,

Los hermanos Cerúndolo en el US Open: debut absoluto y triunfal de Juan Manuel y Fran a segunda ronda

Juan Manuel y Francisco Cerúndolo  ganaron este lunes sus partidos de primera ronda del Grand Slam estadounidense y consiguieron sus primeros triunfos en el certamen.

Para los dos, fue con remontada incluida y bastante trabajo. Francisco, el mayor y 20° preclasificado, venció por 5-7, 6-4, 6-4 y 6-3 al local Zachary Svajda, proveniente de la qualy. Y Juan Manuel, el menor, dio vuelta una desventaja de 0-2 en sets y se impuso por 2-6, 6-7 (4-7), 6-3, 6-3 y 6-3 frente al bielorruso Ilya Ivashka.

Con solo salir a la cancha, Fran y Juanma hicieron historia para el tenis celeste y blanco. Porque se convirtieron en los primeros hermanos argentinos en compartir un cuadro de singles de un Grand Slam en la Era Abierta.

Guillermo y Mariana Pérez Roldán coincidieron en Roland Garros 1987 y 1988, aunque, obviamente, jugaron los torneos masculino y femenino, respectivamente. Pablo y Laura Arraya -nacidos en Córdoba, pero que representaban a Perú- también compartieron varias ediciones de los cuatro «grandes» entre 1982 y 1992. Pero nunca antes se había dado que hubiera dos hermanos en mismo cuadro individual.

A Francisco, el mejor argentino rankeado de la actualidad, le costó encontrar su tenis en un choque ante Svajda, un rival desconocido de 20 años y ubicado en el 234° del ranking. Pero tras ceder el parcial inicial, empezó a levantar el nivel y terminó jugando muy bien y cerrando con autoridad el encuentro..

«No sabía bien cómo jugaba. Me habían dicho que tenía buen revés, contragolpeaba mucho y sacaba bien. En el primer set estaba mal, incómodo, no le encontraba la vuelta y no sabía cómo jugarle. En el segundo empecé a sentirme mejor, a jugar mejor con el saque y logré sacarle peso a él con el servicio», comentó en charla con ESPN Francisco, que la segunda ronda se medirá contra el checo Jiri Vesely, vencedor del francés Enzo Couacaud por 5-7, 6-3, 6-2, 3-6 y 6-4.

Campeón este año en el césped de Eastbourne (su segundo título después de Bastad 2022), el 20° del mundo ya sabía lo que es ganar un partido en la competencia principal de un Major.

Este año habia llegado a la tercera ronda de Australia, la cuarta de Roland Garros y la segunda de Wimbledon. Pero en Nueva York tenía un récord de 0-1, ya que había perdido en su primera presentación del año pasado ante Andy Murray. Ahora, puede decir con orgullo que ya tiene victorias en los cuatro torneos más importantes del tenis mundial.

Francisco consiguió su primer triunfo en Nueva York. Foto EFE/EPA/Peter FoleyFrancisco consiguió su primer triunfo en Nueva York. Foto EFE/EPA/Peter Foley

El triunfo le dará mucha confianza de cara al resto del torneo. Sobre todo si se piensa que no había rendido bien en los certámenes de preparación para la cita neoyorquina. Había perdido en segunda ronda del Masters de Toronto y en la primera del de Cincinnati.

Francisco no solo sufrió en su partido, también vivió como propio el que Juan Manuel ganó un rato antes de que él saltara a la cancha. «Lo estaba viendo en el vestuario hasta último momento. Cuando ganó, junté las cosas y me fui a hacer el calentamiento para mi partido», contó. «Estoy contento. Fueron dos victorias de locos para la familia y para el tenis argentino. Es muy lindo».

Tuvo razón Fran. La de su hermano fue una victoria de locos, pero enorme, ante un rival durísimo como el bielorruso Ivashka, octavo finalista el año pasado en este certamen y campeón de Winston Salem en 2021. En la cancha 4 de Flushing Meadows, el 93° del ranking no solo doblegó a su adversario, también le ganó la batalla a los calambres y a su propia cabeza para adueñarse de un partido complicado, en poco más de tres horas y media de juego.

Juanma había llegado a Nueva York con muy poco recorrido en esta categoría, la más importante del circuito profesional. Apenas había jugado dos partidos en los cuadros principales de un «grande». Y había perdido los dos: en Australia 2022 ante el checo Tomas Machac y en Wimbledon, hace unas semanas, ante el italiano Jannik Sinner. Es más, nunca había jugado antes un match a cinco sets.

Esa inexperiencia, igual, no se notó cuando quedó 0-2 abajo ante Ivashka, un jugador sin grandes credenciales (llegó al 40° del ranking y ganó un título), pero que nadie quiere enfrentar, mucho menos en la primera ronda de un torneo de este nivel.

«Perder los dos primeros sets fue un bajón muy grande, estaba muy enojado», reconoció. «En el segundo set sentía un dolor en el codo y me quedé atrapado con el saque. Me dolía, no podía sacar y saqué horrible en el tie break. Lo perdí solo, todos errores. Fue un bajón muy grande. Y pensé ‘(El partido) está perdido’. Mi cabeza estaba negada. Y de repente, empecé a tirar y a pegar más fuerte. Él bajó un poco, me llevé el set 6-3 y me prendí a morir de nuevo».

Y agregó: «Ganar mi primer partido en un Grand Slam es increíble, estoy muy contento. El apoyo de la gente fue impresionante, eso me dio energía. Empecé a sentir calambres en el cuarto set, no daba más, estaba muerto. La gente me empujó un montón y lo pude sacar. En el último set saqué muy bien, en todo el partido no había sacado así. Metí aces, saques ganadores, zafé con el saque… Y con mucha la cabeza, mucho huevo y luchando».

El menor de los Cerúndolo -que irá en segunda ronda ante el español Alejandro Davidovich- había irrumpido en el ATP Tour a lo grande, cuando en febrero de 2021, en el Cordoba Open, su primera participación en un torneo de ese circuito, superó la qualy y sorprendió al levantar el trofeo.

Cerúndolo llegó a Nueva York confiado, tras hacer cuartos en Winston Salem. Foto Andrew Ong/USTACerúndolo llegó a Nueva York confiado, tras hacer cuartos en Winston Salem. Foto Andrew Ong/USTA

Fue el primero de la Next Gen celeste y blanca en conseguir un título en este nivel. Llegó a ocupar el 71° escalón del ranking a principios de 2022, tras su debut en Australia, una posición que le abría las puertas de los torneos más importantes. Pero en su mejor momento, una lesión en la cadera lo obligó a parar.

El porteño tuvo que esperar más de un año para volver a jugar un Grand Slam. Y un poco más para celebrar su primera victoria, que encima llegó en Nueva York, sobre una superficie en la que no tiene tanto recorrido.

Antes de la gira previa a Flushing Meadows, Cerúndolo tenía un récord de 3-7 en partidos ATP sobre canchas duras. Pero la semana pasada, se destapó en Winston Salem, donde se metió por primera vez en los cuartos de final de un certamen jugado sobre cemento. Y aunque se despidió en esa instancia ante el croata Borna Coric, máximo favorito, su gran actuación le dio un envión enorme de cara al US Open.

Jornada perfecta para los Cerúndolo, que le dieron los alegrías grandes al tenis argentino y celebraron juntos por primera vez en el US Open.

Clarín

Please follow and like us: