Por el desvío de más de $206 millones: condenaron a José López, a los hermanos Schoklender y absolvieron a Julio de Vido
El Tribunal Oral Federal N°5 condenó hoy al exsecretario de Obras Públicas José López a 2 años y nueve meses de prisión en suspenso; al exsubsecretario Abel Fatala a 2 años y nueve meses; a los hermanos Sergio y Pablo Schoklender, exapoderados de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, a dos años y ocho meses y dos años y cuatro meses, respectivamente, por el desvío de más de 206 millones de pesos que el Estado había girado para construir viviendas sociales a través del programa Sueños Compartidos.
El exministro de Planificación Federal Julio De Vido fue absuelto, al igual que otros cuatro imputados.
El fallo fue dictado por los jueces Adriana Paliotti, Daniel Obligado y Adrián Grünberg, con disidencias.
Por tratarse de una condena menor a 3 años y en suspenso, los condenados no irán presos, sino que deberán cumplir reglas de conducta durante el período de la condena.
“Es un absurdo: no se animaron a decir que después de 15 años no cometimos ningún delito. Está probado que no. Esto es Comodoro Py, y no se animaron, después de 15 años, a reconocer el disparate que habían hecho”, dijo Schoklender en la puerta de los tribunales tras el veredicto.
Y abundó: “No se desvió un puto fondo [sic.]”. Mencionó que efectivamente “si se hubiese cometido un delito, aun la pena de 6 años pedida por el fiscal hubiese sido chica. El haber impuesto una pena de 2 años y 8 meses en suspenso —una pena que, salvo condiciones mínimas, no tiene sentido— eso demuestra cómo funciona este sistema”.
“Hay votos en disidencia. No se animaron a reconocer la verdad y absolver. Este edificio es la muestra palpable del sistema judicial argentino”, dijo Schoklender señalando a Comodoro Py 2002.
En la sala de audiencias, durante la lectura de la sentencia, la única reacción de Schoklender al oír la condena fue consultar con sus defensores quién era el juez que votó en disidencia, que lo favoreció. Adrián Grumberg, le dijeron, según se deduce de la sentencia.
El juez Obligado votó también en disidencia respecto a la absolución de De Vido.
El fallo fue leído en el subsuelo del edificio de Comodoro Py 2002 por la jueza Adriana Paliotti, presidente del tribunal. Fue en una sala desangelada, fría, vacía, donde solo estaban los condenados y sus abogados, excepto De Vido, que cumple condena en su casa de Zárate. El tribunal no permitió que los periodistas pudieran estar en el sector destinado al público.
Los jueces absolvieron a los exfuncionarios santiagueños Daniel Alfredo Nasif y Silvia Karina Nasif, y a los exfuncionarios de Planificación Federal Claudio Freidin y Carlos Castellano.
El fallo no consideró la responsabilidad política de Julio de Vido como ministro al decidir la firma de los convenios de construcción de viviendas sociales.
La Nación



