Neumáticos: no hubo acuerdo después de 6 horas de negociaciones y sigue el paro

Sin solución a la vista y con las plantas paralizadas, las negociaciones para destrabar el conflicto del neumático volvieron a fracasar este miércoles. El ministro de Trabajo, Claudio Moroni, estuvo reunido durante más de cinco horas en el piso 18 de la sede de Alem junto a ejecutivos de Fate, Pirelli y Bridgestone y el titular del sindicato, Alejandro Crespo, sin poder alcanzar un acuerdo que permita levantar el paro y los bloqueos iniciados la semana pasada, por lo que continuarán mañana.

La imposibilidad de cerrar un arreglo, como esperaba Sergio Massa, generó un clima de tensión de alcances imprevistos. Las terminales automotrices afectadas por la falta de cubiertas siguieron con atención este miércoles las negociaciones en el Ministerio de Trabajo y el ministro de Economía tuvo que salir a dar explicaciones en medio de la presentación del Presupuesto en el Congreso. La paritaria motivó la intervención de varios sindicalistas. Por la noche, se los vio a Rubén «Pollo» Sobrero y Rodolfo Daer en la sede laboral.

La audiencia comenzó a las 14 después de conversaciones informales por la mañana entre Moroni y las empresas, y se extendió hasta pasadas las 19. El ministro buscó que las empresas mejoraran la oferta. En un momento trascendió la propuesta de un aumento del 70%, en lugar del 66% que venían ofreciendo los empresarios, pero más tarde se evaporó. Las empresas sostienen que el 66% ya representa una mejora de 2 puntos para el período julio de 2021 a junio de 2022, cuando la inflación fue del 64%.

«La propuesta que nos dieron no la podemos aceptar, estamos buscando una mejora. Entonces estamos negociando, nos vamos a quedar acá. Queremos que nuestra familia esté mejor, si nos dan un pedido, lo consideramos. Propusimos algo por 15 meses, no hay propuestas de las empresas, sí del sindicato. Venimos a resolver algo, tenemos la fuerza y la paciencia», dijo Crespo desde un escenario sobre Alem frente a la puerta del Ministerio de Trabajo.

La negociación también incluye el aumento al 200% de las horas trabajadas los fines de semana -el punto que genera más resistencia en el sector privado por considerarlo una suerte de cambio del convenio- y la paritaria 2022-2023. Respecto a esta última, las firmas ofrecieron una suba del 38% por 12 meses con revisión, en medio de paritarias que están cerrando con subas de entre el 60 y 80% anual. La idea es acortar el periodo de vigencia.

El martes, Sergio Massa amenazó con abrir las importaciones si no había acuerdo en la audiencia en Trabajo, un mensaje que metió mayor presión a la cartera laboral. Fue al recibir en el quinto piso del Ministerio de Economía a ejecutivos del sector, las terminales y dirigentes de tercera línea de los gremios UOM y SMATA, excluyendo al sindicato del neumático (SUTNA).

El ministro de Trabajo, uno de los últimos albertistas del gabinete, intensificó las gestiones en las últimas horas para cerrar un acuerdo en la audiencia de esta tarde. La preocupación oficial, como dejó entrever ayer Massa, es que el gremio levante los bloqueos en las plantas para retomar la producción, cuya interrupción paralizó la planta de Ford el lunes y la de Toyota desde el primer turno de ayer.

Del lado sindical, se abrió una línea inexplorada hasta ahora: el titular de la Federación de Trabajadores Aceiteros, Daniel Yofra, ofició de mediador con Moroni y la directora de Relaciones del Trabajo, Gabriela Marcello. Yofra, que viene de negociar un 64,3% de aumento salarial y un sueldo inicial de $ 184.000, es uno de los pocos dirigentes de la CGT junto con Pablo Moyano, que salió a apoyar al SUTNA, en contraste con el resto de la conducción actual, encabezada por Héctor Daer y Carlos Acuña.

El ala «dialoguista» se reunió el lunes con el Presidente en la quinta de Olivos, sin la participación de Moyano, quien en respuesta amenazó con abandonar la cúpula de la central obrera. En ese cónclave, analizaron el impacto de la inflación en las paritarias y pidieron «firmeza» al gobierno para resolver el conflicto, que ya cumplió cinco meses y demandó 35 audiencias. Al igual que los empresarios, los sindicalistas temen que el caso aliente reclamos internos en medio de la reapertura de paritarias.

Massa habló ayer de «caprichos», «rehenes» y de los dólares que se pierden por el paro iniciado la semana pasada con bloqueos en las plantas. Y esta mañana el jefe de Gabinete, Juan Manzur, sostuvo que «un sector gremial se ha mostrado muy inflexible a acordar posiciones». «No nos pueden extorsionar para firmar una rebaja salarial, porque no la vamos a firmar», le respondió anoche Crespo. «No puede decir que se llegue a un acuerdo en 24 horas o abrir la importación», agregó.

Por estas horas, Moroni busca que las empresas ofrezcan alguna mejora. El sindicato pide un aumento salarial del 5% por encima de la inflación y el pago de las horas trabajadas el fin de semana al 200%, lo que en total representa una mejora de 20 puntos por la paritaria 2021-2022. Las empresas ofrecieron un 66% punta a punta hasta julio, un bono en su momento y una suba del 38% por la paritaria siguiente (2022-2023), cuando el gobierno espera solo para este año una inflación del 95%.

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