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Las nuevas reglas del fútbol, con un cambio revolucionario en los penales

La International Board determinó que ya no se podrá aprovechar el rebote en los tiros desde los doce pasos.

El fútbol, como todo, tiene que cambiar. Eso más allá de que en general el espíritu conservador predomina en el deporte más popular, mientras en otras disciplinas las modificaciones son más frecuentes. Esta vez, la International Board decidió meter mano en el reglamento e introdujo algunas variantes que pueden afectar a más de un alma sensible.

Los penales

La más importante de las nuevas modificaciones pasa por los tiros desde los doce pasos, en los que ya no se podrá aprovechar el rebote. Si el arquero ataja la pelota o si da en el palo, el juego se continuará con un saque de arco. Así, sería imposible un tanto como el que Juan Román Riquelme le convirtió en 2001 a River: ese día, Boca se impuso por 3-0 y él inauguró el gesto del Topo Gigio en un festejo dedicado a Mauricio Macri, entonces presidente del club.

No más goles con la mano

No se convalidará de ninguna manera un gol que haya sido convertido con la mano, más allá de que haya habido o no intencionalidad del delantero. Carlos Coradina, ex coordinador técnico del Colegio de Arbitros de AFA y formador de referís, le afirmó a Clarín que el cambio es «muy positivo». Y profundizó: «Antes teníamos que discernir cuándo la mano era deliberada o no. Por sobre todas las cosas, evita discusiones».

El 18 de marzo de 2007, por el Torneo Clausura de ese año, Ariel Ortega le convirtió a Quilmes en la última jugada del partido el 1-0, en un tanto que el juez Daniel Giménez convalidó a pesar de que había golpeado la pelota con el brazo.

El Burrito confesó después del partido que había estirado el brazo en un gesto instintivo cuando intentaba cabecear la pelota, pero lo concreto es que fue un movimiento antinatural y que incidió en la trayectoria final de la pelota. De todas maneras, no faltó quien justificara la sanción de Giménez apoyado en la creencia de que la intención del jugador no había sido en realidad tocar la pelota con la mano. Tal como explicó Coradina, ahora ya no habrá interpretación posible y el gol debería ser anulado.

Los saques de arco

Una vez que el arquero le pegue a la pelota desde su área chica, ya estará en juego y no será necesario esperar a que salga del área grande. «Cambia la regla totalmente», explicó Coradina, que además remarcó: «Habrá que explicarlo bien a todos los protagonistas. Los entrenadores tendrán que preparar muy bien a sus dirigidos como lo hacían Osvaldo Zubeldía, Carlos Timoteo Griguol y Carlos Salvador Bilardo, por nombrar a algunos que practicaban la docencia con sus jugadores».

Las salidas en los cambios

El árbitro podrá hacer salir por cualquier sector del campo por cualquier sector del campo al futbolista que sea reemplazado, en lugar de que tenga que hacerlo por la mitad del terreno de juego. Así, se evitarán las habituales avivadas en las que un jugador que busca demorar se ubica en el sector más lejano.

«Es una formalidad para agilizar la continuidad del juego. Esta bien que sea así, pero en Argentina debemos tener especial cuidado en fijarnos por dónde sale el jugador. Si es conveniente que lo haga por determinado lugar y que no quede expuesto a alguna agresión por parte de los hinchas», precisó Coradina.

Tarjetas para los técnicos

A los entrenadores ahora se les podrá sacar las cartulinas amarilla y roja ante actitudes antideportivas. Para Coradina, «es una formalidad» y «un agregado que esta más de acuerdo con lo que dice en la conformación de las planillas de cada partido, en las que los entrenadores figuran como responsables de sus equipos».

Barreras protegidas

Los jugadores que en un tiro libre se ubiquen entre la pelota y el arco no podrán ser molestados por los rivales, que tendrán que ubicarse a al menos un metro de distancia. La idea es evitar los manoseos que muchas veces derivan en acciones bruscas y son difíciles de advertir para los árbitros en el amontonamiento.

Un clásico "arrugue de barrera" en West Ham-Newcastle, jugado este sábado. (Foto: Reuters)

Un clásico «arrugue de barrera» en West Ham-Newcastle, jugado este sábado. (Foto: Reuters)

El rebote en el árbitro

En el inusual caso de que la pelota rebote en el referí, ahora estará facultado para dar un bote a tierra si lo considera pertinente. Coradina lo consideró como «un cambio para agilizar también la continuidad del juego y ganar más minutos efectivos sobre los 50 ó 60 minutos promedio que hay por partido».

Fuente: Clarín