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Racing lo jugó (y lo ganó) como si fuera una final: venció a Atlético Tucumán y se afirma como candidato en la Liga Profesional

Con un contundente triunfo por 2 a 0, Racing alcanzó en el lugar de escolta a Atlético Tucumán y se aferra a la ilusión de darle pelea a Boca en la lucha por el campeonato.

El equipo de Fernando Gago, en el momento justo y después de largas fechas, jugó un partido completo, como para darle fuerza a la ilusión más allá de los números. A tres fechas del final de la temporada, después de haber sido uno de los animadores de este 2022, la Academia continúa aferrada a su promesa de pelear hasta el final. Lo mejor de la victoria ante el Decano es que, ante un rival que también quiere ser campeón, recuperó viejos argumentos que pueden servir de combustible en esta recta decisiva. Hasta Enzo Copetti se animó tras el partido a ser tan contundente como lo fue en el terreno: “Vamos a salir campeones”. Como en la cancha, el delantero no dudó.

Racing se vistió para la ocasión, con una remera azul de autor que lanzó la línea que viste a la Academia en homenaje a los 170 años de la ciudad de Avellaneda. También sus hinchas, que coparon el Cilindro de Avellaneda en este lunes feriado, con fuegos de artificio y una bandera gigante para darle la bienvenida al equipo. Chocaban los dos perseguidores inmediatos que tiene Boca, a cuatro fechas del final del torneo. Nada menos. “Te llevamos en el corazón, te queremos ver campeón”, exigieron los hinchas en el recibimiento.

La tensión del partido decisivo se sentía tanto como la primavera. En ese clima de fiesta, el que puso el regalo fue el arquero Carlos Lampe. Apenas cuatro minutos de partido y el arquero boliviano, justo uno de los más experimentados en el equipo tucumano que viene sosteniendo la presión de los puestos altos desde el inicio del torneo, falló en la salida: con un toque corto le sirvió la pelota a Enzo Copetti, en la medialuna del área, sin arquero. El 9 sólo tuvo que empujar y salir a festejar el 1 a 0. Como le había pasado en los últimos dos partidos ante Rosario Central y Defensa y Justicia, la Academia se puso en ventaja cuando el partido amanecía.

Lo mejor del triunfo de Racing

En esos dos partidos, un pestañeo le alcanzó para quedar abajo en el resultado. Pero ante Atlético Tucumán, Racing salió a jugar el partido como una final. A este equipo lo acompaña el cartel de haber “fallado en las finales”. Sin embargo, en este 2022 ganó los dos clásicos que jugó y unos cuantos duelos decisivos, más allá de la eliminación por penales ante Boca y de los insólitos traspiés ante rivales inferiores como Agropecuario, por la Copa Argentina, o el eliminado River de Uruguay, por la Copa Sudamericana. Los problemas le aparecen cuando baja la intensidad o cuando asoman algunas inseguridades defensivas, no por falta de templanza.

Con esta victoria, a tres fechas del final de la temporada, la Academia ya está clasificada a la Copa Libertadores 2023. Uno de los objetivos con los que había iniciado el año. Queda lejos en el tiempo, pero el cierre de 2021 fue con un triunfo indispensable para meterse en el décimo puesto de la tabla anual y clasificar a la Copa Sudamericana.

Engancha Carbonero, una pesadilla para el fondo tucumano; Thaller no puede descifrar la gambeta
Engancha Carbonero, una pesadilla para el fondo tucumano; Thaller no puede descifrar la gambeta Mauro Alfieri

Esa también puede ser una manera de medir el año de Gago desde los resultados, más allá de si logra coronar o no en este 2022, como se lo propuso este plantel y este cuerpo técnico. También en cómo mejora el rendimiento de los futbolistas. A excepción de Edwin Cardona, todos atraviesan un mejor momento futbolístico que el que tenían cuando Gago llegó al club o los incorporó como refuerzos. Los últimos tres partidos fueron de Johan Carbonero, de muy mal arranque apenas arribó a la mitad celeste y blanca de Avellaneda. Ante Atlético de Tucumán salió reemplazado con una ovación cuando Gabriel Hauche entró en su lugar.

Con el 1 a 0 y los dientes apretados, el local siempre pareció tener el control del partido. Si el partido se anunciaba que iba a estar en las bandas, donde Atlético Tucumán suele lastimar en velocidad y Racing dar ciertas ventajas por el poco retroceso de sus extremos Carbonero y Rojas, la ventaja al final la encontró la Academia. El colombiano y el paraguayo ganaron con comodidad el fondo. También Eugenio Mena con alguna excursión por la izquierda. Pero no había conexión en los centros. Carbonero pareció encontrar una solución al definir él mismo y convertir, pero el VAR se lo anuló por una posición adelantada previa de Leonardo Sigali.

Segundo gol de Racing; el festejo del chileno Mena, ovacionado
Segundo gol de Racing; el festejo del chileno Mena, ovacionado Mauro Alfieri

Al menos sirvió de ejemplo para Mena, que un rato después construyó dos paredes -la primera con Vecchio, la segunda con Copetti- y en lugar de desbordar y centrar se animó a patear al arco. Fue un golazo. Tienen suerte los chilenos de Racing cuando Lucas Pusineri ocupa el banco de suplentes visitante del Cilindro: Marcelo Díaz convirtió su único gol en aquel clásico ante Independiente y lo mismo ocurrió con Mena.

Thaller y Copetti, y una batalla en las alturas por la pelota
Thaller y Copetti, y una batalla en las alturas por la pelota Mauro Alfieri

Durante el segundo tiempo, más allá de un cabezazo inicial en un tiro de esquina, Atlético no le dio trabajo a Gabriel Arias. Si Racing había cedido ocho goles en los tres partidos anteriores, esta vez tuvo la solidez necesaria en el arco propio. Los retoques en la defensa que realizó el técnico (Iván Pillud en lugar de Mura, Piovi en la zaga por Emiliano Insúa) ayudaron. También el buen nivel de Leonardo Sigali.

Ahora deberá pasar la prueba de sostener esta regularidad en los tres partidos que faltan. El viernes 14, en Santa Fe, ante Colón. El martes 18, ante Lanús, en el Sur. Y el domingo 23 ante River, en el Cilindro. Ese es el ritmo que llevó el fútbol argentino en este apretado 2022. Y que Racing, hasta ahora, se bancó. Está por verse qué pasa en la última recta..

Fuente: La Nación

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