europea, principalmente sudamericanos.

Paltas, mangos, guayabas, cítricos y papas, entre otros, no podrán entrar al país si contienen cinco fungicidas y herbicidas prohibidos en Europa.

Foto: reunión de diciembre 2024

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