OPINIÓN: Cristina, la reina de YouTube

Habrá sido una catástrofe gobernando, pero a la hora del show es imbatible.

Antes que nada, quiero aclarar que esta página no tiene representante. No hay abogado, falso abogado, operador, espía o buchón que esté autorizado a ofrecer algún tipo de servicio. Todas las operaciones de chantajes, blindajes, protecciones, padrinazgos, fake news, asesoramientos y otros menesteres que se hacen desde esta página deberán negociarse directamente con el autor, ya sea en sus oficinas privadas de Buenos Aires como también en su filial de EE.UU., en el cuartel general de la CIA, Langley, Virginia, ala sur, subsuelo 6 oficina 7421.

También atendemos en el cuartel general del Mossad en Tel Aviv, avenida Gerardo Sofovich 5622, piso 9 C (viernes cerramos temprano pero hoy domingo atendemos todo el día). Doy estos detalles porque el juez Ramos Padilla involucró en su denuncia a EE.UU. e Israel sin dar ninguna precisión al respecto. Mientras no lo explique, mucha gente puede pensar que lo hizo de puro antisemita nomás.

Aprovecho la aclaración para informar que el tarifario de operaciones para el mes de marzo sufrió un pequeño aumento del 10%. En el caso de aquellos dirigentes peronistas que fueron kirchneristas, pero que ahora necesitan blindarse como si nunca hubieran tenido nada que ver con el kirchnerismo, la tarifa aumentará en un 20% porque es una tarea cada vez más difícil.

Además, esta semana salimos con una promoción de 2×1 para funcionarios de Cambiemos que anuncian mejorías en la economía. Paga 1 y blindamos a 2.

Aclarado este tema, vayamos al asunto en cuestión.

Con esa manía que tiene Cambiemos de no explicar nada y suponer que la gente entiende todo por sí misma, el gobierno siempre queda expuesto a sus más gruesos errores.

Incapaces de decir con todas las letras lo que ha pasado en la Argentina, el pueblo con justa razón putea al gobierno de arriba a abajo por la inflación, la recesión y las dificultades económicas que padece. Finalmente, la gente no tiene por qué entender con exactitud de dónde viene el quilombo en el que estamos.

Qué poco aprendió este gobierno del kirchnerismo. Son tan chambones estos muchachos que ni siquiera son capaces de darle al pueblo, a falta de pan, un poco de circo para entretenerlo y ganar tiempo. No hay show. No saben distraer a las fieras. Y cuando lo intentan les sale mal. Deberían prestarle más atención a Cristina, la reina patagónica del ilusionismo.

Ex Ella, que habrá sido una catástrofe gobernando pero que a la hora del show es imbatible, sacó un video que generó la indignación de millones de argentinos que ya vienen indignados desde hace años y que no te aflojan el fastidio ni a palos.

Esta multitud, en lugar de putear al kirchnerismo por lo que realmente hay que putearlo, o sea, por todas sus maravillosas políticas públicas que fundieron el país, agrietaron la sociedad y casi incendian las instituciones republicanas, los putean por un videíto pedorro que remite a un asunto privado y estrictamente familiar.

Millones de personas vieron el video en los medios, en las redes sociales y en YouTube. Que Ex Ella haya transformado un asunto personal en un éxito mediático demuestra la habilidad para hipnotizar y distraer de los temas importantes.

Pese a que el video es una rascada, logra el objetivo de postergar la única discusión en serio que deberíamos tener sobre este asunto. Elude la única pregunta importante que todavía se niegan a contestar: ¿cómo hicieron dos empleados públicos para comprarse dos hoteles 5 estrellas y pisos en Puerto Madero por millones de dólares mientras gobernaban la Argentina? ¿Cómo explican que todo se lo alquilaban a Lázaro Báez y Cristóbal López, los dos principales contratistas de obras públicas de su provincia, quienes pagaban los alquileres y ni siquiera usaban las propiedades? ¿Con qué cara justifican que el Juez Oyarbide en un minuto los sobreseyó a los dos en la causa por enriquecimiento ilícito?

