La historia del “partido de la muerte”: cuando un equipo ucraniano terminó en un campo de concentración por haberle ganado a los nazis

El famoso choque entre el Ejército Alemán y el FC Start terminó con muchos muertos. Un episodio dramático, contado en libros y películas.

En junio de 1941, las Potencias del Eje comenzaron a invadir la Unión Soviética durante la Segunda Guerra Mundial. La Alemania nazi de Hitler pretendía llegar al corazón de la dictadura de Stalin a través de la Operación Barbarroja. Una vez comenzado este plan conquistaron varios territorios, entre ellos la actual Bielorrusia y Ucrania.

En este marco, se dio uno de los encuentros de fútbol más recordados de la historia, pero no por epopeyas deportivas sino por las atrocidades que ocurrieron una vez que sonó el silbato final. De ahí su nombre, el «partido de la muerte«.

En el estadio Olímpico de Kiev, el FC Start, un equipo de futbolistas ucranianos que se vio reforzado por jugadores del Dynamo de Kiev y del Lokomotiv, venció por 5-3 a un conjunto de soldados de la Alemania nazi.

Jugadores ucranianos sonríen junto a los soldados alemanes luego del "partido de la muerte".

Jugadores ucranianos sonríen junto a los soldados alemanes luego del «partido de la muerte».

El «partido de la muerte»

Pero lo que fue un grito de victoria para los vencedores, terminó como una tragedia. Según el mito soviético, luego del partido, por haber ganado y no haber hecho el saludo fascista, varios de los jugadores del equipo local fueron sentenciados a muerte enviados a campos de concentración.

En primera instancia, es cierto que ese mismo día el jugador Nikolai Korotkykh murió torturado. Mientras que Kuzmenko, Klimenko, Keehl y Trusevich fueron asesinados tiempo después en un campo de concentración, detenidos por la Gestapo bajo la sospecha de ser miembros de la NKVD (Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos).

De esta manera, quedó descartada la hipótesis de que sus muertes se debieron a una especie de vendetta  por haber perdido un partido de fútbol, teniendo en cuenta que la mayoría de los decesos se dieron un tiempo después. En este sentido, Vladlen Putistin, el último sobreviviente de este partido (fue alcanzapelotas y su padre estuvo en el campo de juego) lo confirmó en documental y agregó información al respecto.

Imágenes de la película "Evasión o victoria" (1981) de John Huston.

Imágenes de la película «Evasión o victoria» (1981) de John Huston.

Un sobreviviente

“No hubo patadas, nadie dijo a los jugadores que tenían que perder; hubo momentos muy tensos, pero sólo porque el partido fue intenso, con una gran remontada”, afirmó Putistin.

En el documental dirigido por Claus Bredenbrock, Putistin se refirió al momento en el que se llevaron a los ucranianos detenidos: «El 18 de agosto llegó la Gestapo y fue pronunciando uno a uno los nombres de los jugadores: ‘Tal y tal, salgan’. Se los llevó a todos para interrogarlos. Querían saber si había miembros del Partido Comunista», dijo.

Pese a que su padre sobrevivió, la mayoría de los que jugaron ese partido fueron fusilados a los pocos meses o perdieron la vida en un campo de concentración.

Vladlen Putistin junto a su padre, el futbolista Mijail Putistin.

Vladlen Putistin junto a su padre, el futbolista Mijail Putistin.

Películas y libros

Así las cosas, en 1958, el periódico Evening Kiev publicó el artículo «El último duelo» para dar a conocer la historia de este partido que tuvo lugar un 9 de agosto de 1942. Luego, los periodistas Petro Severov y Naum Khalemsky publicarían un libro con el mismo nombre. La historia comenzó a acrecentarse.

Tal es así, que llegó a los cines. Y varias veces. Por el lado soviético hubo dos versiones durante la década del ’60: Tercer Tiempo y El Partido de la Muerte. En 1981, en los Estados Unidos, llegó Escape a la victoria, un film de John Huston. Ya para el 2012, con una Rusia amoldada a tiempos capitalistas se estrenó Match, un film de Andrey Malyukov.

Para entender un poco más el contexto mundialClarín dialogó con Bernardo Sampaolesi, Licenciado en Ciencia Política, quien reflexiona: «Por un lado me parece que es importante destacar que los nazis se movilizaban políticamente tratando de que las personas que los seguían sean fanáticas, a diferencia de un régimen totalitario común que busca silenciarte o callarte».

Un afiche de la película rusa "Match", debajo del título se puede leer: “La victoria es nuestra”.

Un afiche de la película rusa «Match», debajo del título se puede leer: “La victoria es nuestra”.

Un régimen despiadado

Mientras recuerda que a los jugadores ucranianos le habían pedido que realicen el saludo fascista, agrega: «En este sentido, buscaban que las personas digan abiertamente que estaban a favor de ellos y su sistema».

Por otro lado, sobre la homogeneidad nazi, dice: «Desde la visión del afuera, está la idea de que todos eran nazis y punto. Se veía algo monolítico. Sin embargo, esto no era así. De hecho, Hitler tuvo un montón de atentados por eso. Todos los que estaban dentro del ejército no seguían su línea de pensamiento despiadado y nefasto, y no todos estaban de acuerdo al ciento por ciento con él».

Sobre la Gestapo, que interviene en la detención de los futbolistas ucranianos, Sampaolesi comenta: «En las SS y la Gestapo estaba lo peor de lo peor. Esta última, se caracterizaba por ser un grupo de personas sin escrúpulos, que lo único que hacían era secuestrar y torturar gente. Era la policía secreta de los nazis».

Monumento  al "partido de la muerte" en Kiev, Ucrania.

Monumento al «partido de la muerte» en Kiev, Ucrania.

En el año en que se da este partido, el régimen de Hitler quería invadir a toda costa la URSS, pero un doble frente de batalla -el año anterior los Estados Unidos se unen a la guerra- les complicó los planes, y con la llegada del invierno ruso todo comenzó a ponerse difícil para los nazis. En este sentido, Sampaolesi menciona: «Ian Kershaw plantea en su libro ‘Decisiones Trascendentales’ las 10 elecciones que cambian la guerra. Una de ellas es el fracaso de Stalingrado. En base a eso Alemania comienza a perder la guerra».

La Segunda Guerra Mundial finalizó y la historia continuó con la Guerra Fría. Con ésta, el cine rememoró el «partido de la muerte» cambiando algunas cosas y agregando otras. Sin embargo, la historia se popularizó y aquellos futbolistas hoy son considerados héroes. El Dínamo de Kiev cambió el nombre de su estadio por «Start Stadium» para hacerle honor a aquellos jugadores que quedaron en la historia por haber vencido a los nazis dentro del campo de juego.

Fuente: Clarín

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