El presupuesto para rutas nacionales cayó a su nivel más bajo en 30 años
Vialidad dispone en 2026 de $563.000 millones, un 79% menos que en 2023 en términos reales, mientras casi seis de cada diez kilómetros relevados están en estado malo o regular.
En un informe especial del sitio La Nación, el periodista Agustín Maza describe la situación financiera del destino de fondos que de Vialidad Nacional para rutas en el transcurso de los últimos años. El presupuesto de la Dirección Nacional de Vialidad cayó este año al nivel más bajo desde 1995. El organismo cuenta con unos $563.000 millones, frente a los $2,7 billones ejecutados en 2023 a valores actuales.
El ajuste también impactó en la conservación de la red: los fondos para mantenimiento se redujeron cerca de un 70% en tres años. Entre 2023 y 2025, Buenos Aires y Chubut registraron caídas cercanas al 85%, seguidas por Chaco, Formosa, Santa Fe y Córdoba.
La reducción de recursos coincide con un fuerte deterioro vial. Según datos oficiales, el 57,5% de los tramos evaluados está en condiciones malas o regulares, aunque la medición alcanza solamente al 49% de los 40.643 kilómetros de la red nacional.
En paralelo, el Gobierno avanza con concesiones y traspasos de corredores a empresas privadas y provincias. El nuevo esquema se desarrolla mientras persisten los reclamos por obras y tareas básicas de conservación
Según un relevamiento de la Federación del Personal de Vialidad Nacional (Fepevina), de los 179 proyectos que tenían partidas previstas originalmente para 2026, 112 —el 63%— quedaron con un crédito vigente de apenas $1 o directamente en cero. A eso se suma una baja ejecución de los recursos que permanecen disponibles: al 31 de julio, cuando ya había transcurrido el 58,3% del año, Vialidad había devengado el 32,6% de su presupuesto vigente y pagado el 29,8%.
Representantes de Fepevina expusieron esos datos la semana pasada ante la Comisión de Obras Públicas de la Cámara de Diputados, durante una reunión informativa dedicada al SisVial. Allí, Patricia Mazzitelli, representante de la federación, describió el escenario como “el peor desmantelamiento y vaciamiento de los últimos años” y afirmó que prácticamente no existen obras en ejecución por falta de pagos.
Más datos
Los recursos que no llegan al asfalto
El ajuste presupuestario convive con recursos que tienen destino vial, pero que no terminaron en obras. Como reveló LA NACION, el SisVial, al que se destina una porción del impuesto a los combustibles, recaudó más de $1,5 billones durante los primeros dos años y medio del gobierno de Javier Milei, pero solo aplicó $394.406 millones a obras. Al cierre de mayo mantenía más de $1 billón en títulos públicos y plazos fijos.
Seis de cada diez, deterioradas
La reducción de los recursos ocurre mientras los propios indicadores oficiales muestran un deterioro de la red. Según datos de la DNV recopilados y procesados por Fepevina, el 57,5% de los kilómetros relevados —casi seis de cada diez— se encuentra en estado malo o regular: el 31,8% está calificado como malo y otro 25,7%, como regular. El 42,4% se encuentra en buenas condiciones.
La fotografía es, además, parcial. El Índice de Estado alcanza apenas al 49% de los 40.643 kilómetros que componen la red vial nacional, por lo que más de la mitad no cuenta con una medición comparable vigente.
Sobre la porción efectivamente relevada, la comparación histórica muestra un deterioro. Al homogeneizar los datos oficiales de los últimos dos períodos, Fepevina encontró que los kilómetros considerados en mal estado pasaron del 23% en 2022-2023 al 31,8% en 2024-2025, casi nueve puntos porcentuales más. En sentido contrario, los tramos considerados en buen estado retrocedieron del 55% al 42,4%.
La federación sostiene que el cuadro del conjunto de la red es todavía peor. “De acuerdo a nuestras inspecciones visuales, en todas las provincias vemos que el estado de la red se encuentra en un 70%-75% en mal estado”, afirmó Mazzitelli durante su exposición ante los diputados. A diferencia del 57,5%, esa cifra no surge del Índice de Estado oficial de Vialidad, sino de una estimación propia de la federación.



