El kirchnerismo pierde integrantes y cargos en el Senado: la vicepresidencia quedó para una peronista escindida
Patricia Bullrich (Capital), logró imponer a la peronista disidente Carolina Moisés (Jujuy) como vicepresidenta de la Cámara, desplazando de ese sitial a un representante del kirchnerismo.
La jugada es inédita y rompe con una tradición instalada en la Cámara alta de que al principal bloque de oposición le corresponde el tercer escalón de conducción después de la presidencia del cuerpo, que ejerce el vicepresidente de la Nación, y de la presidencia provisional.
Patricia Bullrich (Capital), logró imponer a la peronista disidente Carolina Moisés (Jujuy) como vicepresidenta de la Cámara, desplazando de ese sitial a un representante del kirchnerismo.
La jugada es inédita y rompe con una tradición instalada en la Cámara alta de que al principal bloque de oposición le corresponde el tercer escalón de conducción después de la presidencia del cuerpo, que ejerce el vicepresidente de la Nación, y de la presidencia provisional.
“La designación de Moisés fue un ofrecimiento a los gobernadores para consolidar la mayoría de 47 senadores”, justificó Bullrich la decisión de avanzar sobre un cargo que hasta diciembre del año pasado, cuando se le venció el mandato, ocupó la ultrakirchnerista Silvia Sapag.
Los números de la votación que impuso a Moisés en la vicepresidencia del Senado parecen darle la razón a la exministra: el tablero marcó un claro triunfo de 45 votos a favor, 24 en contra y una abstención. Como ocurrió en la votación de la reforma laboral, otra vez el peronismo quedó en soledad en el rechazo.
El golpe al kirchnerismo comenzó a gestarse en la tarde del lunes y terminó de concretarse esta mañana, cuando la exministra le sacó a toda la oposición dialoguista el compromiso de arrebatarle la vicepresidencia de la Cámara alta.
La propia Bullrich se encargó de informárselo al jefe de la bancada kirchnerista, José Mayans (Formosa), en la reunión de labor parlamentaria. “Esta es una cuestión estratégica para nosotros”, fue la explicación que le dio la senadora libertaria a sus interlocutores.
Ya con los votos en la mano, Bullrich pidió la palabra en el inicio de la sesión preparatoria y propuso el nombre de Moisés para la vicepresidencia del Senado y que se votara de manera mecánica.
Alineada con el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, la jujeña Moisés integra el lote de tres senadores peronistas que este lunes pegaron un portazo y abandonaron el interbloque Popular, que reúne a las diferentes expresiones peronistas de la Cámara alta.
El grupo rompió la supuesta unidad del PJ en el Senado en disidencia con la conducción de Cristina Kirchner. En el caso de Moisés, el enfrentamiento se ha convertido en una pelea personal con la expresidenta porque ordenó intervenir el PJ de Jujuy.
También sostiene un duro enfrentamiento con La Cámpora, que ha pedido la expulsión de Moisés del partido por haber competido con listas separadas en la última elección nacional.
“Es una falta de respeto total, hace una propuesta que está amparada por la soberbia del momento”, se quejó Mayans, en alusión a Bullrich, que minutos antes había propuesto a Moisés para la vicepresidencia de la Cámara alta.
Mayans anticipó que “sin objetar el nombre propuesto” su bloque no iba a acompañar la propuesta formulada por la jefa de la bancada kirchnerista.
A pesar de formar junto a Moisés el grupo que rompió lanzas con el kirchnerismo, el peronista camatarqueño Guillermo Andrada, que responde al gobernador Raúl Jalil, se abstuvo el momento de la votación, en disidencia con la jugada pergeñada por el oficialismo y avalada por su compañera de bloque.
Conducción y AGN
En la sesión preparatoria se ratificó la mesa de conducción de la Cámara alta tal cual venía desde el año pasado.
Así, el libertario puntano Bartolomé Abdala seguirá como presidente provisional por un año más, mientras que Carolina Losada (UCR-Santa Fe) y la peronista Alejandra Vigo (Provincias Unidas.Córdoba) seguirán en las vicepresidencias primera y segunda, respectivamente.
También fueron confirmados en sus cargos los secretarios parlamentario, Agustín Giustinian, y Administrativo, Alejandro Fitzgerald, colaboradores de Villarruel en el manejo de la Cámara alta.
Más allá de los chispazos por la designación de Moisés, hubo acuerdo para nombrar a los tres representantes del Senado en la Auditoría General de la Nación (AGN), que permanecieron vacantes durante casi todo el año pasado.
Así, casi por unanimidad fueron designados como auditores Mariano Piazza, por el oficialismo libertario; Javier Fernández, por el kirchnerismo, y el radical Luis Naidenoff.
Piazza es un abogado de confianza que responde a los primos Martín y Eduardo Menem y, por lo tanto, con. terminal política en la secretaria General de la Presidencia, Karina Milei.
Para La Nación, Gustavo Ybarra


