Turismo interno: el intendente de Malargüe denunció que manifestantes justicialistas ejercieron violencia contra su abuela

Juan Manuel Ojeda, intendente de Malargüe denunció que dirigentes relacionados a Celso Jaque y José Barro y el propio secretario de la concejal (denunciada por estafa) Daniela Favari, llegaron hasta su domicilio donde  amenazaron y ejercieron violencia contra su abuela de 83 años.

Anoche manifestantes malargüinos se expresaron contra el turismo interno, un grupo de forma llegó hasta el domicilio particular del intendente Juan Manuel Ojeda e intimidó a la anciana.

En respuesta a quienes ejercieron violencia Ojeda se expresó por las redes sociales denunciando los hechos y manifestando el repudio: «Hay una evidente campaña del miedo y del terror -instalada por el peronismo- en aquellos vecinos que tienen buena fe. Acepto y entiendo cualquier tipo de planteo que se haga respecto de mis decisiones y me hago cargo de las mismas; lo que no voy a tolerar son hechos de intimidación con saña, violencia y amedrentamiento de este sector justicialista como nunca se vio antes en esta ciudad del sur».

Dijo que no se «gobierna a partir de la violencia, los aprietes, las medidas populistas ni instalando el miedo para sacar provecho político de una situación delicada. Después de 4 meses de cuidarnos muy bien, estamos preparados para sacar de la agonía a algunos sectores más afectados por la pandemia».

Textual, el comunicado completo:

Gobierno en función de los equilibrios necesarios para sacar adelante a todo MALARGÜE. No se gobierna a partir de la violencia, los aprietes, las medidas populistas ni instalando el miedo para sacar provecho político de una situación delicada. Después de 4 meses de cuidarnos muy bien, estamos preparados para sacar de la agonía a algunos sectores más afectados por la pandemia. Primero fueron las familias y los espacios de recreación, los abuelos en las reuniones familiares, el deporte; por ejemplo. Luego vino eliminar el tema «terminación de documentos» para el comercio y ahora es el turno del sector turístico; con mucha más razón si supieran que cientos de empleados están a punto de quedar en la calle. Al no existir casos por transmisión comunitaria; el turismo interno es factible y mientras esto ocurra vamos a acompañarlos, hace meses que ellos se vienen preparando para esta situación con todos los protocolos.

Ahora bien; no voy a permitir la violencia o el apriete para forzarme a tomar alguna decisión. En horas de la noche (mientras estamos supervisando los operativos en distintos puntos del departamento) un grupo de personas -movilizados por dirigentes justicialistas; con la presencia de ex candidatos a concejales de Celso Jaque y José Barro y el propio secretario de la concejal denunciada por estafa; Daniela Favari- se dieron cita en mi domicilio y terminaron amenazando y ejerciendo violencia contra mi abuela; una anciana de 83 años. No conformes con esto aparecieron los «trolls» o perfiles de personas anónimas en facebook invitando -en las redes- a ejercer un «golpe de estado» contra una persona electa constitucionalmente. Esta violencia no es propia del Malargüe que todos conocemos; mis vecinos no son así.

Hay una evidente campaña del miedo y del terror -instalada por el peronismo- en aquellos vecinos que tienen buena fe. Acepto y entiendo cualquier tipo de planteo que se haga respecto de mis decisiones y me hago cargo de las mismas; lo que no voy a tolerar son hechos de intimidación con saña, violencia y amedrentamiento de este sector justicialista como nunca se vio antes en esta ciudad del sur.

Que quede claro. Si hay distanciamiento, barbijo, lavado de manos y conciencia del otro, como es natural aquí, puedo tomar decisiones con equilibrio y criterio en beneficio de sectores que necesitan urgente su reactivación.

Ya los malargüinos perdimos una de las batallas por la minería a causa de los ecoterrorismo.

¿Saben por qué alvearenses y sanrafaelinos nos eligen? Porque aquí hay una comuna seria, vecinos inteligentes y protegidos que no se dejan llevar de las narices por violentos o populistas. Y además porque hay muy buenos protocolos, sensación de mayor seguridad y control por factores culturales, económicos y sanitarios y por sobre todo; porque Malargüe está despertando de su letargo con un verdadero liderazgo regional. Hoy por hoy, a la COVID 19 se la derrota con las armas más poderosas y clásicas que hemos venido usando con éxito: mantenernos a la distancia, lavado de manos y barbijos.

Que los violentos no profanen la buena fe de los vecinos. ¡Gracias!

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