Luego de cruzar el estrecho de Ormuz, llegaron las piezas que permitirán exportar en buques gigantes el petróleo de Vaca Muerta
Las piezas que habían encendido una alarma por la guerra en Medio Oriente ya están en la Argentina. Las dos monoboyas construidas en Emiratos Árabes Unidos para el proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS) llegaron al puerto de San Antonio Este, en Río Negro. Son el corazón del sistema que permitirá cargar petróleo en altamar y recibir, por primera vez en el país, buques capaces de transportar hasta dos millones de barriles por viaje.
El arribo despeja una de las preocupaciones logísticas que había rodeado a la mayor obra de infraestructura petrolera en marcha en el país. En junio, LA NACION había informado que la escalada bélica podía complicar la entrega de ese equipamiento, cuya salida desde el Golfo Pérsico coincidía con la incertidumbre sobre las rutas marítimas de la región y el tránsito por el estrecho de Ormuz. YPF evaluaba, incluso, una alternativa para conseguir otras monoboyas si el conflicto amenazaba el cronograma.
El consorcio VMOS está integrado por YPF, Pluspetrol, Pan American Energy, Pampa Energía, Vista, Chevron Argentina, Shell Argentina y Tecpetrol.
Ahora, las estructuras están en suelo rionegrino y serán instaladas frente a Punta Colorada. Según pudo saber LA NACION, cada una tiene un valor aproximado de US$19 millones: unos US$38 millones entre las dos. Con su llegada, la obra marina del VMOS alcanza un avance del 90%, mientras que la terminal de Punta Colorada llega al 70%. Se trata de dos frentes distintos dentro de un proyecto que demanda una inversión cercana a los US$3000 millones.
DE EMIRATOS ÁRABES A RÍO NEGRO
Hoy llegaron a Río Negro las dos monoboyas del VMOS, fabricadas en Emiratos Árabes Unidos y trasladadas miles de kilómetros hasta nuestra costa. Van a ser instaladas frente a Punta Colorada y permitirán cargar el petróleo de Vaca Muerta directamente en los grandes superpetroleros que lo llevarán al mundo.
Y hay una imagen que explica mejor que cualquier discurso lo que está pasando en nuestra provincia.
Hoy tenemos en el Puerto de San Antonio Este dos grandes barcos. Uno trae los caños para el San Matías Pipeline, el gasoducto que conectará Vaca Muerta con nuestra costa y abastecerá el proyecto de GNL de Southern Energy.
El otro trae estas dos enormes monoboyas del Vaca Muerta Oil Sur, que serán parte del sistema con el que el petróleo llegará desde Vaca Muerta hasta Punta Colorada y, desde allí, será cargado en altamar para su exportación.
Gas y petróleo. Dos proyectos diferentes. Un mismo puerto. Río Negro.
Eso es lo que está pasando. Infraestructura que llega desde distintos lugares del mundo, barcos entrando a nuestro puerto, caños descargándose y obras que se construyen sobre nuestra costa.
Durante años trabajamos para que Río Negro fuera la salida de la energía argentina al mundo. Hoy esa transformación está frente a nuestros ojos.
No son palabras. Son hechos. Y están pasando en Río Negro.
Sabemos que falta, pero tenemos rumbo.
— Alberto Weretilneck (@Weretilneck) October 5, 2026
“Las monoboyas son un componente estratégico de la infraestructura de exportación de VMOS. Su llegada a Río Negro marca un nuevo paso en la construcción de una solución logística de escala internacional, que permitirá acompañar el crecimiento de la producción y potenciar las exportaciones energéticas del país”, señaló Gustavo Chaab, CEO de VMOS, en un comunicado.
La función de estas estructuras flotantes es sencilla de explicar: son puntos de amarre y carga de petróleo en el mar, que permiten operar sin construir un muelle fijo. Estarán ubicadas a unos siete kilómetros de la costa y conectadas al sistema submarino mediante cañerías flexibles de gran diámetro. Cada una quedará sujeta al lecho marino con seis anclas de alta capacidad y contará con equipos de monitoreo y control remoto.
El conjunto incluye además estructuras submarinas que conectan el oleoducto con las instalaciones de carga. A través de ese sistema, el crudo llegará desde tierra hasta los buques VLCC, la sigla en inglés que identifica a los grandes petroleros con capacidad para dos millones de barriles. La profundidad natural de las aguas de Punta Colorada permite operar con esas embarcaciones, cuya escala reduce el costo de transporte por barril y mejora la competitividad de las exportaciones.
El VMOS conecta Allen con Punta Colorada mediante un oleoducto de 437 kilómetros, acompañado por estaciones de bombeo, almacenamiento y la terminal marítima. Lo impulsan YPF, Pluspetrol, Pan American Energy, Pampa Energía, Vista, Chevron Argentina, Shell Argentina y Tecpetrol. En la costa se construyen seis tanques de 120.000 metros cúbicos cada uno, para almacenar el petróleo antes de su despacho al exterior.
El cronograma prevé el inicio de operaciones en noviembre y la primera exportación entre fines de enero y principios de febrero de 2027. En una primera etapa, el sistema operará con un caudal cercano a los 180.000 barriles diarios. En el segundo semestre del año próximo podrá transportar hasta 550.000 barriles por día, con posibilidad de ampliarse posteriormente a 700.000.
La importancia de la obra está en el salto productivo de Vaca Muerta. En julio, la Argentina alcanzó un récord de 916.200 barriles diarios de petróleo, mientras que el mercado interno consume alrededor de 590.000. A medida que crece la producción, hacen falta más vías de salida para colocar ese excedente en el exterior. El VMOS abrirá una nueva ruta al Atlántico y complementará las ampliaciones de Oldelval hacia Bahía Blanca.
La industria espera producir 1,5 millones de barriles diarios en Vaca Muerta para 2030 y exportar alrededor de un millón. Ese volumen representaría ingresos anuales de al menos US$21.600 millones con un precio promedio de US$60 por barril. Para alcanzar esa escala, además de perforar más pozos, será necesario que el petróleo pueda llegar a los mercados internacionales.
Las monoboyas que generaban preocupación en junio ya están en el país; su instalación será uno de los próximos pasos para completar esa conexión.



