Aceite de oliva: Mendoza podría tener la primera denominación de origen del país

Análisis e investigaciones, respaldan la tipicidad única de los aceites producidos en el territorio mendocino. Referentes olivícolas locales llevan tres años promoviendo la iniciativa. Una encuesta posiciona a la provincia a nivel nacional en calidad de este producto.

Mendoza podría convertirse pronto en la primera denominación de origen de aceite de oliva virgen extra (AOVE) de Argentina, un pedido que la provincia viene promoviendo hace más de tres años y que otorgaría un sello de calidad indiscutido a los aceites de oliva del país.

Tras haberse realizado dos investigaciones, con resultados sumamente positivos para la provincia, el Instituto de Desarrollo Rural (IDR), es el organismo de la cartera económica provincial que está impulsando el trámite en el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación.

Uno de estas investigaciones tiene que ver con la percepción diferencial de aceites de oliva viren extra de Mendoza, elaborado por Alfredo Baroni, coordinador técnico del IDR, junto a importantes referentes del sector.

Según detallaron desde el IDR, las Indicaciones Geográficas (IG) y Denominaciones de Origen constituyen herramientas que permiten diferenciar y hacer distinguible la calidad de un producto vinculada con su origen geográfico. En este caso, Mendoza.

En este sentido, Baroni agregó: “Es un trámite que se viene realizando desde hace mucho tiempo gracias al aporte de un equipo interdisciplinario entre los que se encuentran miembros de la Asociación Olivícola de Mendoza (ASOLMEN), que en lo formal son quienes hacen la solicitud ante autoridades de Nación, la Facultad de Ciencias Agrarias con el panel de cata, el IDR, Don Bosco y el INTA, entre otras instituciones que han participado a lo largo de todo este tiempo”.

“La idea y el objetivo es lograr el reconocimiento por parte del ministerio de Agricultura de la Nación, porque entendemos que la combinación de nuestro clima, con todo lo que es el factor antrópico, es decir, todo lo que hace al manejo del olivo y las variedades de olivos que hoy existen en Mendoza, hacen que nuestros aceites sean de una calidad muy superior a la que se obtiene en otras zonas del país”, agregó Baroni.

Por último, el coordinador técnico del IDR remarcó: “La idea es poder identificarlos para que cuanto alguien compre un aceite con una indicación geográfica de Mendoza, sepa que está comprando un producto de características distintas con un valor agregado y diferencial en lo que hace a los olivos de Mendoza”.

En 2019, la provincia insistió en la necesidad del IG para Mendoza. Fue en el marco de la Mesa Nacional de la Cadena del Olivo. Fue allí donde el entonces subsecretario de Agricultura y Ganadería, Alejandro Zlotolow, destacaba: “La denominación de origen nos va a permitir darle identidad a nuestro producto y, sobre todo, destacar el diferencial de calidad y elaboración que tienen los establecimientos de Mendoza. Queremos apoyar a nuestros productores de aceite de oliva”.

Gabriel Guardia, enólogo especializado en aceite de oliva y gerente general de Olivícola Laur, agregó: “Desde la empresa que me toca llevar adelante (LAUR), hemos logrado posicionar comercialmente la marca Mendoza en el mundo y ahora partimos a apoyar una iniciativa del IDR. Es una idea fantástica porque no solo es muy fácil de defender porque el aceite que se puede producir en la provincia tiene unas características completamente superiores a los del resto del país y de contar con esa denominación sería una muy buena herramienta para defender la erradicación de olivos que estamos teniendo”.

En este sentido, el especialista añadió: “Como marca Mendoza, como marca aceite de oliva o bien como marca para un alimento que fue nombrado alimento nacional, tener la primera denominación de origen en Mendoza nos posiciona a nivel comercial”.

Al cierre, Guardia remarcó que “la problemática base de Mendoza es que nos estamos quedando sin olivos. En muy pocos años pasamos de ser el primer productor del país de aceite de oliva y aceituna de mesa a ser el último y en vías importantes de extinción. Mendoza nunca se reconvirtió, ni volvió a implantar y en definitiva muchos olivares se han ido convirtiendo en otros proyectos, mayormente inmobiliarios o bien de cultivos más redituables”.

Investigaciones y sus resultados  

Los resultados obtenidos de uno de los dos estudios realizados, señala que existen claros caracteres que identifican el AOVE mendocino y una imagen por parte de los consumidores acerca del mismo que aparece como consensuada: “Es un aceite con cuerpo, fuerte, frutado y con un picante intermedio”.

La otra investigación estuvo orientada a tener una construcción de perfiles sensoriales para aceites de oliva virgen extra de La Rioja y Mendoza, donde se analizó la metodología del COI (Consejo Oleícola Internacional) para diferenciar los aceites de oliva de dos regiones geográficas de gran importancia en la producción de AOVE argentinas.

En este sentido, ambos paneles destacaron mayor amargor y picante en las muestras de Mendoza respecto de las de La Rioja mientras que el frutado, la hoja de olivo y el tomate fueron caracteres prácticamente comunes o con muy pocas diferencias entre los aceites. Los AOVE de Mendoza se destacaron también por un mayor cuerpo y fuerza frente a los de La Rioja, los que destacan por su mayor presencia de almendra.

Por otro lado, las encuestas mostraron una vinculación clara entre la zona de producción y la preferencia al momento de adquirirlo, ya que el 75% de los encuestados prefirió el AOVE local y este patrón de respuesta fue igual en los consultados de las distintas provincias.

Foto: Blog Yo Verde Oliva 

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