Decreto de conmoción en Venezuela: el chavismo ordenó arrestar a quienes apoyen la operación de EEUU contra Maduro
El texto otorga amplios poderes a las fuerzas de seguridad, habilita detenciones en todo el país y permite suspender derechos fundamentales como la reunión y la protesta.
En horas de la noche de este lunes, se reportaron, a través de redes sociales, disparos en los alrededores del Palacio de Miraflores en la ciudad de Caracas, Venezuela, a menos de tres días de la captura de Nicolás Maduro a manos de Estados Unidos.
En diferentes videos que circularon en redes sociales se alcanzaban a escuchar disparos y se veían fogonazos de armas de alto calibre en la oscuridad de la noche. En otros, se oía la preocupación de los ciudadanos ante una escalada del conflicto y en medio del aumento de tensión en la ciudad.
Esto ocurre pocas horas después del juramento de Delcy Rodríguez como jefa del régimen de Venezuela tras la captura de Maduro.
Rodríguez asumió el cargo de jefa de Estado de Venezuela durante una ceremonia en la Asamblea Nacional en Caracas, dos días después de que fuerzas estadounidenses capturaran a su predecesor, Nicolás Maduro, para enfrentar un juicio en Nueva York. Rodríguez, quien ocupaba la vicepresidencia, manifestó ante los legisladores que tomaba juramento “en nombre de todos los venezolanos”, y expresó su pesar por lo que calificó como “el secuestro de nuestros héroes, los rehenes en Estados Unidos”, refiriéndose a Maduro y su esposa Cilia Flores, ambos acusados de cargos por narcotráfico junto a otros funcionarios venezolanos.
La Asamblea Nacional condenó la captura del líder izquierdista Maduro y expresó su respaldo a Rodríguez, tras el ataque militar estadounidense que causó conmoción en Caracas y la comunidad internacional.
Los miembros del parlamento ofrecieron apoyo total a Rodríguez y ratificaron a su hermano, Jorge Rodríguez, como presidente de la Asamblea. Al inicio de la sesión, los diputados corearon “¡Vamos Nico!”, lema asociado a la campaña presidencial de Maduro rumbo a las elecciones de 2024, comicios que la oposición venezolana y decenas de gobiernos extranjeros, incluyendo Estados Unidos, catalogaron de fraudulentos.



