Punta Lara: la adolescente asesinada junto a su mamá fue enterrada viva y murió asfixiada

Se conocieron detalles de cómo murió Shirley Barrientos (15) y se aguardan los resultados de la autopsia de su madre, Maruja Chacón Pérez (50). Las habían invitado a comer en una quinta y aparecieron muertas.

Shirley Cielo Barrientos, la adolescente de 15 años encontrada asesinada en una casa de Punta Lara, fue enterrada con vida y murió por asfixia por sofocación, según revelaron los resultados preliminares de la autopsia al cuerpo de la chica y de su mamá, Maruja Chacón Pérez (50).

Los detalles sobre las muertes de madre e hija se conocen recién a una semana de haber sido halladas asesinadas en Punta Lara, ya que los cuerpos de las dos mujeres no presentaban las condiciones necesarias para ser peritados y por eso recién hoy se les practicó la autopsia.

Los cuerpos de Maruja Chacón Pérez y su hija Shirley Cielo Barrientos estaban desnudos y envueltos en bolsas y frazadas.

Los cuerpos de Maruja Chacón Pérez y su hija Shirley Cielo Barrientos estaban desnudos y envueltos en bolsas y frazadas.

En el caso de la madre, el resultado de la autopsia determinó que fue asesinada de una puñalada por la espalda que le ingresó por la base de cráneo. Su muerte fue instantánea.

Shirley y Maruja, ambas peruanas, aparecieron muertas y enterradas en el fondo de una casa de Punta Lara, en el partido de Ensenada, el 7 de febrero y tras estar desaparecidas desde el 28 de enero.

El presunto autor de la masacre es un electricista con personalidad mitómana: “Hugo Marcos Amiel”, el alias que usaba Hugo Orlando Hidalgo (40). Fue arrestado esta tarde en la localidad misionera de Eldorado por agentes de Gendarmería que lo vieron caminando por las calles y le pidieron identificación. Sospechan que quería huir hacia Paraguay.

Juntos. Hugo Orlando Hidalgo (42), principal sospechoso del asesinato de Maruja Chacón Pérez (50) y su hija.

Juntos. Hugo Orlando Hidalgo (42), principal sospechoso del asesinato de Maruja Chacón Pérez (50) y su hija.

Maruja Chacón Pérez, una enfermera que trabajaba casi 16 horas por día en diferentes centros asistenciales de Ensenada, y su hija antes de desparecer les habían dicho a sus amistades que irían a cenar a “la casa de un amigo”. No las vieron nunca más. Un conocido de las víctimas hizo la denuncia por la desaparición y la Policía comenzó a indagar en el entorno de las mujeres.

Así llegaron hasta Hidalgo, operario de una firma contratista que desarrolla tareas para la destilería La Plata de YPF. Cuando los investigadores hablaron con sus compañeros de trabajo les dijeron que había renunciado. ¿La razón que les dio? “Me voy porque me mandé una cagada”.

Los cuerpos de Maruja Chacón Pérez y su hija Shirley Cielo Barrientos estaban desnudos y envueltos en bolsas y frazadas.

Los cuerpos de Maruja Chacón Pérez y su hija Shirley Cielo Barrientos estaban desnudos y envueltos en bolsas y frazadas.

Entonces, la Policía fue hasta la casa de Hidalgo, en la calle Brown número 319 de Punta Lara, enfrente a un complejo recreativo del Círculo Policial, que está en desuso. Estaba abandonada. Revisaron el patio y en un sector con tierra removida del fondo del patio se encontraron con el horror: los cadáveres estaban a un metro de profundidad, cerca de una parrilla, según describió la secretaria de Seguridad del municipio, Susana González. “Primero estaba el de la chica. Debajo encontraron a su madre”.

Los cuerpos de Maruja y Shirley estaban envueltos en bolsas plásticas y mantas, en un pozo. De acuerdo con las pericias preliminares, el doble homicidio habría ocurrido el viernes 27 o sábado 28 de enero. O sea, a las pocas horas de la última vez que las vieron vivas.

Fuente: Clarín