Primarias 2019: millones de argentinos votarán en una elección que no define, pero que marca tendencia

Ninguna de las 9 fuerzas nacionales que competirán este domingo dirimirá su candidatura presidencial en las PASO. Ni Mauricio Macri ni Alberto Fernández tendrán competencia de sus aliados. Sin embargo, Juntos por el Cambio y el Frente de Todos realizarán internas en varios distritos para resolver sus listas de legisladores.

El frente opositor tendrá más de una lista en seis provincias: Chaco, Santa Cruz, Tucumán, Salta, Corrientes y Jujuy. El oficialismo, en tanto, tuvo que abrir el juego en 16 distritos: Santa Fe, Córdoba, Entre Ríos, Córdoba, Neuquén, Chubut, Tucumán, Chaco, San Luis, Formosa, Salta, Santa Cruz, Misiones, San Juan, Tierra del Fuego y Santiago del Estero.

Si bien Macri y Cristina Kirchner no lograron disciplinar a todos los referentes provinciales de sus respectivos espacios, eligieron el mismo remedio: no les cederán la boleta presidencial a quienes no sean sus favoritos y los condenarán a una lista corta, menos atractiva.

Esa fue la opción del Frente de Todos en Chaco, donde la ex presidenta castigó ni más ni menos que al gobernador Domingo Peppo por su cercanía al Gobierno. El mandatario provincial deberá enfrentar a su antecesor, Daniel “Coqui” Capitanich por una banca en el Senado, aunque con la vista puesta en volver a cruzarse en las urnas por la gobernación.

El oficialismo nacional eligió la misma metodología en 9 de los 17 distritos donde tendrá internas. La lista bendecida por la Rosada llevará casi siempre el nombre de Juntos somos el cambio.

La medida fue resistida. El Movimiento de Acción Radical (MAR) de Santa Fe hasta presentó un amparo en la Justicia para poder llevar la boleta presidencial, pero no tuvo éxito.

En la mayoría de las provincias con competencia, el oficialismo utilizará el sistema proporcional D’hondt para armar las listas de cara a octubre. Sin embargo, existe una trampa. Solo aplicará para las listas que consigan un piso, consensuado por los frentes provinciales. El mismo varía según el distrito; del 15 al 30 por ciento.

En Santa Cruz, bastión kirchnerista, la interna se mezclará con la ley de lemas. La gobernadora Alicia Kirchner busca su reelección y se enfrenta dentro del Frente con el intendente de El Calafate, Javier Belloni. Cristina evitó que compitiera por afuera. El sindicalista petrolero, Claudio Vidal, es el tercer jugador.

El candidato “oficial” a gobernador por Juntos por el Cambio, Eduardo Costa, tendrá compañía y competencia: siete rivales, pero no todos podrán llevar a Macri en la boleta.

En la decisiva Córdoba, donde el oficialismo no había logrado acordar de cara a la elección provincial, esta vez sí hubo consenso entre los principales actores. Sin embargo, dos vertientes minoritarias de la UCR también darán pelea, sin la cara de Macri.

Los gobernadores tampoco pudieron evitar primarias en sus territorios. Le ocurrió al peronista tucumano y reelecto, Juan Manzur. En su provincia habrá dos listas de diputados nacionales.

Su candidato es Mario Leito -presidente del Club Atlético Tucumán, que en junio perdió en la competencia por la intendencia de San Miguel de Tucumán. Su rival será José Vitar, ex diputado, proveniente del Frente Grande y actual referente local de Unidad Ciudadana. En las elecciones provinciales, el sector de Vitar sacó poco más de 2 mil votos. «Es más testimonial que otra cosa», apuntan desde la gobernación.

Al correntino Gustavo Valdés le ocurrió lo mismo. Habrá tres listas nacionales para diputados y todas podrán llevar la boleta presidencial. En el Frente de Todos quedaron cuatro contendientes en esa provincial. La preferida es la que encabeza el diputado José Luis Aragón, la única que va con boleta larga.

El gobernador de Mendoza y candidato a diputado, Alfredo Cornejo, que llegó a reclamar públicamente que Macri se sometiera a unas PASO con Martín Lousteau, no tendrá rivales.

Su correligionario, el gobernador jujeño Gerardo Morales, tampoco habilitó la competencia en su provincia, el Frente de Todos tendrá tres listas y enfrenta problemas de conducción. Sin embargo, el vicegobernador, el peronista Carlos Haquim manifestó públicamente su apoyo a Roberto Lavagna.

Precisamente, el candidato de Consenso Federal 2030, también mostró los dientes. Logró que la Justicia impidiera la postulación de Carlos Campolongo a diputado y de Julio Bárbaro, a senador en beneficio de su hijo Marco.