OPINIÓN: Mundial mata billetera
Como siempre, el Mundial sirve para que, por un rato, nos olvidemos de todo. Encima el gobierno tuvo la suerte de que Florencia Peña les cubrió el bache entre el primer partido y el segundo.
Antes que nada, y con toda la seriedad que el momento amerita, sugerimos desde este humilde lugar que se le otorgue a Manuel Adorni una pausa de hidratación. Lleva 3 meses sometido a un esfuerzo extremo, corriendo de Caballito al country, del contratista a la escribana y del sillón al avión. Seamos piadosos. Una cosa es desenmascarar bribones y otra muy distinta es la crueldad. Como sociedad, no debemos perder la humanidad. Los DDHH de Adorni también importan.
Dicho esto, vamos a lo importante.
Ya sabemos que el Mundial siempre ayuda a los gobiernos. Más allá de los resultados futbolísticos, el evento en sí mismo permite que, por algunas semanas, la gente se distraiga de aquellos temas que la perturban. Nuestros gobernantes saben que es así, lo aprovechan y la realidad les va dando la razón. Salvo el caso Adorni, que es un temazo aguantador como no veíamos desde los bolsos de López, todo lo demás pasó a un segundo plano.
Aclaremos que cuando comparamos el caso de José López con el de Adorni no estamos igualando personas ni dinero ni delitos. Sería muy injusto. Lo que estamos comparando es la capacidad de entretenimiento.
A simple vista parecería que en el terreno de la diversión están cabeza a cabeza, pero no es tan así. Aquella imagen de un tipo pasado de revoluciones, en la puerta del convento, con millones de dólares en bolsos, una ametralladora y una monjita ayudándolo a entrarlos, es insuperable. Nunca hay que olvidarlo. Cada vez que pensemos en lo que son estos muchachos que hoy ocupan la Rosada debemos recordar lo que eran aquellos. De hecho, por eso llegaron estos.
Volviendo al punto, suele pasar que, entre partido y partido se produzca un bache en la distracción popular, sobre todo en la fase de grupos que es la parte menos atrapante del torneo. Sin embargo, el gobierno tiene tanta suerte que, cuando la euforia del 3 a 0 contra Argelia iba menguando y todavía faltaban varios días para el partido siguiente, apareció Florencia Peña y ocupó todo. Quién lo hubiera dicho, una kirchnerista funcional a los libertarios. Alguien podría decir que todo el kirchnerismo ha sido y es funcional a los libertarios, pero ese no es el tema de esta nota.
No sé si el asunto Peña y Luzu daba para tanto, pero sirvió para entretenernos hasta este lunes que vamos a jugar contra Austria. Después habrá que atravesar la árida meseta que hay entre el lunes y el sábado, cuando volveremos a jugar, esta vez contra Jordania. ¿Qué nuevo escándalo aparecerá para distraer a las multitudes? Dios proveerá.
De todos modos, la distracción del Mundial a veces te juega a favor y a veces te juega en contra. Por ejemplo, esta semana hubo un dato muy positivo para el gobierno que pasó desapercibido porque Messi metió 3 y nadie habló de otra cosa. Bajó el riesgo país a 430 puntos. El mejor valor en los últimos 9 años.
Sin embargo, cabe decir que este valor significa la sobretasa que debe pagar el país si quiere acceder al crédito. Hoy sería 4,3% de riesgo país sobre los 4,5% que ya paga el bono a 10 años de EEUU. Así se define la tasa que paga un país. O sea que si Argentina quisiera emitir un bono debería pagar no menos del 8,8% de interés (4,3 + 4,5). Casi 9%. Casi usura.
Recordemos también que el comunismo de Brasil tiene un riesgo país de 175 y los comunistas uruguayos tienen apenas 60 puntos. O sea, cuando el presidente comunista de Uruguay, Yamandú Orsi, quiere pedir un crédito, en lugar de pagar el 9% que tendría que pagar la libertad de Milei, solo paga el 5%. Moraleja: los comunistas, los socialdemócratas, los ecologistas, los matrimonios homosexuales y demás objetivos de la batalla cultural serán la desgracia del planeta, pero consiguen todo mucho más barato.
Dato: a finales de 2017, Macri logró bajar el riesgo país a 342 puntos básicos. O sea que el gobierno de Milei festeja como histórico un logro que el Gato había superado por mucho. La bronca que le daría al gobierno si la gente no estuviera distraída con el Mundial y se avivara de esto.
Del riesgo país kirchnerista ni hablemos. El último bono que emitió Kicillof en 2015 (BONAR 2024) pagaba el 8,75 de interés. Otra vez, casi 9%. Otra vez, casi usura. Y encima no había mundial para esconderlo.
Primera reflexión: qué bien le hubiera venido un mundialito a Báez, a Boudou o a De Vido. Tarde para lamentos.
Segunda reflexión: ni la consagración de Qatar pudo esconder al gobierno de Alberto y Cristina. Hay mamarrachos que no se pueden tapar con nada.
Todo esto es ignorado por el ministro Luis Caputo que volvió a meter una frase. Hay que reconocer que el Toto no te falla ni una semana. Esta vez dijo por X en relación al caso Florencia Peña: “dejemos de hablar de la boluda esta y volvamos a disfrutar del Mundial”. Juro que es real. O sea, en lugar de bajar un cambio y dejar que el mundial y Florencia Peña se lleven las marcas y ocupen la agenda, el campeón no tuvo mejor idea que subirse a los dos temas de los que hablaba todo el mundo y metió otro hit.
No hay caso, este muchacho sigue sin entender que, en el mismo instante en que dice alguna pavada, alguien apaga una pantalla en Frankfurt, mete una orden de venta en Wall Street o decide dejar sus ahorros en el exterior.
En cambio, Adorni fue más vivo. Como Jefe de Gabinete y al mismo tiempo vocero oficial se autodespidió como vocero y designó a su sucesor, un tal Ravier. O sea, quiso aprovechar ambos temas (mundial y Peña) para hacer una movida esperando que pasara desapercibida. No lo logró pero lo intentó.
De este señor Ravier, cuyos méritos nadie pone en duda, el Excelentísimo Señor Presidente de la Nación Argentina, Don Javier Gerardo Milei escribió en X el 7 de marzo de 2020 textualmente: “Siempre sostuve que Ravier era un imbécil total. Además, es un chanta que habla de Keynes sin leerlo (aún guardo sus tweets que lo prueban), y un pésimo economista que se la pasó pifiando todo. Al margen de pasarse de oficialista de Macri. Ahora el idiota se volvió a superar”. Si, dijo esto y lo puso por escrito.
Se ve que ahora Ravier dejó de ser un imbécil y un idiota. Gracias a Dios.
Finalmente, el Mundial y Peña también sirvieron para que pasara desapercibido el primer aniversario de la detención de Cristina. Un año en San José 1111. Otra que nunca entendió nada. Veinte años en el poder violando el reglamento y cometiendo todas las faltas posibles. Se olvidó que existía el VAR.
Aclaración para los amigos uruguayos y extranjeros en general: todo lo escrito en esta nota es rigurosamente cierto. Hasta lo que no lo parece.
A veces los políticos argentinos te la hacen tan fácil que la columna de hoy no debería cobrarla. Espero que los capos de Clarín también estén distraídos con el Mundial y no lean este párrafo.
Vamos Argentina.
Para Clarín: Alejandro Borensztein



