Mendoza se queda sin financiamiento para importantes obras

La Provincia verá resentido el plan de inversión pública luego de que bloques opositores decidieran no acompañar la propuesta enviada por el Ejecutivo para refinanciar las deudas que vencen durante el año. Se pasará de disponer 10% del presupuesto para obras, en el 2018, a 7% durante 2019.

La Cámara de Diputados de Mendoza dio media sanción, esta tarde, al proyecto de Ley de Presupuesto 2019, que prevé, por segundo año consecutivo, un superávit corriente. Sin embargo, un arco de los bloques opositores le quitó la posibilidad a la Provincia de afrontar el segundo plan de inversiones más ambicioso de los últimos siete años.

Al no obtener la aprobación para refinanciar la amortización para 2019, el Gobierno deberá disminuir en $ 3.696 millones el plan de inversión, lo que significa una reducción de 3 puntos porcentuales a lo proyectado.

Mendoza deberá reducir 30% la inversión pública, porcentaje que será destinado para afrontar el pago de la amortización de la deuda. Esto significa que la financiación del plan de inversión pública de $12.512 millones (destinada fundamentalmente a Vivienda, Seguridad, Educación, Salud, Energía, Transporte e Infraestructura Vial) será de $8.816 millones en 2019, implicando la misma participación porcentual en el gasto total de 2017 (7%).

Teniendo en cuenta el delicado momento que atraviesa la economía del país, esta negativa por parte de la oposición a votar los artículos referidos a endeudamiento no hace más que contradecir su discurso de “emergencia social y económica”. Es un hecho que esta postura generará un estado de recesión en muchos sectores de la economía, con un impacto negativo en los niveles de ocupación de mano de obra (más del 90% de las empresas son micro y pymes).

Lo que hizo la oposición fue negarse a un instrumento que permite el manejo eficiente de los pasivos y ha sido incluido recurrentemente en las pautas presupuestarias desde 1983 a la fecha. El mecanismo permite refinanciar las deudas que vencen durante el año obteniendo mejores condiciones. En ningún caso implica incrementar los niveles de deuda vigentes, sino que para los mismos niveles permite mejorar el perfil de vencimientos.

“El término refinanciación (roll-over) significa volver a financiar una deuda, es decir cambiar una deuda por otra, manteniendo los niveles de endeudamiento constantes. Es un pedido que se hace todos los años para depurar deuda que se tomó en momentos complicados y en condiciones desfavorables para Mendoza”, declaró la ministra de Hacienda y Finanzas, Paula Allasino.

Así, el Ejecutivo deberá ajustar gastos dentro del plan de inversión, de manera de generar excedentes y poder cubrir la deuda no autorizada. Las áreas que sufrirán mayor impacto son el plan de equipamiento de la policía para dotarla de móviles, motos, camionetas y chalecos; los hospitales, los programas de infraestructura municipal y obras tan importantes para la provincia como son la construcción del Polo Judicial Penal, la construcción de la maternidad del Hospital Lagomaggiore, la ampliación de la guardia y consultorios del Hospital Central y la ampliación del Hospital Schestakow, entre las más importantes.

No obstante ello, la actual gestión de Gobierno continuará con el plan de ordenamiento de las cuentas públicas a fin de reducir el impacto recesivo en la economía provincial.