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San Lorenzo derrotó en el clásico a Huracán y lo privó de acercarse a la punta de la Liga Profesional

En un clásico de elevada temperatura, San Lorenzo venció 1-0 a Huracán por el tempranero tanto de Ezequiel Cerutti.

El Ciclón pegó de arranque y utilizó sus armas frente a un rival que llegaba con aspiraciones de quedar como escolta del líder Atlético Tucumán. En el estadio Pedro Bidegain, dirigió Fernando Echenique.

Los de Boedo no pudieron arrancar mejor: a los 2 minutos de partido, Ezequiel Cerutti recibió en las inmediaciones del área grande de Méndez y sacó un derechazo cruzado que a pesar de no ser tan potente se clavo junto al palo más lejano defendido por Lucas Cháves. El arquero del Globo, algo tapado por sus defensores, no llegó a reaccionar para desviar el balón y el Nuevo Gasómetro explotó. Cerutti lució incontrolable en el inicio y provocó una infracción en la medialuna del área que terminó con remate al palo -y las manos- del arquero de Adam Bareiro. La falta le costó una amarilla a Fernando Tobio, que jugó condicionado desde allí.

Quien puso las condiciones a partir de ese momento fue el equipo de Rubén Darío Insúa, que apeló al buen ordenamiento defensivo, unión de sus líneas y férreo marcaje para impedir que su rival generara juego. Estuvieron desaparecidos Franco Cristaldo, Benjamín Garré y Rodrigo Cabral, algunos de los generadores de peligro del cuadro de Diego Dabove, muy insultado por los hinchas locales por su reciente paso como DT azulgrana. Los de la Quema recién pudieron inquietar con un balón profundo de Garré para Matías Cóccaro, que controló en el aire como pudo y descargó atrás para un Guillermo Soto que remató y halló bien ubicado a Augusto Batalla.

El Ciclón pegó primero y aguantó el 1-0 desde el minuto 2El Ciclón pegó primero y aguantó el 1-0 desde el minuto 2

De cara al complemento, Dabove no realizó modificaciones pero Huracán cambió su semblante. No obstante, el que pudo cambiar el tanteador nuevamente fue el dueño de casa, con un zapatazo infernal de Bareiro que se estrelló en el travesaño. Fue una de las últimas aproximaciones de San Lorenzo en el encuentro. Los de Insúa se abroquelaron en el fondo y priorizaron cuidar la mínima diferencia. Fue peligroso, pero efectivo.

A los 9′, Cóccaro convertía el que iba a ser seguramente uno de los mejores goles de la historia de este clásico, pero la repetición mostró que el juez de línea había acertado al levantar la bandera por posición adelantada. El Zorro la bajó de pecho dentro del área y la metía al ángulo de volea. Enseguida Santiago Hezze probó a Battalla desde media distancia y el guardameta azulgrana respondió de forma eficiente. Lo mismo hizo ante un tiro sin ángulo de Cóccaro al minuto.

La visita se repitió con centros que generaron más incertidumbre que daño real. Huracán falló una y otra vez de tres cuartos de cancha en adelante y los cambios (Enzo Luna y Patricio Pizarro entraron recién a los 27′ST) no modificaron la ecuación (sobre el final ingresaría Maicol Cabrera por Hezze).

Los Cuervos aguantaron en su campo y apretaron el puño sobre el final. No solamente por haber cortado una racha de 6 partidos sin ganar (con dos derrotas en fila) sino por golpear las aspiraciones de campeonato de su eterno adversario y mantener una racha histórica de 21 años sin caídas con Huracán en el Nuevo Gasómetro (el único triunfo quemero en ese escenario fue en 2001).

La desazón quedó del lado del Globo, que perdió su tercer partido sobre 22 que lleva en el torneo y dejó escapar un invicto de 10 cotejos. A la espera de lo que hagan mañana Atlético Tucumán (visitará a Patronato) y Boca (recibirá a Vélez), los de Parque Patricios se marcharon sabiendo que dejaron escapar una chance inmejorable de sellar su candidatura al título. Para colmo, dejaron que varios rivales se acercaran a su posición en la lucha por el ingreso a las copas.

Fuente: Infobae

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