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Tevez y D’Alessandro: amistad, elogios y cruce copero

Carlitos y el Cabezón tienen una muy buena relación que surgió hace 16 años y por eso el símbolo de Inter le tiró flores al ídolo de Boca. Mirá cómo se conocieron, lo que se dijeron y cómo está el historial…

Cada uno irá al encuentro del otro. Se abrazarán y las cámaras de TV los enfocarán. Se dirán cosas lindas al oído y, por 90 minutos (180’ en realidad), sin perder la admiración y la gran relación que tienen, serán rivales. Andrés D’Alessandro y Carlos Tevez, símbolos de Inter de Porto Alegre y de Boca, adversarios en superclásicos, compañeros en lo más alto del podio olímpico, enfrentados por los octavos de final de la Libertadores.

El Cabezón, tres años mayor, ya estaba afirmado en la Primera de River -arrancó en 1999-, y había salido campeón Mundial Sub 20, cuando el Apache irrumpió en 2002 en la Primera del Xeneize. Ahí, Olé los juntó por primera vez. No fue mucho el tiempo que se enfrentaron, porque enseguida se fueron del país. Un triunfo, tres empates y dos caídas, en dos etapas.

Pero no pasaría mucho tiempo sin verse y conocerse mejor: Marcelo Bielsa los juntó en una Selección Sub 23 que ganó por primera vez el oro en fútbol en los Juegos Olímpicos. Fue en Atenas 2004. En Grecia, pegaron muy buena onda, tanto afuera como dentro de la cancha en un equipo que tenía a D’Alessandro como enlace y arriba a Tevez, junto a Mauro Rosales y el Chelito Delgado.

Carlitos ya había vuelto a Boca cuando al volante se le dio una segunda etapa en Núñez entre 2016 y 2017, en la que jugó poco y no pudo ganar ninguno de los dos clásicos que disputó: 0-0 en la Bombonera, el día que Pablo Pérez vio la roja a los 12’ del primer tiempo, y aquel recordado 4-2 para los de Guillermo Barros Schelotto en el Monumental, en el que Tevez la rompió y marcó dos goles.

De grandes, con las camisetas que los enfrentó.

De grandes, con las camisetas que los enfrentó.

En 2016, tras la partida de Tevez a China, D’Alessandro fue uno de los pocos futbolistas que salió a bancarlo: “¿Por qué es un pecado salir y querer ganar más o aprovechar esta oportunidad? Carlitos quiere ayudar a la familia y amigos. Le dio todo a Boca y si siente que tiene que irse, que lo haga”. Un año después, los dos sonaron como refuerzos del Dorados de Diego Maradona, que jugaba en la Segunda División de México, pero finalmente Andrés siguió en el Inter y Carlitos, en el Xeneize.

El choque de ida es este miércoles, a las 21.30, en Porto Alegre. La revancha, el 2 de diciembre, en la Bombonera.

“Mi relación con Tevez es buena, nos separa un poco la distancia, que te hace perder un poco de contacto. Jugamos mucho tiempo, ganamos los Juegos Olímpicos, nos enfrentamos en muchos River-Boca. Me pone bien que haya recuperado su fútbol. Representa mucho para el hincha de Boca y para el fútbol argentino”, fue la introducción en elogios del enganche (39) hacia el Apache (36), ante la pregunta de Olé en la conferencia del lunes.

Y respecto a la incidencia que pueda tener Carlitos en este partido, señaló: “Es un jugador a tener cuidado, todo el mundo conoce a Tevez, el que viene jugando de la manera que viene jugando, bien físicamente y siendo decisivo. Tomaremos los cuidados necesarios con él, porque es para tener cuidado. Pero Boca tiene varios jugadores a considerar, un buen técnico, lo conozco a Miguel (Russo), conozco a su ayudante, soy amigo, tenemos relación hace mucho, pero Boca tiene varias armas. Hay que estar muy atento a cómo puede venir Boca a jugar”.

Hincha de Racing y simpatizante de River, D’Alessandro nunca tuvo una palabra más hacia Boca. Por el contrario, más de una vez elogió su juego y hasta su mística copera. “Boca tiene una mística en la Copa que creo que muy pocos, o quizá ninguno, la tienen. A Boca le salen a jugar con un respeto que muchas veces pasa a ser miedo”, dijo alguna vez el Cabezón.

También compartieron la Selección Mayor. Acá, camino al Mundial 2010. (REUTER)

También compartieron la Selección Mayor. Acá, camino al Mundial 2010. (REUTER)

Su historial frente al Xeneize tiene una particularidad: nunca perdió de visitante, pero tampoco le ganó como local. En el Monumental fueron un empate (vio la roja en el 1-1 del Apertura 01 por un patadón de atrás contra Gaitán) y dos derrotas: 1-2 en el Apertura 03 y 2-4 en la Superliga 16/17. En el Templo, en cambio, le fue mucho mejor: metió un gol en el 3-0 del Clausura 02, otro en el 2-2 del Clausura 03 y empató sin goles en el Transición 2016.

¿Y cómo lo palpita ahora? “Boca es de los mejores equipos de la Libertadores, de los más fuertes, a pesar de que en los últimos partidos los resultados no los ayudaron, como nos pasó a nosotros. Pero la Libertadores es diferente. Se juega y se entra a la cancha de otra manera, y lo tomaremos como una final: a tratar de hacer un buen partido e ir a la Argentina con un resultado a favor”.

Fuente: Olé

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