Contestame esto y te perdono todo lo demás, incluida la montaña de guita negra de Muñoz y los demás testaferros. O la carta de puño y letra de San Martín que Cristina tenía guardada en su casa junto a otros documentos de la historia argentina. Esto último ya no es choreo. Es gula.

El gobierno asiste impávido a estas maniobras y videos en YouTube y no es capaz de inventar un solo chiste propio para distraer a la gente de sus penurias cotidianas. Con Cristina tuvimos 8 años seguidos con una inflación entre 25% y 30% anual (40% en 2014) y sin embargo la puteaban por hacer cadenas nacionales. Si yo fuera gobierno y perverso, estudiaría la parte útil de la herencia kirchnerista: las puestas en escena para distraer.

Buscando antecedentes, encontré la recordada actuación de Cristina cuando salió por cadena nacional a decir que lo de Nisman era una conspiración contra ella organizada vaya uno a saber por quién. Lo hizo de frente a cámara pero sentada en una silla de ruedas y vestida toda de blanco, acorde con el luto que en esos días vivía el país.

En lugar de putearla por el crimen de un fiscal, la puteaban por el vestido blanco y por la silla de ruedas. Era obvio que no necesitaba mostrarse así. Si sos el presidente de un país y te lastimaste una gamba, perfectamente podés salir por televisión sentado detrás de un escritorio, como siempre, sin necesidad de victimizarte por una simple fractura de tobillo. Pero con pavadas como esas, lograba correr el eje del problema distrayendo a todos de lo realmente importante.

En aquella cadena nacional con silla de ruedas que se puede ver en YouTube, en referencia a la situación recibida en 2003 dice textualmente (minuto 1:48): “…hablando del terrorismo de Estado… los responsables del terrorismo de Estado, no habían sido ni juzgados ni condenados y estaban en libertad”.

De un plumazo borró a Alfonsín, los Juicios a las Juntas, Strassera, Ernesto Sábato, Fernández Meijide, el Nunca Más y las condenas a todos los militares de alto rango que luego fueron indultados por el gobierno del que ella y su marido formaban parte. Por eso justamente es que en 2003 estaban en libertad.

Este disparate fue pasado por alto porque la silla de ruedas y el vestido blanco para festejar el asesinato de Nisman horrorizaban más que las palabras. Contrabandear camelos fue una especialidad de la casa.

Ahora que releo veo que esta nota está demasiado seria. Podríamos divertirnos un rato con alguna otra cosa, como por ejemplo el paso de comedia que protagonizaron Mestre y Negri. Y también Cornejo que, como presidente de la UCR, no es menos responsable de este papelón. Pero en el fondo el tema no me sirve porque no los conoce ni el loro.

Podríamos hablar de alguna de las encíclicas que diariamente nos regala el monaguillo Grabois. Este muchacho pinta muy bien para sumarse al supermercado del humor político. Va en la misma góndola en la que están Moreno y D’Elía.

O con Lavagna, que también viene perfilándose para el rubro de la joda. El tipo vende una imagen de gran estadista, serio, sólido, prestigioso, dejando trascender que armaría algo con Margarita, Lifschitz y tal vez Ricardo Alfonsín. Huele bien. Pero a la hora de los bifes, arrancó el lunes yendo a la casa de Tinelli y el martes se reunió con Barrionuevo. Se ve que últimamente el rubro “estadista” viene un poco baqueteado.

¡¡¿¿Y vos Gato??!! Vamos, no te me caigas. Tenemos que reelegir macho, pero con el 3,8% de inflación en febrero se nos va a complicar un poquito. Yo haría como Cristina y lanzaría un videíto ridículo así la gente te putea por otra cosa y se distraen de lo importante. ¿Qué otro tema te sabés de Freddie Mercury?

Para Clarín / Alejandro Borensztein