,

Luka Doncic, la nueva estrella de la NBA, es fanático de Andrés Calamaro

Una conexión virtual directa de Salt Lake City a Buenos Aires unió a Luka Doncic, el crack esloveno de la NBA, con Andrés Calamaro.

«¿Venís de Argentina? ¿Y lo conocés a Calamaro? Me encanta su música», dijo el jugador de Dallas Mavericks mientras caminaba rumbo al rectángulo de juego, una tarde de fines de enero, en el Vivian Smart Home Arena donde juega como local Utah Jazz. Desde su exilio interior en una casa del norte del conurbano bonaerense, el músico respondió alborozado en cuanto supo del elogio. «GUAU!!!! Qué honor. Dile que voy a cantarle Azteca a Texas… Qué gran crack. Un honor», tipeó al instante.

Luka -la estrella que revolucionó la liga de basquet más importante del mundo desde que debutó en la temporada pasada con 19 años- ya había hecho público su amor por las canciones de Calamaro en sus stories de Instagram (donde tiene más de 4 millones de seguidores). Es un video que muestra la pantalla de un auto, clavada en la canción «Estadio Azteca», se escucha la voz del Salmón y, de fondo, la del conductor mientras maneja. La noticia no tardó en esparcirse por medios argentinos especializados en básquetbol y le llegó a Calamaro, que incluyó la mención en su habitual y cotidiana catarata de tuits que rige su cuenta @bradpittbull666. Frente a la mención algunos tuiteros aportaron otro video, que muestra al plantel del Real Madrid (con Luka entre sus filas, circa 2018) cantando con el mismo fervor aquello de «me aplastó ver al gigante… De grande me voy a pasar lo mismo, pero ya estaba duro mucho antes».

La verdadera historia detrás del amor por «Estadio Azteca» la aporta otro crack, Andrés «Chapu» Nocioni, parte de la generación dorada del básquetbol argentino, compañero y mentor de Doncic en sus años del Madrid. Después de tipear «Temazo!», le contó a ROLLING STONE en un audio que «se convirtió en un himno para nosotros gracias a Sergio Llul -figura del Real, reciente campeón del mundo con España-. Una noche en que habíamos salido Sergi pidió escuchar esa canción. Y la empezamos a cantar todos. Ahí nos dimos cuenta que nos hacía vivir una conexión especial. Así que seguimos escuchándola en el vestuario, antes de cada partido. Y Luka, como parte de ese equipo, se copó y también comenzó a cantarla. Es una historia que comenzó con Sergio Llul, siguió conmigo y Facu Campazzo, y sumó a Luka Doncic para la causa».

La pequeña curiosidad de esta historia se debe al contexto en que sucedió todo. El diálogo con Luka Doncic que inicia este relato se dio en perfecto español -como Messi, Luka llegó a España a los 11 años- y ocurrió en el relajado contexto que propone la política de atención a la prensa que permite la NBA: los periodistas acreditados pueden visitar el vestuario de los jugadores y dialogar con ellos, hasta media hora antes del comienzo del partido. Sonaba hip hop al palo en el vestuario de los Mavericks, pero el base esloveno que atraviesa el mejor momento de una fulgurante carrera -con apenas 20 años ya fue campeón europeo de clubes y selecciones, y será titular en el «Juego de las Estrellas» de la NBA este fin de semana en Chicago- se dio tiempo para hablar de su amor por las canciones de Calamaro.

Fuente: Lanación