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Trump reactiva aranceles a 60 socios comerciales, incluida Argentina

En una nueva fase de la guerra comercial de la Casa Blanca tras el revés que había sufrido en la Corte Suprema, el gobierno de Donald Trump anunció que impondrá aranceles de entre el 10% y el 12,5% a 60 socios comerciales -entre ellos la Argentina, con el valor más bajo-, como parte de un nuevo paquete de gravámenes que, según la administración republicana, están diseñados para combatir la importación de bienes producidos mediante trabajo forzoso.

El representante comercial de Estados Unidos, Jamieson Greer, fue el encargado de realizar el anuncio, que se produjo cuando faltaban horas para que expiraran el viernes los aranceles temporales del 10% impuestos por el gobierno bajo la Sección 122, tras un límite legal de 150 días.

Las nuevas medidas -que entrarán en vigor desde el primer minuto del viernes, hora local- afectan a 60 países que, según la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR, por sus siglas en inglés), representan el 99,4% del comercio de Estados Unidos. De todas formas, habrá excepciones a ciertos productos en esta nueva estrategia de la Casa Blanca para sostener su política arancelaria.

A los países que cuentan con leyes para combatir el trabajo forzoso se les aplicó un arancel del 10%, entre ellos la Argentina, que en febrero pasado rubricó con Estados Unidos un tratado recíproco de comercio e inversión que había quedado afectado por un fallo de la Corte Suprema al anular la mayoría de los aranceles globales de la Casa Blanca.

Según fuentes  al tanto de las negociaciones entre las administraciones de Trump y de Javier Milei, en el Gobierno esperaban el anuncio formal del USTR -se preveía para el viernes- para finalmente tener mayor claridad sobre sus alcances y cómo se implementará, dado que hay productos que quedarán exceptuados del nuevo arancel.

Las fuentes destacaron que la Argentina haya quedado con el valor más bajo (10% de arancel), aunque aún se debe evaluar cómo quedará la tasa para los 1675 productos argentinos a los que Estados Unidos les había eliminado los aranceles en virtud del acuerdo firmado en febrero por Greer y el canciller Pablo Quirno.

Según el comunicado difundido por el USTR, de conformidad con las instrucciones específicas de Trump habrá exenciones de aranceles para materias primas que podrían provocar la falta de disponibilidad de suministro nacional; para productos que podrían causar perturbaciones en toda la economía y otros que no pueden cultivarse ni producirse en cantidades suficientes o a precios razonables en Estados Unidos, ni obtenerse de otras fuentes.

“Determinados productos de la Argentina, Bangladesh, Camboya, Ecuador, El Salvador, la Unión Europea (UE), Guatemala, Indonesia, Jordania, Malasia, Suiza, Taiwán o el Reino Unido, cuya exención incentivaría a estas economías a cumplir los compromisos relativos a la prohibición de importar productos fabricados con trabajo forzoso, o a promulgar y aplicar eficazmente dicha prohibición”, también estarán exceptuados, señaló el comunicado.

En tanto, a aquellos países que carecen de las normativas para combatir el trabajo forzoso, Estados Unidos les impuso un arancel del 12,5%. La UE Taiwán, Japón, Corea y Suiza tendrán entre el 10% y el 12,5%.

Greer tomó la medida en virtud de la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, imponiendo aranceles a los socios comerciales “por no establecer ni aplicar eficazmente la prohibición de importar mercancías producidas con trabajo forzoso”.

“La medida se produce tras las investigaciones del USTR, que incluyeron dos rondas de audiencias públicas, más de 2100 comentarios públicos y consultas con nuestros socios comerciales para solucionar estas preocupaciones de larga data”, señaló el USTR en un comunicado.

“Trump reconoce que décadas de persuasión moral no han logrado erradicar el trabajo forzoso de las cadenas de suministro mundiales. Estados Unidos mantuvo una prohibición de importar productos fabricados con trabajo forzoso durante casi un siglo y la aplica rigurosamente. Ya es hora de que nuestros socios comerciales hagan lo mismo”, declaró Greer, que añadió que la medida empezará a corregir lo que constituye tanto “una violación de los derechos humanos como una práctica comercial distorsionadora, con el fin de mejorar el bienestar de los trabajadores en todas partes».

Los nuevos aranceles tienen como objetivo sustituir el el arancel global temporal -por 150 días- del 10 % impuesto por Trump, cuya vigencia expira a primera hora del viernes. El presidente, quien desde su regreso a la Casa Blanca emprendió una guerra comercial de alto impacto global, había establecido ese gravamen en febrero, después de que la Corte anulara la mayor parte de sus gravámenes globales.

Algunos productos sujetos a aranceles específicos por motivos de seguridad nacional —como el acero, el aluminio, los automóviles y sus componentes— no estarán afectados por los nuevos aranceles, y quedarán exentas determinadas importaciones de alimentos y productos agrícolas, fertilizantes y productos energéticos.

La Nación

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