Tensión en el Gobierno La relación entre Alberto Fernández y el canciller Felipe Solá, en el peor momento

Esta semana las las acciones del ministro de Relaciones Exteriores volvieron a caer por un saludo a en Twitter a Joe Biden con críticas a Trump. Luego, el presidente tuvo que apurar su mensaje. El martes viajan juntos a Chile.

La relación entre el presidente Alberto Fernández y el canciller Felipe Solá atraviesa un futuro incierto. Lo reconocen en la Casa Rosada y en el Palacio San Martín. En el Ejecutivo repiten que el jefe de Estado no le atiende ni le contesta el teléfono al ministro de Relaciones Exteriores. Esta semana las acciones del dos veces gobernador de Buenos Aires volvieron a caer en las consideraciones del Presidente y los rumores de posibles reemplazantes se dispararon. Una cosa es segura: este fin de semana no habrá novedades. Solá acompañará el martes a Fernández en la visita de Estado a Chile. ¿Y después? Por ahora es una incógnita. El canciller no tiene intenciones de dejar su cargo.

El saludo de la Cancillería en sus cuenta institucional de Twitter al nuevo presidente de los Estados Unidos Joe Biden que incluyó críticas veladas a Donald Trump en el mismo mensaje colmó la paciencia del Presidente, según el relato de algunos compañeros de Solá en el Gabinete. “Parecía un manifiesto del Movimiento Evita más que un comunicado del ministerio de Relaciones Exteriores”, se lamentaron. En Cancillería le restaron entidad al texto. “Fue un tuit, no un comunicado”, minimizan. En el Ejecutivo enfatizan que el error fue “político y no comunicacional”.

El Presidente ya tenía “in pectore” la carta en la que trabajó con el embajador argentino en Washington Jorge Argüello y tuvo que anticiparse con una salutación formal sin dobles lecturas en Twitter. «Fue casi una desmentida», insistieron en Rosada.

Todavía estaba fresco en la memoria del mandatario el desliz de Solá posterior a la comunicación telefónica con Biden, cuando ya era presidente electo de la primera potencia mundial. El canciller señaló en una entrevista que Fernández le había pedido al ex vicepresidente de Barack Obama que intermediara para reemplazar a Mark Rosen, director de los Estados Unidos ante el FMI.

Felicitamos al pueblo de EE.UU, al presidente @JoeBiden y a la vicepresidenta @KamalaHarris.

Argentina desea fortalecer las relaciones y que se respete a los organismos multilaterales. Espera también que no se apueste a la desunión de nuestras naciones como en la etapa anterior.

— Cancillería Argentina 🇦🇷 (@CancilleriaARG) January 20, 2021

Extraoficialmente fuentes de Presidencia desacreditaron a Solá. Hicieron saber entonces que el ministro de Relaciones Exteriores ni siquiera había participado de la conversación con Biden, porque -en lugar de asistir a la Rosada, donde estaba Fernández- fue a Olivos. El ministro de Economía Martín Guzmán y el director argentino ante el FMI Sergio Chodos realizaron ese mismo día una videoconferencia con Rosen, que para ser apartado de su cargo necesita que haya acuerdo en el senado estadounidense. El Presidente terminó reconociendo públicamente el cortocircuito comunicacional con Solá y lo dio por superado.

Felicito a @JoeBiden por su investidura como presidente de los Estados Unidos y también a @KamalaHarris, la primera mujer en ocupar la vicepresidencia.

Estoy seguro de que en esta nueva etapa el vínculo entre nuestros países se fortalecerá. Les deseo a ambos mucha suerte. pic.twitter.com/Jr2287Gbcl

— Alberto Fernández (@alferdez) January 20, 2021

El miércoles -vía Twitter- volvió a crujir el piso para el canciller, según la descripción de funcionarios con despacho en la Casa Rosada.

Solá, como varios de sus antecesores, tiene parte de las relaciones más importantes de la Cancillería intervenidas. El vínculo con Estados Unidos lo administran entre Argüello y el secretario de Asuntos Estratégicos Gustavo Beliz, que también conduce la relación con la Iglesia y teje aquellas con organismos multilaterales de crédito como el BID, la CAF, el FonPlata y el BICE con los que logró aprobar $2450 millones en créditos. El vínculo con el FMI depende de Guzmán y las relaciones con China las concentra el flamante embajador Sabino Vaca Narvaja (que asumió su cargo tras la ruidosa salida de Luis María Kreckler). El acuerdo con Rusia por la vacuna contra el coronavirus obedeció a una gestión directa del Presidente con Vladimir Putin.

La ausencia de Solá en la excursión del Fernández a Uruguay -donde sí estuvo el canciller oriental Francisco Bustillo- no fue interpretado en la Cancillería como un destrato, sino como parte del estilo informal del Presidente.

El embajador Argüello también suena como posible candidato, pero en la Rosada relativizan esas versiones. “El Presidente está muy conforme con él. No vamos a desvestir un santo para vestir a otro”, señalan.

En las últimas horas cobró volumen la hipótesis de que el embajador en Brasil Daniel Scioli podría ocupar el lugar de Solá. En el Gobierno celebran las gestiones del ex candidato presidencial en Brasilia. Ambos cenaron juntos en Villa La Ñata con el influyente secretario de Asuntos Estratégicos de Jair Bolsonaro, Flavio Viana Rocha.

Los trascendidos sobre la salida de Solá son similares a las críticas que recibió la ex ministra de Hábitat María Eugenia Bielsa antes de dejar su cargo. Sin embargo, el ex mandatario bonaerense no tiene el mismo peso que la ex vicegobernadora santafesina. Aunque no tiene un armado propio, ejerció un rol destacado en la creación del Frente de Todos: le rompió el bloque a Sergio Massa y se acercó a Cristina Kirchner, aunque hoy acumule algunas críticas en el Instituto Patria y las palabras de la vicepresidenta sobre el miedo de los ministros todavía se posen sobre él. Solá sigue siendo, además, el primer congresal del PJ nacional por la Provincia, al que el Fernández aspira a presidir.

Si el Presidente forzara la salida de Solá en malos términos, podría sufrir alguna consecuencia. El mandatario siempre busca alguna salida elegante para sus funcionarios. La codiciada embajada ante la UNESCO en París que quedó vacante tras la muerte de Pino Solanas -y rechazó Bielsa tras ser despedida- sigue vacía. Parece poco para el actual jefe -en los papeles- de la diplomacia argentina.

La mención al «manifiesto del Evita» de un funcionario puede no haber sido casual. La agrupación de Emilio Pérsico -vicejefe de Gabinete de Solá en la Provincia- y Fernando “Chino” Navarro -ambos con cargos en el Ejecutivo- apoyó en 2019 la precandidatura a presidente del ahora canciller, a quien no le sueltan la mano. “Somos compañeros de Felipe y él está muy cerca del Evita”, recuerdan en la organización que en 2014 apoyó la precandidatura de Jorge Taiana, otro de los nombres que suena -pero no el más seguro- para reemplazar a Solá, a quien conoce y estima desde el Nacional Buenos Aires. Taiana se alejó del Evita en 2017 para compartir la boleta con Cristina Kirchner.

 

Fuente: Clarín

Please follow and like us:
Tweet 20