La comida como refugio: El 40% de la población podría presentar ingesta emocional

Sucede cuando comer no es por hambre sino por emociones. Se trata de una conducta frecuente que lleva a buscar en los alimentos una respuesta al estrés, la ansiedad, el enojo o la tristeza. Identificar qué emociones están detrás del impulso de comer es el primer paso para romper un círculo que suele terminar en culpa y malestar. La buena noticia: es factible superarlo. Leer más

Please follow and like us: