Lo que el FMI le pide hacer al Gobierno para poder cerrar las negociaciones

El comunicado que el Fondo Monetario Internacional (FMI) emitió el viernes empezó a dar certezas sobre las conjeturas de los analistas acerca de qué es lo que le van a pedir al Gobierno para cerrar un acuerdo. Los tiempos se agotan, los dólares no están y la narrativa no alcanza. Para cerrar un acuerdo, ya sea en marzo o un poco después, el Gobierno deberá hacer cambios rotundos o al menos deberá variar sus posturas de los dos primeros años de gestión.

“Abordar la persistente y alta inflación requiere un enfoque múltiple que implique una reducción del financiamiento monetario del déficit fiscal, una política monetaria adecuada con tasas de interés reales positivas y una coordinación de precios y salarios”, destacó el Fondo para marcar por dónde viene su agenda.

¿Aceptará el Congreso aprobar lo que el Gobierno acuerde con el staff del Fondo, una instancia preliminar del acuerdo? ¿O exigirá revisar el texto definitivo, validado por el <i>board </i>del organismo? El interrogante podría atravesar todas las fuerzas políticas

La fecha de marzo no está tallada en piedra. Bossio explicó que aunque el cronograma es exigente los tiempos son manejables de manera de evitar cualquier situación extrema. A la vez, , el ex diputado y titular del Anses plantea una pregunta inquietante. ¿Aceptará el Congreso aprobar lo que el Gobierno acuerde con el staff del Fondo, una instancia preliminar del acuerdo? ¿O exigirá revisar el texto definitivo, validado por el board del organismo? El interrogante podría atravesar todas las fuerzas políticas.

Fuente: EquilibraFuente: Equilibra

Alberto Fernández y Martín Guzmán deberán conseguir apoyo parlamentario para un acuerdo que puede incomodar a propios y extraños. Aún cerrando con el FMI, Equilibra espera un 2022 con un crecimiento del PBI de apenas 0,8%, prácticamente el arrastre estadístico del 2020. También prevé una inflación del 57%, una caída del salario real del 1,5%, un dólar oficial en diciembre del año próximo a $166 y un déficit fiscal primario del 2,3%. El panorama mundial, aún pendiente de la pandemia, anticipa un caudal de exportaciones similar al de este año.

Ese duro escenario para el año próximo, que la consultora denomina de “estanflación controlada”, presupone un acuerdo con el FMI que no podrá obviar algunas decisiones que el Gobierno hasta ahora nunca puso sobre la mesa. Uno de ellos consiste en modificar la política cambiaria para bajar la brecha del 100% actual a, por lo menos, un 75%. Y en cierta forma ya empezó: el Banco Central en los últimos días empezó a acelerar la suba del dólar oficial. Mientras que este año, en promedio, la devaluación fue del 1% mensual frente a una inflación superior al 3%, en Equilibra esperan que en 2022 vayan a la par, con una devaluación del 58 por ciento.

Para salir de una situación de crisis es necesario tener un tipo de cambio más alto que el promedio (Rapetti)

“Para salir de una situación de crisis es necesario tener un tipo de cambio más alto que el promedio”, explicó Martín Rapetti. La confianza que genere el acuerdo podría hacer descender los dólares financieros, para confluir en una brecha de 75 por ciento.

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El acuerdo con el FMI implica, según el economista, que se llegará a esa nueva brecha con cepo cambiario pero con cierta flexibilización, especialmente en lo referente al giro de utilidades y transferencias al exterior. Y que si bien esto implicará por un lado una mayor salida de divisas, tiene una contraparte positiva en materia de clima de negocios y recepción de inversiones.

La reducción de los subsidios de las tarifas de los servicios públicos tampoco podrá evitarse. Martín Guzmán prometió que las tarifas iban a aumentar a la par la inflación y la realidad estuvo muy lejos de eso, al punto que quiso echar al subsecretario de Energía Eléctrica, Federico Basualdo, por no implementarlo y no pudo.

En Equilibra admiten que la segmentación de tarifas, necesaria para salir del subsidio “pro-ricos” que reconoció el propio Guzmán, no es sencilla de implementar. El Presupuesto prevé que esa segmentación permitirá un 3,5% de aumento real para el año próximo. En Equilibra esperan, post-acuerdo, que el aumento sea del 20 por ciento.

Fuente: EquilibraFuente: Equilibra

Otro punto resistido por el Gobierno es el aumento de la tasa de interés, cada vez más lejana de la inflación. Tener “una política monetaria adecuada con tasas de interés reales positivas”, tal como explicitó el Fondo, obliga a tomar una decisión que será resistida dentro del Frente de Todos. Pese al escaso crédito que hay en la Argentina, algunos sectores del oficialismo ven una suba de tasas como un riesgo para la recuperación económica. Equilibra pronostica un alza de por lo menos 2 puntos porcentuales para la tasa de política monetaria, que llegaría al 40 por ciento.

Atado a ese esquema de tasas más altas, la consultora previó que el gasto también tenga recortes en relación a este año, que en parte llegarán sin esfuerzo por dos factores: la reducción del “gasto Covid” y la eliminación del “plan platita”, el gasto electoral. No obstante, el acuerdo con el FMI podría requerir una reducción del déficit primario del 1,5%, el doble del 0,7% establecido en el Presupuesto. “Un acuerdo con el Fondo va a traer impactos recesivos sobre el gasto”, puntualizó Rapetti.

Guzmán prometió que las tarifas iban a aumentar a la par la inflación y la realidad estuvo muy lejos de eso, al punto que quiso echar a un funcionario por no implementarlo y no pudo

El FMI también obligaría a reducir el financiamiento directo del BCRA al Tesoro a través de transferencia de utilidades y adelantos transitorios. Guzmán espera usar esos fondos para financiar el 60% del déficit; Equilibra espera que el Fondo pida un 45 por ciento.

Aquí también se librará una batalla política. El ministro de Economía siempre abogó por corregir el déficit fiscal a través de una mayor recaudación provocada por la recuperación económica y desechó cualquier recorte de gastos, lo que inevitablemente pedirá el Fondo. Y es aquí donde terminan los relatos: “Acordar con el FMI es condición necesaria pero no suficiente para reducir la incertidumbre y dar un horizonte a la economía. Pero advertimos también que ordenar la economía implica ajustes (fiscal/monetario/cambiario/tarifario) que, en el corto plazo, frenarían la demanda interna y mantendrían la inflación arriba del 50% anual”, aseguran en Equilibra.

Fuente: Infobae

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