Controles, acuerdos y dólar planchado: el plan del Gobierno para contener la inflación

Luego de la gira por Europa, que dejó un saldo positivo en materia de negociación de la deuda, debe poner el foco en los precios.

Mientras Alberto FernándezMartín Guzmán y otros funcionarios de primera línea del Gobierno recorrían el Viejo Continente en búsqueda de apoyos de cara a la renegociación de la deuda con el Club de París y el FMI, en la Argentina se conoció un nuevo dato de inflación. En abril, los precios avanzaron 4,1% y acumularon 17,6% en el primer cuatrimestre, el mayor valor para ese período desde 2016.

Si bien la preocupación por la deuda continúa -especialmente con el Club de París, que vence a fin de mes– en el Gobierno también saben que deben ocuparse del bolsillo de los argentinos. Si bien la fuentes oficiales se ocuparon de resaltar que en abril hubo una desaceleración de los precios con respecto al 4,8% que había marcado marzo, ya se pusieron en marcha medidas para tratar de contener la inflación antes de las elecciones.

Controles

A través de la Secretaría de Comercio, el Gobierno aumenta los controles sobre los precios. Con el foco puesto especialmente en los alimentos. Por ejemplo, comenzará a fiscalizar la aplicación de la Ley de Góndolas y reflotó el Observatorio de Precios. Antes, puso en marcha el Sipre, un régimen informativo especial para los productores de alimentos y abrió un registro de exportadores de carne para controlar las ventas al exterior.

“A pesar del endurecimiento de los controles a empresas productoras y supermercados, trepó 4,3% en abril (66% anualizado). De esta forma, el registro supera al promedio de los últimos 6 meses (4,2%) y es el segundo mes consecutivo que viaja por encima del 4% mensual. Desde noviembre 2020, el rubro viene presentando una tendencia alcista en la medición anual que creció 46,4%”, señaló un informe de GMA Capital.

Desde LCG, en tanto, agregaron que sus relevamientos sobre alimentos y bebidas indican que todos los precios se remarcan en un promedio de 2 meses. “Esto indica que la inflación ya adquirió una inercia propia”, analizaron.

Acuerdos de precios

Mientras los controles no funcionan, otra parte de la política del Gobierno tiene que ver con los acuerdos de precios. Por eso, se extendió el entendimiento con los frigoríficos para ofrecer 11 cortes de carne a precios populares, se lanzó la Canasta Ahorro con 28 productos básicos disponibles en ferias barriales y se renovó Precios Máximos, aunque salieron de la lista 36 productos.

El ministro de Desarrollo Productivo, Matías Kulfas, busca acordar los precios de una canasta de 120 productos esenciales. (Foto: AFP).

Mientras tanto, en el Ministerio de Desarrollo Productivo continúan trabajando en los acuerdos de precios con empresas productoras de insumos industriales, que se anunciaron hace más de un mes pero todavía no se concretaron. Además, la cartera que conduce Matías Kulfas quiere lograr una canasta de 120 productos esenciales que lleguen a los comercios de barrio para complementar el programa Precios Cuidados, que se consigue en las grandes cadenas. Los detalles se están terminando de definir y se lanzaría en junio.

Dólar y tarifas, como anclas

Las políticas focalizadas en los precios se complementan con dos anclas bien conocidas por el kirchnerismo: el dólar y las tarifas.

La discusión con respecto a estas últimas desató una fuerte interna al interior del Gobierno entre Guzmán, que quiere actualizar los valores para gastar menos en subsidios, y el ala kirchnerista, que pretende acotar todo lo posible cualquier ajuste en los precios de los servicios. Esta semana, el diputado y jefe del Bloque del Frente de Todos, Máximo Kirchner, volvió a dejar a la vista la discusión interna del Gobierno al presentar una iniciativa para reducir todavía más las tarifas.

El Banco Central bajó el ritmo mensual de devaluación. (Foto: Igor Golovniov/Adobe Stock).

En el plano cambiario, el Banco Central redujo el ritmo de devaluación del tipo de cambio oficial con el objetivo de evitar mayores presiones sobre la inflación. En enero, el peso se depreció 3,74% y en febrero, 2,9%. En marzo y abril, la desaceleración se acentuó, con movimientos de 2,4% y 1,7%. En lo que va de mayo, en tanto, la devaluación es de apenas 0,5%.

En ese sentido, desde LCG advirtieron que, aún si los controles de precios y las anclas sobre el dólar y las tarifas funcionaran, bajarían la inflación mensual a la zona de 2% e igualmente acumularía más de 40% al cierre del año. Por eso, alertaron: “El día después de las elecciones habrá que actualizar tarifas y recuperar tipo de cambio real con una nominalidad en un escalón más alto”.

Fuente: TN

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