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Regreso y goleada: Lionel Messi volvió a jugar en PSG

Un mes y un día había pasado desde el último partido de fútbol de Lionel Messi. Y mucho corrió bajo el puente entre aquella pálida función en el estadio Yves Allainmat, la casa de Lorient, y esta goleada por 4-0 ante Reims, en el Parque de los Príncipes, que le permite al Paris Saint-Germain seguir dominando a velocidad crucero en la Ligue 1 de Francia mientras afina la cintura con la mira puesta en la serie contra Real Madrid, por los octavos de final de la Champions League.

No sólo cambió el año en el calendario. También, por detrás de las dudas y de los cuestionamientos feroces, asomaron certezas. O al menos bocetos de certezas que se trazaron luego de los 90 minutos del PSG y, en especial, al cabo de la media hora exacta que el rosarino estuvo dentro del campo de juego por primera vez en un 2022 especial. Especial porque es un 2022 en el que espera cumplir todos sus sueños y los sueños de todos los que adoran sus camisetas. En Francia. Y, claro, en Argentina también.

No había sido de las mejores la última postal de Messi en Francia. Aquel 22 de diciembre, Paris Saint Germain empató sobre la hora con un gol de Mauro Icardi y las críticas hacia Pochettino y hacia el capitán de la Selección Argentina escalaban en los medios deportivos de Francia. Se hablaba de problemas en el vestuario para el entrenador y de diferencias insalvables con Messi. Se hablaba también de problemas de adaptación del número 30 y de su falta de compromiso con el PSG, al que supuestamente dejaba en segundo plano para enfocarse en sus obligaciones con Lionel Scaloni y con la AFA.

Messi lleva la pelota ante la marca pegajosa del Reims. Foto: APMessi lleva la pelota ante la marca pegajosa del Reims. Foto: AP

Así, en ese clima hostil, Leo se fue de Francia por diez días para pasar las Fiestas de fin de año en Argentina con su gente. Y en ese ratito apareció el Covid en su vida. Y el coronavirus, ese «virus de mierda» como escribió en Instagram para despedir 2021, no solo retrasó su regreso a París, sino que también demoró más de la cuenta su regreso a los entrenamientos y a los campos de juego. El mismo admitió, hace unos días, que la recuperación le llevó «más tiempo de lo que pensaba».

El retorno fue este domingo, en un Parque de los Príncipes -con aforo reducido por culpa de las restricciones a las que obligó la variante ómicron y su onda expansiva- que explotó cuando vio que Pochettino le pedía al de la camiseta 30, con su nombre escrito en chino -en un guiño al gigante asiático y su Año Nuevo-, que se pusiera a mover y hacer el precalentamiento.

Cómo se dice Messi en chino. Foto: EFECómo se dice Messi en chino. Foto: EFE

La reacción de los fanáticos tiene una explicación. Hasta ese momento, el minuto 7 del segundo tiempo, PSG jugaba un partido anodino. Habían arrancado como titulares Leandro Paredes, Ángel Di María y Mauro Icardi. Y, como casi siempre sucede en la liga de Francia, su equipo ganaba gracias al gol del italiano Marco Verratti sobre el final de la etapa inicial. Pero jugaba mal. En realidad, no tenía juego.

Dependía casi exclusivamente de las corridas y las genialidades de Kylian Mbappé, que había sido duda en la semana y finalmente estuvo de arranque. Y, sin asociaciones, también pasaba sofocones ante un rival claramente inferior y que, más allá de su amor propio, tiene un equipo repleto de jóvenes y que navega por debajo de la mitad de la tabla de posiciones de la liga francesa.

Y el efecto contagio se notó enseguida. Estaba del otro lado de la línea de cal, a la altura del círculo central, esperando entrar por Di María y Sergio Ramos, en su primera aparición como titular en el Parque de los Príncipes, marcó su primer gol en PSG para poner el 2-0 parcial. Las ondas positivas empezaban a sobrevolar en París.

Soccer Football - Ligue 1 - Paris St Germain v Stade de Reims - Parc des Princes, Paris, France - January 23, 2022
Paris St Germain's Lionel Messi reacts REUTERS/Gonzalo FuentesSoccer Football – Ligue 1 – Paris St Germain v Stade de Reims – Parc des Princes, Paris, France – January 23, 2022 Paris St Germain’s Lionel Messi reacts REUTERS/Gonzalo Fuentes

Es cierto que la victoria estaba asegurada porque el modesto Reims ya estaba de rodillas y entumecido. Pero el ingreso de Messi no fue un simple hecho administrativo. En los 30 minutos que jugó apareció la mejor versión del PSG. Leo era la pieza que faltaba para que el equipo empezara a tener un circuito de juego diferente. La pelota se empezó a mover a fuerza de pases y más pases. Y Messi siempre aparecía como conector y como revulsivo para que el equipo de la capital francesa tuviera algo que no había tenido hasta entonces: cambio de ritmo. Es casualidad, pero apenas entró, con un puñado de segundos en el campo, ya se notó su presencia cuando le sirvió la pelota Verratti, que remató apenas entrando al área para marcar el 3-0 luego de un doble rebote en defensores rivales.

Con Mbappé y sin Mbappé en cancha -salió faltando 15 minutos-, Messi se hizo el patrón absoluto del equipo que terminó estirando diferencias gracias a la aparición del portugués Danilo Pereira, que decoró un marcador que terminó siendo demasiado abultado y que le permitió sostener los once puntos de diferencia sobre el Niza.

Icardi, Messi, Mbapoé y Soccer Football - Ligue 1 - Paris St Germain v Stade de Reims - Parc des Princes, Paris, France - January 23, 2022
Paris St Germain's Danilo Pereira celebrates scoring their fourth goal with Kylian Mbappe, Lionel Messi and Mauro Icardi REUTERS/Gonzalo FuentesIcardi, Messi, Mbapoé y Soccer Football – Ligue 1 – Paris St Germain v Stade de Reims – Parc des Princes, Paris, France – January 23, 2022 Paris St Germain’s Danilo Pereira celebrates scoring their fourth goal with Kylian Mbappe, Lionel Messi and Mauro Icardi REUTERS/Gonzalo Fuentes

Se sabe que Messi es un peligro para cualquier rival. Y es aún más peligroso cuando logra enfocarse. Sabe que está en deuda con PSG, el equipo que lo recibió con los brazos abiertos cuando su Barcelona le dio la espalda. Y parece dispuesto a retribuir todo ese esfuerzo. No en vano evitó apurar la vuelta tras el coronavirus. Tampoco en vano decidió, de común acuerdo con Scaloni, saltarse la doble fecha de Eliminatorias de esta semana. La idea es ponerse bien. Y llevar al club a lo más alto, con la Champions League entre cejas. Pero también sabiendo que el Mundial de Qatar está en el horizonte. Y que los de afuera, los de critican, siempre son de palo.

Lo dijo Karim Benzema, la figura del Real Madrid que lo aguarda en el camino por la Orejona. “¿Cómo no va a triunfar? Es sólo un tiempo de adaptación, porque no marca muchos goles… Pero mira lo que hace en el campo. De todas formas no se puede criticar a un jugador así, quien critica a Messi es porque no entiende nada de fútbol en realidad”, soltó el francés. Algo sabe. Quien critica a Messi, por ejemplo, no vio cómo cambió en 30 minutos el juego de un equipo cuando llevaba un mes y un día sin jugar.

Clarín

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