Educación financiera en las aulas y financiamiento a pymes: el plan para conectar la escuela técnica con la economía real
Un programa provincial capacitará a estudiantes, docentes y proveedores locales a través de las aulas virtuales del IPAP. La meta es preparar capital humano para la demanda laboral del sector productivo y facilitar el acceso al mercado de valores sin costo para las arcas públicas.
Escuelas fortalecidas, jóvenes que aprenden a manejar herramientas financieras antes de egresar y pymes locales capacitadas para conseguir financiamiento en el mercado de valores. Esos son los ejes centrales del acuerdo marco celebrado entre la Dirección General de Escuelas, la empresa provincial Impulsa Mendoza Sostenible y Bolsas y Mercados Argentinos.
La iniciativa busca resolver una demanda histórica del sector productivo y de las comunidades educativas: achicar la brecha entre la formación escolar y el mundo del trabajo. A través de la infraestructura del Instituto Provincial de la Administración Pública (IPAP) y los contenidos de BYMA Educa y el programa Impulsando el Conocimiento, la provincia sumará alfabetización financiera, prácticas profesionalizantes y capacitación técnica sobre desarrollo económico sustentable.
El convenio fue firmado por el ministro de Educación, Cultura e Infancias y director general de Escuelas, Tadeo García Zalazar; el director ejecutivo de Impulsa Mendoza, Sebastián Piña, y la responsable de Sustentabilidad de Bolsas y Mercados Argentinos, Julieta Artal, con la participación de la ministra de Energía y Ambiente, Jimena Latorre.
La matemática como puerta de entrada a la economía cotidiana
Durante el encuentro, García Zalazar explicó que el programa se apoya sobre el Plan Provincial de Alfabetización y Modernización de la Matemática: “Primero unificamos contenidos de educación financiera con el aval del Banco Central. Pero sabíamos que sin una base sólida en matemática es imposible que un chico entienda una tasa de interés o un indicador. Hoy la provincia lidera en cantidad de horas de matemática en primaria y secundaria, y esa es la estructura que nos permite dar este salto”.
El funcionario remarcó además el impacto familiar de la propuesta: “No es solo para los estudiantes. Los mismos padres y docentes nos piden saber cómo operar con identidad virtual, cómo evaluar un crédito o cómo usar herramientas de inversión. La educación financiera le sirve a la economía del hogar y prepara a nuestros alumnos para ser los futuros emprendedores e inversores”.
Herramientas concretas para pymes y proyectos jóvenes
Desde el sector productivo y financiero hicieron hincapié en la necesidad de nivelar las oportunidades de las empresas locales frente a los grandes jugadores. Julieta Artal, representante de la Bolsa de Valores, señaló: “Para que un desarrollador o proveedor local califique con los mismos estándares que una multinacional, la clave es el conocimiento. Necesitan saber cómo se mueve y cómo se accede al mercado de capitales. Este cambio es cultural y empieza desde las bases”.
En esa línea, Sebastián Piña destacó que la iniciativa “permitirá dinamizar la información financiera para que más proyectos jóvenes tengan acceso a financiamiento real”, mientras que la ministra Jimena Latorre concluyó que “un mercado de capitales desarrollado, con ciudadanos capacitados desde jóvenes, se traduce de forma directa en una economía fuerte y con empleo de calidad”.



