Sanrafaelinos sufrieron un violento atraco en Mar del Plata: en la noche delincuentes robaron la casilla y dejaron a los niños en la ruta

Una odisea. Así vivió el atraco la familia de Jesús David Matmud compuesta por la pareja y cuatro niños pequeños. Estaban vacacionando en Mar del Planta en una casilla rodante tirada por una camioneta.

Era de noche y en determinado momento intentaron higienizarse en una estación de servicio, pero no fue posible, por lo que más adelante pararon y lo hicieron en la ruta. Quedaron los niños mayores (8 y 11 años), en la camioneta, y en la casilla la pareja y los dos menores (2 y 6 años).

Varios cientos de metros más adelante obligaron a la víctima a tirarse del vehículo, sin atender que les pedía que paren porque en la casilla rodante estaban su esposa y otras dos hijas, la más pequeña de dos años.

La mujer logró bajar, desnuda porque se estaba bañando, y consiguió recuperar a las dos nenas antes de que los ladrones se fugaran con los vehículos. Todos se reencontraron un par de horas después, cuando los pequeños que habían quedado a la vera de la autovía 226 caminaron hasta una escuela de la zona y los ayudó una mujer, que llamó a la policía y consiguió reunirlos con sus padres.

Las víctimas recuperaron la camioneta ya de día, semioculta entre pastizales. Los delincuentes, que serían tres, se llevaron bolsos con ropa, dinero, teléfonos y otras pertenencias. Aún no pudieron ser identificados.

El robo lo cometieron en horas de la noche en cercanías del acceso a Mar del Plata por Ruta 226. A poco de llegar a destino, en viaje desde San Rafael, el matrimonio y los cuatro chicos se detuvieron a cargar combustible en una estación de servicio. Y unos kilómetros más adelante volvieron a parar en la banquina para higienizarse.

El robo a la familia mendocina en Mar del Plata
El robo a la familia mendocina en Mar del Plata

El robo

En la parada que hacen para higienizarse los sorprendieron los autores del hecho, que se movieron armados, con violencia y decididos a no atender ningún pedido del titular del rodado. Aprovecharon que estaba la camioneta con la llave puesta y emprendieron marcha. El matrimonio y dos de los niños estaban en la casilla. Los dos pequeños de mayor edad quedaron en la banquina.

El dueño del vehículo alcanzó a subirse al enganche de la casilla y llegar a la caja de la camioneta. Los delincuentes le pidieron que se baje y lo apuntaban con el arma. Consiguió que al menos le dieran un teléfono celular para poder tener contacto con allegados, porque no era de la ciudad.

En ese escape los delincuentes eludieron a un colectivo cuyo chofer intentó ayudar, en respuesta a los gritos de las víctimas. Avanzaron por una vereda, chocaron otro auto y siguieron viaje, a alta velocidad por un camino rural.

El dueño de la camioneta siguió en la caja hasta que lo amenazaron de muerte si no saltaba. A los tumbos, bajó y consiguió abrir la puerta de la casilla rodante, con lo que pudo bajar a su mujer. Antes de que los delincuentes volvieran a arrancar también consiguió rescatar a sus dos hijas.

Los asaltantes volvieron a acelerar y escaparon, llevándose la camioneta, la casilla rodante y todas las pertenencias. La mujer y los niños debieron vestirse con prendas que les ofrecieron vecinos, que se ofrecieron a ayudarles.

Un rato después la pareja pudo reencontrarse con los dos hijos que habían quedado en el camino y que fueron auxiliados por una mujer mientras caminaban por la ruta.

Matmud relato a Diario La Capital, de Mar del Plata“Estoy muy shockeado, han sido momentos muy difíciles. Nos robaron de una forma animal… Dos de los nenes quedaron tirados en la ruta”, comenzó su relato el hombre, en una entrevista concedida a LU6. Luego, se quebró y al recomponerse continuó su narración.

“Me pusieron un revólver en la panza y me dijeron que me bajara porque me iban a quemar. Yo sólo les pedía que me dejaran el celular, porque no tenía ningún contacto acá en Mar del Plata”, explicó Matmud. Y agregó: “El que tenía un arma agarró el celular y me lo dio y me dijo que me bajara o me mataba y yo le decía que estaba mi familia atrás”.

Acto seguido, indicó que le pidió ayuda a un colectivero “que venía atrás y se dio cuenta de lo que pasaba”. “Ahí el delincuente se subió a la vereda con la camioneta y la casa rodante, que mide cuatro metros… No entiendo… Si me hubieran agarrado en el baño de la casilla y me sacaban la plata, consigo plata para el combustible y me vuelvo a mi lugar, pero no”, subrayó.

“Mi esposa se alcanzó a tirar de la casilla desnuda, porque se estaba bañando y no entendía nada. Ella no sabía dónde estaban los niños y yo por ir a buscar la camioneta no me di cuenta de que dos de mis niños habían quedado tirados en la ruta”, lamentó.

La fiscalía de turno trabaja en la investigación de este hecho para identificar a los autores. En la zona casi no hay cámaras de seguridad y todo lo ocurrido se dio en condiciones de madrugada, en plena oscuridad y en un área semi rural, en la periferia de la ciudad.

Con información de La Capital, Mar del Plata, y Medios

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