,

Por un error y una cabeza

En el segundo minuto de descuento, Otamendi perdió la marca, Romero quedó a mitad de camino, Miranda cabeceó sin marcas y Argentina perdió el superclásico 100 con Brasil. La Selección dio todo y se quedó sin nada…

El corner de Neymar, la manera en la que Miranda se sacó de encima la marca de Otamendi, los puños a mitad de camino de Romero, la presencia de Marquinhos -el otro zaguero brasileño- también solo contra el arquero, el cabezazo franco del defensor del Inter y el festejo brasileño se transformaron en la secuencia final de la primera derrota argentina, de esta nueva Argentina, post Mundial.

Brasil lo ganó sobre la hora
Gol de J. Miranda (B). Brasil 1 – Argentina 0. Amistoso Internacional 2018. Video: TyC Sports

Una Selección que se asumió inferior pero que de ninguna manera se arrodilló frente a un rival repleto de figuras y con un proceso que ya lleva tiempo. Una Selección a la deriva por la espera para definir el rumbo pero con determinación en su novel entrenador y en un puñado de jugadores que se bancaron el clásico.

Justo los dos históricos, como una mueca maldita del destino, fueron los que fallaron individualmente en el gol que selló el partido y que no dio ningún tiempo para la recuperación. Justo Otamendi, el mejor hasta ese momento, perdió la única marca que perdió en toda la calurosa noche en Arabia.

Argentina se plantó con un 4-3-3 que se flexibilizó en un 4-5-1 con Dybala -un otra vez apagado Dybala- y Correa por los costados. Hasta de manera lógica, le costó sostener la pelota más allá de las presencias de Lo Celso y Paredes alrededor de Battaglia en la mitad de cancha. El contexto lo padeció Icardi más que nadie: acostumbrado a ser asistido desde los laterales, debió ser pivote y en muchos momentos quedó aislado.

Neymar con Saravia: buen partido del lateral de Racing (AFP)

Neymar con Saravia: buen partido del lateral de Racing (AFP)

Los cambios, variados, no modificaron demasiado un escenario que tuvo a Brasil como protagonista y a Argentina expectante, con chances puntuales que no pudieron ser aprovechadas por Lo Celso, el propio Icardi y compañía.

El 0-1, además, deja una muestra de presencia y carácter de varios de estos futbolistas novatos en este tipo de enfrentamientos, entre los que resalta Renzo Saravia, el lateral de Racing que se dio el gusto de controlar a ese diablo estelar que es Neymar.

Ni una hipotético triunfo ni esta ajustada derrota deben modificar un escenario carcomido por la urgenica: la urgencia por sostener un recambio, esperar la voz de Messi y definir un rumbo.

Fuente: Olé