Rescates bajo los escombros y una búsqueda desesperada tras el terremoto en Turquía y Grecia

Un centenar de personas pudieron salir vivas de entre los edificios destruidos. Aún quedan desaparecidos. El sismo en el mar Egeo, de 7 grados, dejó al menos 30 muertos.

Equipos de rescate se esforzaban este sábado para encontrar sobrevivientes entre los escombros de los edificios que se derrumbaron en el oeste de Turquía tras el fuerte terremoto del viernes, que dejó al menos 30 muertos y cientos de heridos en este país y en Grecia.

En Bayrakli, en la provincia turca de Esmirna, socorristas intentaron durante toda la noche abrirse paso a través de un gigantesco montón de ruinas de hormigón y acero, los restos de un edificio de viviendas de siete plantas, según contaron testigos.

Algo más lejos, se oyeron los gritos de la multitud cuando los socorristas extrajeron un cuerpo sin vida de entre los escombros, transportándolo dentro de una bolsa mortuoria negra.

«¡Déjenme ver de quién se trata!», suplicaba un hombre sin noticias de sus seres queridos.

Los rescatistas seguían trabajando este sábado en busca de víctimas del terremoto del viernes en la ciudad de Izmir, en Turquía. Foto: AFP

Los rescatistas seguían trabajando este sábado en busca de víctimas del terremoto del viernes en la ciudad de Izmir, en Turquía. Foto: AFP

El sismo, cuya magnitud fue evaluada en 7 grados por el Instituto Geofísico de Estados Unidos (USGS) y en 6,6 por las autoridades turcas, se produjo el viernes por la tarde en el mar Egeo, al suroeste de Esmirna, la tercera mayor ciudad de Turquía, y cerca de la isla griega de Samos.

La sacudida fue tan fuerte que se sintió hasta en Estambul y Atenas. Además, provocó un minitsunami que inundó las calles de Seferihisar, ciudad turca situada cerca del epicentro, y barrió las costas de Samos.

Ante esta catástrofe, Turquía y Grecia dejaron sus disputas diplomáticas a un lado, y se mostraron dispuestos a ayudarse.

Epicentro del terremoto

Tuvo magitud 7 y ocurrió a las 8:51 (Arg) a una profundidad de 21km, a las 10:00 (Arg) hubo una réplica de magitud 4.9 a 10km de prufundidad.

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Fuente: USGSInfografía: Clarín

En Grecia dos jóvenes murieron y nueve personas resultaran heridas. El primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, tenía previsto viajar el sábado a la tarde a Samos, donde la situación «es extremadamente difícil», según Protección Civil.

La costa egea turca, densamente poblada, fue la más afectada. En Turquía, al menos 28 personas fallecieron y 900 resultaron heridas, según el último balance de la Gestión de Emergencias y Desastres (AFAD).

Desde el terremoto, un centenar de personas fueron rescatadas vivas de entre los escombros, indicó el sábado el ministro turco de Medioambiente, Murat Kurum. Dos mujeres fueron salvadas 17 horas después del temblor, según el gobierno.

Dormir a la intemperie

En Bayrakli, un distrito que cuenta con unos 300.000 habitantes, las autoridades instalaron carpas para que las familias pudieran pasar la noche, ya que muchas perdieron sus casas y no tenían donde dormir.

Nermin Yeni, de 56 años, estaba en su casa cocinando cuando la tierra tembló. «Me precipité al exterior, y después me derrumbé», relata, delante de la tienda en la que pasó la noche.

Otros, con menos suerte, durmieron en bolsas de dormir sobre un césped, y algunos en sus coches.

En el barrio, los rescatistas reclamaban a veces silencio, con la esperanza de oír a posibles sobrevivientes, antes de continuar su búsqueda.

Los edificios de Izmir, en Turquía, sufrieron graves daños por el sismo del viernes en el Mar Egeo. Foto: AFP

Los edificios de Izmir, en Turquía, sufrieron graves daños por el sismo del viernes en el Mar Egeo. Foto: AFP

Miedo a las réplicas

Muchos residentes cuyas viviendas resistieron al temblor decidieron igualmente quedarse afuera. El miedo a las réplicas es enorme: desde el sismo principal el viernes, la tierra tembló cerca de 500 veces, según las autoridades.

Más de 6.000 efectivos de rescate fueron movilizados en la región afectada, según la presidencia turca.

En la isla griega de Samos, la zona más afectada en Grecia, el terremoto llegó a causar un minitsunami. El nivel del mar se elevó a 40 cm sobre las carreteras del puerto de Vathy, provocando importantes daños en comercios.

La iglesia de la pintoresca aldea de pescadores de Phytagorio se derrumbó parcialmente. Y en la capital de la isla, Vathy, una joven de 15 años y su amigo de 17 murieron cuando se les cayó encima un muro.

«Lo más negro ha sido la pérdida de estos dos chicos», se lamentó el alcalde de la ciudad, Yorgos Stantzos.

Cerca de cien personas pudieron ser rescatadas de los escombros en Turquía, donde el potente sismo del viernes dejó cerca de 30 muertos. Foto: AP

Cerca de cien personas pudieron ser rescatadas de los escombros en Turquía, donde el potente sismo del viernes dejó cerca de 30 muertos. Foto: AP

«Teníamos la pandemia y ahora el sismo», agregó.

El secretario de Estado de Protección Civil, Nikos Hardalis, calificó la situación de la isla de «extremadamente difícil» y pidió a los habitantes «permanecer atentos» ante el riesgo de réplicas.

El observatorio geodinámico de Atenas registró numerosas réplicas desde el viernes, la más fuerte de magnitud 4,7.

Tanto Turquía como Grecia están situadas en una de las zonas sísmicas más activas del mundo.

El sismo despertó los temores del «Big One», un gran terremoto que aguarda a la capital económica del país, según expertos.

En 1999, una sacudida de magnitud 7,4 golpeó el noroeste de Turquía y dejó más de 17.000 muertos, un millar de ellos en Estambul.

En Grecia, el último sismo mortal fue en julio de 2017 en la isla de Cos, cerca de Samos, y causó dos fallecidos.

Fuente: Clarín

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