Rusia revela que las muestras confirman la contaminación radiactiva tras el estallido del misil

La explosión se produjo en agosto en una base cerca del Artico. Mató a cinco científicos y dos militares. Ahora se conocen más detalles del componente contaminante que cubrió ese espacio despues del estallido. Pero lo que ocurrió sigue siendo secreto de Estado.

Continúa el misterio del accidente del misil ruso que estalló durante una prueba en agosto pasado. Solo ha habido algunas pistas pero el gobierno confirmó la contaminación radiactiva en la zona.  El servicio meteorológico y de medioambiente ruso informó de la presencia de sustancias contaminadas en muestras tomadas en Severodvinsk, una ciudad donde los niveles de radiación se dispararon brevemente tras la misteriosa explosión del 8 de agosto.

Esta ciudad se encuentra a 30 kilómetros de distancia del sitio de pruebas. En concreto, las muestras indican radionucleidos de corta vida de estroncio-91, bario-139, bario-140 y lantano-140. La explosión, considerada secreto de Estado, costó la vida a dos militares y a cinco ingenieros nucleares.

La agencia meteorológica señaló que se comenzaron a hacer pruebas de radiación en la provincia de Arjánguelsk inmediatamente después del accidente que se produjo en la base naval situada junto al pueblo de Niónoksa, en el mar Blanco (Ártico). Actualmente “la situación de radiación es estable” tanto en Severodvinsk como en Arjánguelsk capital. Tras el incidente, las autoridades rusas ya informaron de un pico de radiación en Severodvinsk, pero insistieron que no supuso ningún peligro para la población.

En un comunicado hecho público en su página web, Rosguidromet (Servicio Hidrometeorológico de Rusia) explica que el “aumento temporal de la potencia de la dosis ambiental de radiación gamma en Severodvinsk” registrado ese día la causó una nube con gases radiactivos que contenían isótopos de bario, estroncio y lantano.

La agencia subrayó que sus mediciones no han encontrado desde el día 8 trazas de radiación ni en el aire ni en el suelo. Ese día los niveles de radiación en Severodvinsk se elevaron brevemente 16 veces por encima de la media, pero rápidamente se estabilizaron.

El gobernador de la provincia, Ígor Orlov, por su parte, aseguró ayer que no hubo amenaza de contaminación por radiación para los residentes de la provincia ni el día de la explosión en el campo de entrenamiento cerca de Severodvinsk ni después. Además, enfatizó que “tampoco hubo lesiones entre los residentes de la región, ni tampoco entre los trabajadores médicos tras el incidente”.

El presidente ruso Vladimir Putin, junto al turco  Recep Tayyip Erdogan AP

El presidente ruso Vladimir Putin, junto al turco Recep Tayyip Erdogan AP

Al principio Rusia no quiso reconocer que en los ensayos secretos se usasen materiales radiactivos. Pero luego Rosatom informó de la muerte de cinco de sus científicos durante una prueba en la que se usaron “fuentes de energía de isótopos” del motor de un misil. La opinión de muchos expertos, tanto en Rusia como en el exterior, es que Rusia estaba probando una de sus armas secretas, tal vez el misil de crucero 9M730 Burevestnik, que tiene capacidad nuclear, y al que la OTAN se refiere como SSC-X-9 Skyfall.

Rusia hizo ayer un llamamiento a EE.UU. para iniciar negociaciones sobre el último tratado nuclear en vigor entre Washington y Moscú. Las consecuencias de dejar que expire el Nuevo Start, que firmaron Barack Obama y Dimitri Medvédev en el 2010 en Praga y limita los arsenales de armas estratégicas de ambas potencias, serían “bastante fatales”, aseguró el portavoz del Kremlin, Dimitri Peskov. El Nuevo Start expira en febrero del 2021.

El fin, este mes de agosto, del tratado INF de misiles intermedios hace temer que no haya un acuerdo para renovarlo. “La estabilidad estratégica a nivel global quedará afectada porque todos, quiero decir la humanidad, nos quedaremos sin un solo documento que regule este área”, dijo Peskov.

Fuente: Clarín