Mendoza busca cambiar la forma de aprender matemática
La Provincia combinó evaluación, formación docente y plataformas digitales para personalizar el aprendizaje y reducir brechas.
En la Escuela Río Blanco 1-558, de El Salto,14 estudiantes comparten clases plurigrado en plena montaña mendocina.
Con dos docentes y conectividad, los chicos y chicas de segundo y tercer grado ya completaron más de 2.300 desafíos matemáticos sobre numeración, secuencias y geometría. Mientras tanto, en la Escuela 1-025 25 de Mayo, de San Rafael, 358 alumnos y 15 docentes trabajan contenidos que van desde fracciones y decimales hasta álgebra, ecuaciones y geometría: allí se superaron los 18.600 desafíos resueltos.
Las dos experiencias —una rural y multigrado; la otra urbana y de gran matrícula— condensan la visión de Mendoza: que el lugar donde vive un estudiante no determine sus oportunidades de aprender matemática.
Una política que empieza por medir
La política provincial ubicó a la matemática entre las prioridades del sistema educativo y tomó como referencia el camino recorrido por el Plan Provincial de Alfabetización: medir de manera periódica, identificar dónde están las dificultades y actuar de forma focalizada.
Así, entre otras herramientas, se incorporó Matifica las aulasmendocinas, una plataforma de aprendizaje de matemática gamificada e impulsada por inteligencia artificial. A través de juegos, avatares, recompensas y desafíos progresivos, la propuesta busca fortalecer la comprensión conceptual, el pensamiento crítico y la resolución de problemas; al tiempo que procura construir una relación más cercana y confiada de los estudiantes con la matemática. La plataforma adapta las actividades al punto de partida y al ritmo de aprendizaje de cada estudiante, mientras brinda a docentes información y reportes para identificar dificultades, acompañar la trayectoria de los chicos y las chicas y ajustar sus estrategias de enseñanza.
Para la Provincia, utilizar herramientas le permiten apoyarse en un sistema nominalizado que abre la posibilidad de seguir el desempeño de cada estudiante, detectar dificultades específicas y orientar los recursos hacia las escuelas, grados y cursos que necesitan mayor acompañamiento. El Ministerio de Educación también monitorea el nivel de uso y la apropiación por parte de docentes y estudiantes, las condiciones de conectividad y las diferencias entre escuelas y contextos. Esta información permite ajustar las propuestas, fortalecer la formación docente y decidir cuándo una iniciativa está encondiciones de ampliarse.
Para comprender el aporte real de la herramienta a los aprendizajes, la DGE promueve evaluaciones internas y externas continuas desde el inicio del proyecto. Los informes de campo revelan que los resultados no son automáticos ni homogéneos; por el contrario, el contexto de cada escuela, el nivel de adopción por parte de docentes y estudiantes, la frecuencia de uso y las condiciones locales de implementación constituyen pilares que determinan el éxito de la propuesta.
En el Sur mendocino, la experiencia de las escuelas refleja el valor de incorporar nuevastecnologías que pongan al estudiante en el centro del aprendizaje. Mariana Carboneti, directora de la Escuela 25 de Mayo 1-025 de San Rafael, destacó el impacto positivo de la implementación de la plataforma en su comunidad escolar: «En nuestra institución, la incorporación de la plataforma Matificha representado una experiencia altamente positiva para el fortalecimiento de los aprendizajes matemáticos. Como equipo directivo, valoramos especialmente que la plataforma promueva el aprendizaje mediante el juego, el pensamiento lógico y la resolución de problemas, contribuyendo al desarrollo de competencias fundamentales para el siglo XXI».
Para el ministro de Educación, Cultura, Infancias y DGE de Mendoza, Tadeo García Zalazar, esta conclusión refuerza una premisa central del modelo provincial: la tecnología sólo tiene sentido cuando responde a un propósito pedagógico, está acompañada por formación y mediación docente, y permite generar evidencia para mejorar los aprendizajes.
Escalar con evidencia
La experiencia, que comenzó como una prueba piloto y fue ampliándose a nuevas escuelas, confirmó que la tecnología necesita integrarse a la planificación pedagógica y estar acompañada por formación docente, conectividad, dispositivos y otros recursos que permitan sostener su utilización.
La ambición provincial es más amplia que incorporar una plataforma o mejorar un indicador puntual. Mendoza busca combinar evaluación, formación docente, materiales educativos y herramientas digitales para fortalecer los aprendizajes y reducir desigualdades. Los resultados recientes de las pruebas Aprender ubicaron a la provincia por encima de la media nacional y, según García Zalazar, mostraron una reducción de las brechas entre escuelas públicas y privadas, y entre establecimientos urbanos y rurales. Aunque esos avances no pueden atribuirse a una única herramienta, Matific forma parte de una estrategia que utiliza la evidencia para identifica rnecesidades, ajustar las intervenciones y definir cómo escalarlas.
Para García Zalazar,el valor de la experiencia reside en combinar la enseñanza de la matemática, la tecnología y el trabajo articulado entre el Estado,las escuelas y las plataformas educativas. A través del juego y de entornos de aprendizaje cercanos a los estudiantes, la propuesta favorece una mayor motivación y participación en las aulas.
Según el ministro, los resultados son especialmente alentadores entre quienes parten de niveles de aprendizaje más bajos, que muestran progresos incluso más ápidos que aquellos que ya se encuentran en niveles avanzados. Esta capacidad de involucrar a todos los alumnos —valorada también por docentes y equipos directivos— refuerza la aspiración de Mendoza de hacer de la matemática una herramienta accesible y una oportunidad para el desarrollo.


