Crece la alarma mundial: la guerra en Medio Oriente se expande a múltiples frentes
Los Ejércitos de Estados Unidos e Israel bombardearon a Irán y a sus aliados por tercer día consecutivo el lunes, mientras la ampliación de los ataques en todo Medio Oriente involucra cada vez más actores y amenaza con derivar en una guerra regional a gran escala.
Cazas israelíes surcaron los cielos sobre la capital iraní, Teherán. Irán lanzó ataques con drones a través del Golfo Pérsico. Militantes del grupo terrorista Hezbollah respaldados por Irán dispararon cohetes desde Líbano hacia Israel, lo que llevó a Israel a bombardear los bastiones de la milicia en las afueras de Beirut.
Los Guardianes de la Revolución de Irán afirman haber atacado 500 objetivos estadounidenses e israelíes, mientras los aviones de guerra norteamericanos seguían castigando a Irán. Y tres aeronaves estadounidenses fueron derribadas por las defensas aéreas de Kuwait en lo que el Ejército de Estados Unidos calificó como un “aparente incidente de fuego amigo”, con los tripulantes puestos a salvo.

Tres días después de que Estados Unidos e Israel lanzaran un ataque militar masivo contra Irán que mató al ayatollah Ali Khamenei, el líder supremo autocrático del país, no hay señales claras de que el espiral de violencia vaya a terminar pronto, en particular, después de que el presidente norteamericano, Donald Trump, dijera a The New York Times el domingo que Estados Unidos e Israel podrían seguir atacando a Irán durante “cuatro o cinco semanas”.
Trump ha ofrecido visiones contradictorias sobre cómo podría terminar la guerra y quién debería asumir el poder en Irán tras la muerte de Khamenei, quien gobernó el país con mano de hierro durante más de tres décadas. Los críticos sostienen que el gobierno norteamericano no tiene un objetivo final claro y que las bajas ya están aumentando, incluidos cuatro soldados estadounidenses cuya muerte fue anunciada por el Pentágono desde el domingo y al menos seis personas en los países del Golfo desde el sábado.
Amenaza al régimen
Trump reiteró sus llamados a los iraníes para que se levanten y derroquen a sus líderes. Dentro de Irán, donde los residentes han colapsado las autopistas para huir de las ciudades mientras caían las bombas, predominaba la incertidumbre sobre el futuro y emociones que iban desde la aprensión hasta la euforia.
Muchos iraníes celebraron abiertamente la muerte del líder supremo, quien gobernó el país durante 37 años y dirigió fuerzas de seguridad que mataron a miles de manifestantes antigubernamentales a principios de este año.
Pero los líderes clericales conservadores no han dado señales de ceder el poder. Expertos militares afirman que el poder aéreo de Estados Unidos e Israel, sin fuerzas armadas sobre el terreno, podría no ser suficiente para desalojarlos. Mientras tanto, se ha informado de la muerte de decenas de iraníes en los ataques, incluidos varios que alcanzaron aparentes objetivos civiles.
“Están matando niños, están atacando hospitales. ¿Es este el tipo de democracia que Trump quiere traernos? Personas inocentes fueron primero asesinadas por el régimen y ahora por Israel y Estados Unidos”, dijo por teléfono desde Tabriz Morteza Sedighi, un profesor de 52 años.
La guerra se extiende a Líbano
Un nuevo frente importante en la guerra se abrió el lunes cuando el grupo terrorista Hezbollah, uno de los principales aliados de Teherán en Medio Oriente, lanzó misiles y drones hacia Israel, mientras una frágil tregua de un año entre ambas partes colapsaba tras la muerte de Khamenei.
Israel respondió con amplios ataques aéreos, que según dijo apuntaron a los suburbios del sur de Beirut controlados por Hezbollah y alcanzaron a militantes de alto rango. La agencia estatal libanesa NNA informó que un recuento inicial mostró 31 muertos y 149 heridos.
Israel declaró al líder de Hezbollah, Naim Qassem, como “objetivo de eliminación”. Funcionarios dijeron que por el momento no estaban considerando una invasión terrestre de Líbano.
El Ejército israelí dijo haber matado al jefe de inteligencia de Hezbollah, Hussein Makled, durante los ataques nocturnos, e informó estar bombardeando objetivos en Teherán y en todo Irán, con poca resistencia aparente por parte de las defensas aéreas iraníes. Más de 550 personas han muerto en la república islámica desde el inicio de la guerra, informó el lunes la Media Luna Roja iraní.
Tel Aviv emitió además advertencias a los residentes del valle de Bekaa, en el este del Líbano, de que pronto llevaría a cabo ataques en varias localidades de esa región. Les advirtió que se alejaran de los edificios utilizados por el grupo terrorista y dijo que los ataques eran en respuesta a los intentos del grupo de reconstruir su infraestructura militar en la zona.
En Israel, las personas buscaron refugio mientras Irán continuaba con su ofensiva, activando las sirenas antiaéreas en todo el país. Las defensas aéreas israelíes han logrado repeler la mayoría de los ataques, aunque un impacto directo el domingo mató al menos a nueve personas en Beit Shemesh, al sur de Jerusalén.
El gobierno libanés emitió una enérgica condena a las acciones de Hezbollah, y su primer ministro calificó las operaciones militantes del grupo como “ilegales”.
