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Leo Messi ganó su séptimo Balón de Oro

La diferencia entre Leo Messi y el resto quedó patente en París, donde el argentino alzó su séptimo Balón de Oro tras superar en las votaciones a Robert LewandowskiJorginho y Karim Benzema.

A los 34 años, el argentino ni siquiera ha necesitado una temporada de altos vuelos para convencer a los 180 periodistas que daban forma al cuadro de honor, donde ya aventaja en dos trofeos a Cristiano Ronaldo, sexto clasificado. La estrella del PSG tampoco encuentra aún réplica entre los llamados a tomar su estandarte. Kylian Mbappe, noveno, y Erling Haaland, undécimo, ni siquiera supusieron una amenaza a su tiranía.

Tras un año de vacío por la pandemia, el Balón de Oro regresó al punto exacto donde lo había dejado Messi, ganador de 2019. Lewandowski, a quien Leo quiso recordar en su discurso de agradecimiento, debía conformarse con la distinción al mejor delantero. Tras tres finales perdidas con su selección entre 2014 y 2016, el título de la Copa América se antojaba esta vez como el factor diferencial para el argentino.

Al cierre de las votaciones, el pasado 25 de octubre, Messi había sumado 41 goles y 14 asistencias en 56 partidos con Barcelona, selección argentina y PSG. Unas cifras por debajo del registro de Lewandowski (54 y 7), aunque a la par de las de Benzema y Mbappé (35 y 13; 37 y 15). Lo más asombroso del asunto es que este registro de La Pulga ha sido un calco de 2009, cuando alzó su primer Balón de Oro (41 goles y 15 asistencias). La mejor evidencia de su poder frente al paso del tiempo se refleja en otro dato: de los 10 primeros clasificados de aquella edición, sólo Cristiano y Zlatan Ibrahimovic siguen en activo.

Nada faltó en la coreografía de una ceremonia seguida por 800 millones de personas a lo largo y ancho del planeta. El recorrido del trofeo hacia el Théâtre du Châtelet, a bordo de un Alpine A110S naranja fuego pilotado por Fernando Alonso y Esteban Ocon, fue el preludio de las fanfarrias y colorines de la alfombra roja. Por orden inverso a su lugar en el podio, Lewandowski, Mbappé y Messi fueron recibidos como estrellas del rock. Nada más bajar de la mano de Antonella de la limusina, ThiagoMateo y Ciro Messi, presumían del mismo terno tachonado de brillantes de su padre.

Mientras Nasser Al-Khelaifi y Leonardo negaban cualquier reunión del PSG con Zinedine Zidane, el representante del Real Madrid, Emilio Butragueño, recibía los abucheos con ejemplar estoicismo. En el acto, cómo no, se echó en falta a Benzema y a Cristiano, que acostumbra a saltarse estos actos cuando no se sabe vencedor. La presencia del portugués sólo cobró forma a través de un contundente mensaje contra France Football, la revista organizadora del evento. En concreto, Cristiano acusaba a Pascal Ferré, redactor jefe de la revista, de mentir en un reciente artículo en el que aseguraba que su única ambición es retirarse con más Balones de Oro que Messi.

Otros a quienes no les sobraron motivos para la satisfacción fueron Haaland, undécimo, y Neymar Jr, decimosexto. Desde su aterrizaje en París, adonde llegó con la obsesión de alzar este trofeo, el brasileño ha oscilado entre el tercer puesto (2017) y su total ausencia en el palmarés final (2019). Pese a la irregularidad de su dorsal ’10’, la multimillonaria propuesta del PSG obtiene, al menos, otro refrendo. Y es que, por primera vez desde 1991, con Jean-Pierre Papin en el Olympique de Marsella, ningún club francés contaba en sus filas con un Balón de Oro. El club de la Familia Real de Qatar se suma al exclusivo club de Real Madrid, Barcelona, Manchester United y Milan, los equipos que acapararon el palmarés desde 2004.

Entre los galardones de segundo rango, mención de honor para Pedri, ganador del Premio Kopa, que distingue al mejor sub-21. El centrocampista no sólo fue el primero de los tres españoles finalistas -en el vigesimocuarto puesto, por delante de Gerard Moreno (26º) y César Azpilicueta (29º)- sino que se animó ante los micrófonos con un discurso ajeno a los tópicos. Al recuerdo a los afectados por el volcán de La Palma se iba a sumar una llamada de atención sobre el uso del plástico y sus repercusiones en el cambio climático.

Fuente: El Mundo, España

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