La preocupación de Mauricio Macri: cómo cerrar un agujero de $ 500.000 millones

Tiene decidido avanzar en una corrección fiscal después de las elecciones de octubre para ajustar desequilibrios.

Mauricio Macri tiene decidido avanzar en una corrección fiscal, después de las elecciones de octubre, para ajustar los fuertes desequilibrios macroeconómicos.

La decisión se la adelantó a varios íntimos que lo visitan en la Quinta de Olivos . También le transmitió a figuras internacionales que lo consultan por la inviabilidad del déficit. Macri a todos les dice: primero ganar las elecciones y después profundizar sus ideas económicas.

Fue exactamente idéntico al mensaje que Luis Caputo expuso ante inversores de Wall Street. Ocurrió en una reunión convocada por Susan Segal del Council of the American . Caputo afirmó: “La prioridad es octubre, después vamos a ocuparnos del déficit”. La movida del Presidente reconoce una obsesión muy propia: cree que el desborde profundo que tienen las cuentas públicas hace inviable cualquier propuesta seria de crecimiento de la economía.

Macri evita el tema en público, pero lo debate en privado en forma asidua en la casona presidencial. Lo explica utilizando una exclamación que repite: “¡Tengo que cerrar un agujero de 500.000 millones de pesos!”.

Macri también sostiene, en privado, que para esa tarea “voy a necesitar gladiadores, después de octubre”. La insistencia del Presidente volvió a abrir la posibilidad de correcciones en el Gabinete. María Eugenia Vidal propicia un plan de recortar el actual elenco. La Gobernadora llevó la iniciativa hace unos meses a la “mesa chica” de Macri y comunicó esto a sus interlocutores bonaerenses: “la decisión está tomada, se va a achicar el Gabinete nacional durante este año para dar una señal de austeridad”.

Según Vidal el momento lo elegirá Macri para que tenga el mayor impacto político. Pero la propuesta de Vidal choca con el rechazo del poderoso Jefe de Gabinete.

Marcos Peña cree que es mejor la actual multiplicidad de ministros, para controlar la administración. Así lo repite, a quien le consulta sobre el recorte ministerial: “De eso no hay nada”. Pero existe una gran ebullición interna en el gabinete económico. Otra vez el foco de la tormenta es la profundización de la política monetaria ortodoxa del Banco Central. El conjunto de los ministros acusa de “sobreactuar” a Federico Sturzenegger y sostienen que la exagerada tasa no permite acelerar la leve recuperación económica.

Luis Caputo, en la intimidad de su gabinete habla claro: para el ministro de Finanzas hay una sobre tasa de 5 puntos y eso provoca una caída adicional y nociva en el valor del dólar.

Sturzenegger se defiende y repite que su política permitirá un logro electoral: que Macri hable de que bajó la inflación. Hasta ahora el BCRA no logró bajar los precios, pero le pone freno a la actividad. Su estrategia genera una jugosa bicicleta financiera y un déficit cuasi- fiscal fenomenal. Pero la inflación sigue alta. Muchos dicen que el error de Sturzenegger fue transformar en un “dogma” la pauta de precios anual 12-17 por ciento. Esta semana insistió en el directorio : “ La pauta no se toca porque yo perdería credibilidad.” En Cambiemos sostienen que ese dogma del BCRA puede transformar un éxito en una derrota política para el oficialismo. Macri lograra este año – sin duda – bajar la inflación del 40 al 24 %. Se trata de un mérito.

Pero la intransigente cruzada de Sturzenegger puede transformar esos números en un fracaso: la inflación en lugar del prometido 17 %, seria del 24 %. Es decir, 7 puntos arriba.

Por eso Sturzenegger se cura en salud: ahora va a cambiar el índice de precios, para tratar de acomodar sus proyecciones. Se usa estos artilugios, cuando la realidad no encaja con los deseos.

Clarín anticipó que hay seis ministros que combaten la “sobreactuación” del BCRA.

Ahora se sumó un séptimo funcionario: en las reuniones, Mario Quintana empezó a diferenciarse de la ortodoxia de Sturzenegger.

Quintana fue advertido de las consecuencias de la política el BCRA, por un economista estrella dentro del gobierno : Vladimir Werning, uno de sus principales colaboradores de la Casa Rosada.

El actual subsecretario de Coordinación Económica de la Jefatura de Gabinete estuvo en el equipo de Alfonso Prat Gay. La gente de Marcos Peña desmintió anoche que al ex ministro le hayan ofrecido la embajada en EE.UU. Cuando Macri echó a Prat Gay, Werning se quedó sin empleo. Era jefe de asesores de Pedro Lacoste.

Pero lo rescató un consejo del influyente titular del JP Morgan. Jaime Dimon, el banquero de EE.UU. viajó a Buenos Aires y en un encuentro a solas con Macri ponderó los conocimientos de Werming. Así le dijo: “Argentina tienen un brillante economista, que trabajo en nuestro banco 12 años”.

Macri dio la orden y así Werning se incorporó rápidamente – después de enero – a la Jefatura de Gabinete. Pero la sorpresa fue mayúscula, para la interna. El funcionario también cuestiona al Banco Central. Así surge cuando expone frente a la “troika” que maneja al gobierno: Peña, Quintana y Gustavo Lopetegui. Werming en sintonía con el conjunto del gabinete económico: habla de nociva sobretasa y de atraso cambiario por la política del BCRA.

Fuente: Clarìn