Escándalo en el Congreso: a los gritos se enfrentaron oficialistas y opositores

Un verdadero escándalo se vivió este miércoles en el recinto de la Cámara de Diputados cuando representantes del oficialismo y la oposición se enfrentaron cara a cara al pie del atril que ocupa la presidencia ocupada por Cecilia Moreau y quedaron al borde de tomarse a los golpes durante una sesión en la que se iba a tratar un paquete de proyectos, que en su mayoría estaban consensuados.

Todo ocurrió después de que fracasó, en un primer turno, la sesión preparatoria de elección de autoridades porque Juntos por el Cambio decidió no bajar al recinto en rechazo a la decisión de la titular del cuerpo de haber bajado las designaciones de la Cámara al Consejo de la Magistratura tras apelar el fallo del juez Martín Cormick contra la designación de la radical Roxana Reyes, por la segunda minoría.

El clima estaba tenso en el Congreso y la segunda sesión del día, que estaba convocada para las 13, comenzaba a estar en duda. El oficialismo pidió tres postergaciones antes de juntar los 129 diputados con la presencia parcial del interbloque Federal (no bajaron Graciela Camaño ni Florencio Randazzo), el interbloque Provincias unidas, el Frente de Izquierda y Rolando Figueroa, que terminó por dar el quórum.

Mientras la oposición esperaba en las puertas del recinto, Moreau anunciaba la decisión de tratar en conjunto los proyectos que promovían la creación de 9 universidades, tema que llegaba con cierta complejidad porque había tanto dictámenes de minoría como de mayoría.

Sin embargo, eso no le importó al oficialismo y Moreau le dio luz verde a Blanca Osuna (FdT) para dar su informe sobre el proyecto. Ahí, los diputados de Juntos por el Cambio comenzaron a pedir la palabra a los gritos.

Vía redes sociales,  el presidente del bloque radical, Mario Negri, explicaba los motivos de la protesta de Juntos por el Cambio. «La sesión especial que está llevando adelante de prepo el kirchnerismo es nula«, advirtió el diputado por Córdoba.

En este sentido, el jefe del radicalismo explicó que «la sesión estaba convocada para las 13 horas y empezó a las 14.35 horas». «Las tres prórrogas solicitadas por el oficialismo ingresaron luego del horario previsto en la citación de la sesión», agregó.

La sesión especial que está llevando adelante de prepo el kirchnerismo es nula. Estaba convocada para las 13 horas y empezó a las 14.35 horas. Las TRES prórrogas solicitadas por el oficialismo ingresaron luego del horario previsto en la citación de la sesión.
Otro bochorno K. pic.twitter.com/YGsjAzjLPs

— Mario Raúl Negri (@marioraulnegri) December 1, 2022 » data-providername=»twitter» style=»box-sizing: border-box; border: 0px; font-size: inherit; font-style: inherit; font-weight: inherit; list-style-type: none; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;»>

«Están violando todo», agregó, por su parte, Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica), quien fue uno de los diputados de la oposición que se acercó a centímetros de la presidencia ejercida por Moreau.

Mientras Osuna daba su informe desde el sector de Juntos por el Cambio, a los gritos, pedían la palabra aunque ninguno se sentaba en su banca porque lentamente quienes habían colaborado con el quórum se iban levantando y abandonando el recinto.

“El Frente de Todos y Juntos por el Cambio convirtieron al Congreso en un circo romano. No hay pan, sólo circo. Una vergüenza”, se quejaron desde el interbloque que encabeza el lavagnista Alejandro «Topo» Rodríguez.

Fue en ese momento que Ferraro volvió a acercarse a Moreau, pero esta vez junto a Fernando Iglesias para insistir con el reclamo por la ilegalidad de la sesión. En un tramo de la discusión, el diputado de la Coalición Cívica, le dijo: «Te cagaste la presidencia».

Cuando el ambiente se calentaba cada vez más en el recinto, las diputadas del Frente de Todos dejaron sus bancas y rápidamente enfrentaron a los representantes de oposición que estaban cerca del espacio de la presidencia.

Al grito de «violentos», las mujeres de la bancada oficialista hicieron retroceder unos pasos a los diputados de Juntos por el Cambio. Ahí empezó el cuerpo a cuerpo, Silvia Lospennato (PRO) con Paula Penacca (FdT). Casi en el medio del recinto, Cristian Ritondo era contenido por un grupo de diputados de su bloque mientras intercambiaban insultos con el sanjuanino Walberto Allende, que también era contenido por los suyos.

«Sabes leer, agarra el reglamento», le gritaba Iglesias a Moreau mientras el escándalo se arrimaba a los golpes de puño.

Luego, los diputados de Juntos por el Cambio colocaron en sus bancas un cartel que decía «impunidad o justicia» mientras seguían cuestionando la legalidad de la sesión parados sin sumar al quórum.

Moreau trató de calmar las aguas prometiendo que le iba a dar la palabra a los representantes de Juntos. Pero en ese momento, la presidenta de la Cámara dijo: «Yo no sé diputado Negri cómo trata a su mujer, pero a mi por ser mujer no me tratas más así». Lo concreto es que no está claro si fue el jefe del radicalismo u otro diputado que la había cuestionado.

Pese a que había prometido darle la palabra a la oposición, Moreau primero autorizó la intervención de Marcela Passo (FdT) para indignar más a la oposición.

Cuando la sesión deambulaba sobre la cornisa, la titular de la Cámara amagó a darle la palabra a Romina del Plá, pero la diputada de izquierda con la intención de cerrar la discusión le cedió su turno a Maxi Ferraro, que fue el único que se sentó para pedir una moción de orden y solicitar el levantamiento de la sesión.

Como no había quórum, la moción no pudo votarse y el clima se tensó más en el recinto. Desde los palcos, los invitados que habían llegado por el tratamiento de la creación de universidades comenzaron a cantar: «Borombombom, borombombom para el pueblo la educación». Pero desde la oposición gritaban «Borombombom,borombombom es un afano suspéndanlo».

En medio del desmadre apareció el diputado Gerardo Milman, quien fue involucrado en el expediente que investiga el ataque a Cristina Kirchner. «Milman asesino, entrega el celular», le gritaba Osuna desde su banca, mientras el legislador PRO quedaba en un costado de escena, casi como un espectador.

Con el papelón consumado, Moreau terminó por levantar la sesión, ya que el oficialismo no reunía el quórum para aprobar los proyectos incluidos en el temario.

La oposición abandonó el recinto con Cristian Ritondo haciendo un gesto obsceno con sus manos dirigido al oficialismo. «Si lo hubiera hecho uno de nosotros, lo hubieran matado», se quejó un importante diputado del FdT en diálogo con este diario.

Una vergüenza que censuren a @myriambregman y a la izquierda. https://t.co/FMss0yj0GT

— Nicolas del Caño (@NicolasdelCano) December 1, 2022 » data-providername=»twitter» style=»box-sizing: border-box; border: 0px; font-size: inherit; font-style: inherit; font-weight: inherit; list-style-type: none; margin: 0px; outline: 0px; padding: 0px; vertical-align: baseline;»>

Pero el escándalo no terminó ahí porque mientras los diputados se levantaban de sus bancas, Myriam Bregman, del Frente de Izquierda, le reprochaba al oficialismo que no habían tenido posibilidad de hablar durante el debate porque el cierre quedó para Germán Martínez. «Queríamos hablar, nos quedamos en silencio para votar las universidades y no nos dan la palabra», protestó la diputada para cerrar una jornada lamentable.

Clarín

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