Aliados bajo ataque
Los aliados de Washington en el Golfo volvieron a ser blanco de misiles y drones iraníes. Una columna de humo negro se elevaba sobre el área cercana a la embajada de Estados Unidos en Kuwait, donde había una fuerte presencia de seguridad, ambulancias y camiones de bomberos. Se escucharon fuertes explosiones en Dubái y Samha, en Emiratos Árabes Unidos, y en Doha, capital de Qatar.
Las defensas aéreas de Bahréin interceptaron 70 misiles balísticos y 59 drones lanzados por Irán en una “nueva ola de ataques hostiles”, anunciaron las autoridades el lunes. El gobierno afirmó que “escombros limitados” cayeron en distintos puntos dispersos del reino.
Los líderes iraníes han dicho que los ataques apuntan a activos militares de Estados Unidos –como sus bases militares en la región– ,pero también han alcanzado el aeropuerto internacional de Dubái, hoteles y otra infraestructura civil.
Arabia Saudita ha interceptado y destruido cinco drones cerca de la base aérea Príncipe Sultán, próxima a la ciudad de Al-Kharj, según un portavoz militar del Ministerio de Defensa. Además, el país árabe cerró su mayor refinería después de que ataques con drones provocaran un incendio, en una de varias instalaciones petroleras que se convirtieron en objetivos.
En el primer ataque que alcanzó a aliados estadounidenses en Europa, un dron impactó durante la noche en la base aérea británica de Akrotiri, en Chipre. Reino Unido y Chipre dijeron que los daños fueron limitados y que no hubo víctimas.
Los aliados europeos se distanciaron de la decisión inicial de Trump de ir a la guerra, al señalar que no alcanzaba el umbral legal de enfrentar una amenaza inminente. Sin embargo, posteriormente dijeron que participarían para ayudar a suprimir la capacidad de Irán de tomar represalias tras los ataques de Teherán contra sus aliados.
Un alto funcionario de la Casa Blanca dijo a Reuters que Washington dialogará en algún momento con Teherán, pero todavía no.
“El presidente Trump dijo que un posible nuevo liderazgo en Irán ha indicado que quiere hablar y que eventualmente él hablará. Por ahora, la Operación Furia Épica continúa sin cesar”, afirmó el funcionario.
Sigue sin estar claro cuáles son las perspectivas a más largo plazo para que Irán reconstruya su liderazgo y reemplace a Khamenei, de 86 años.
El presidente electo de Irán, Masoud Pezeshkian, dijo el domingo que un consejo de liderazgo compuesto por él mismo, el jefe del poder judicial y un miembro del poderoso Consejo de Guardianes había asumido temporalmente las funciones del líder supremo.
En una publicación en X el lunes, Ali Larijani, influyente asesor de Khamenei, afirmó que Irán no negociará con Trump, quien tiene “ambiciones delirantes” y ahora está preocupado por las bajas estadounidenses.
Primeras bajas norteamericanas
La muerte de los cuatro primeros militares estadounidenses en la campaña fue confirmada el domingo. Dos funcionarios estadounidenses dijeron a Reuters que murieron en una base en Kuwait.
Una campaña militar prolongada podría representar un riesgo político importante para el Partido Republicano de Trump de cara a las elecciones legislativas de medio término en Estados Unidos. Solo alrededor de uno de cada cuatro estadounidenses aprueba la operación, según una encuesta de Reuters/Ipsos del domingo.
En un video publicado el domingo, Trump prometió que los ataques militares contra Irán continuarán hasta que “todos nuestros objetivos se hayan alcanzado”, sin ofrecer detalles específicos.
Trump instó a las fuerzas armadas y a la policía de Irán, incluido el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, a dejar de combatir, prometiendo inmunidad para quienes se rindan y “muerte segura” para quienes resistan. Reiteró además sus llamados a que los iraníes se subleven.
Mientras tanto, la interrupción de los envíos de petróleo a través del Estrecho de Ormuz —por donde transita alrededor de una quinta parte del comercio mundial de crudo a lo largo de la costa iraní— supuso un impacto repentino para las economías globales. Los precios del petróleo se dispararon con aumentos de dos dígitos cuando los mercados abrieron el lunes. Las acciones cayeron y el dólar se fortaleció.
La Guardia Revolucionaria de Irán afirmó el domingo haber alcanzado tres petroleros estadounidenses y británicos en el Golfo y en el Estrecho de Ormuz, y haber atacado bases militares en Kuwait y Bahréin con drones y misiles. Datos de navegación mostraron que cientos de embarcaciones, incluidos buques petroleros y gaseros, echaron anclas en aguas cercanas.
El transporte aéreo mundial también se vio gravemente afectado, ya que los ataques aéreos mantuvieron cerrados los principales aeropuertos de Medio Oriente.
Amenazas de Teherán
Los líderes iraníes se mantuvieron desafiantes a pesar de los ataques. El ayatollah Alireza Arafi, uno de los miembros del Consejo de Liderazgo Interino de tres integrantes al mando de Irán, buscó transmitir fortaleza en una entrevista con la televisión estatal iraní el lunes.
“Ahora estamos en una situación decisiva que puede superarse con éxito con la ayuda del pueblo”, dijo Arafi, antes de prometer que Irán “probará el dulce néctar de la victoria”.
Foto de portada: Una columna de humo se eleva tras un ataque en Teherán, Irán, el lunes 2 de marzo de 2026Mohsen Ganji – AP
La Nación con agencias AP y Reuters, y diario The New York Times


