La jugada de Cristina Kirchner que empezó con una charla de Miguel Pichetto y Hugo Moyano

CFK volvió a escena en Ferro en modo “león herbívoro”. Ruidos con su primera fila y nueva cita con Felipe Solá.

La conversación entre Miguel Ángel Pichetto y Hugo Moyano fue la antesala del acuerdo que logró el peronismo, pocos días después, en la designación de nuevos miembros del Consejo de la Magistratura: “Hugo, vamos a sacar una solicitada sobre el tema de la Justicia criticando al Gobierno por su injerencia”.

La solicitada, finalmente, no salió porque el paso que dio el peronismo en su conjunto fue más contundente: se abroquelaron los K y los no K e impusieron sus nombres en el organismo que tiene a su cargo la administración del poder judicial, controla la actividad de los jueces y la imposición de sanciones, así como resuelve la destitución de los jueces.

Esa charla entre Pichetto y Moyano (hoy diferenciados en su distancia respecto de Cristina Kirchner) llegó hasta los oídos de la ex Presidenta a través de dirigentes sindicales que dialogan tanto con el inoxidable senador como con el camionero y con la senadora nacional.

La lógica de entendimientos en el peronismo es auspiciada por Cristina y motorizada por sus armadores predilectos, donde hoy revisten Alberto Fernández, Eduardo Valdés y Máximo Kirchner.

A lo del Consejo de la Magistratura siguió la sesión sin quórum del Senado -para tratar el desafuero de CFK- que fracasó este miércoles y ahora, la mira está en que el peronismo “juegue” en bloque con el Presupuesto 2019 de María Eugenia Vidal.

Una primera cita entre intendentes y legisladores peronistas sucedió este martes y se repetirá este viernes, cuando se espera que se sumen en bloque los dirigentes del massismo, más allá del paso raudo del senador José Luis Pallares por el encuentro en La Plata.

Esos acercamientos entre los distintos sectores peronistas son fogoneados por Cristina y, en medio de esas conversaciones, llegó a sus oídos el reclamo de un intendente del Conurbano: “No humillen muchachos. Si quieren que nos juntemos todos, con humildad y no humillen”.

Cristina Fernández de Kirchner participa en el Primer Foro Mundial de Pensamiento Critico en el congreso de CLACSO. Foto EFE

La frase capicúa se refería a lo que sucedió en algunos medios aún direccionados por los K luego de la ruptura del bloque de diputados del Frente Renovador. Tras la partida de Felipe Solá y Facundo Moyano, quienes armaron un bloque propio neo kirchnerista, en el canal C5N y en Radio 10 Sergio Massa fue destinatario de críticas, palos e ironías por la pérdida de legisladores.

Ante eso, Cristina dio el OK a que se frene la ”lija” sobre su ex jefe de Gabinete de 2008-2009 y el operativo de seducción sobre los renovadores tiene varios canales: uno es el ya contado por Clarínque son las charlas del propio Massa con Máximo Kirchner y Wado De Pedro, de los que participa Raúl “Cabezón” Pérez, el diputado que es armador del FR en el interior.

Pero otro canal activo es el que mantienen el jefe de los diputados K, Agustín Oscar Rossi, con Graciela Camaño, quien tiene entidad propia en el seno del massismo.

Mientras tanto, Cristina volvió a verse con Felipe Solá, quien suena como eventual candidato de un esquema de unidad: el curtido peronista dice que su carrera es por la Presidencia pero varios auspician su competencia por la gobernación bonaerense, cargo que ya ocupó el oriundo de Mercedes. Solá viajará en los próximos días a Tucumán, donde la grieta entre Juan Manzur y José Alperovich no se aplaca sino que se agranda.

Quienes vieron a la ex Presidenta en los últimos días señalan que su estilo del momento es en modo “león herbívoro”: los que siguieron con atención su discurso en el Senado durante el debate del Presupuesto Nacional pusieron atención en su cita de Juan Domingo Perón, con una frase del General después de la proscripción y el exilio. En plena madrugada, Cristina anunció que leería un fragmento de un discurso de Perón al Parlamento en el que se refería al “problema de la Nación”. Y contó que el Perón de entonces era “el león herbívoro, el que vino después de los 18 años de exilio, descarnado”, según sus propias palabras”.

“Un león herbívoro, como se decía. Y hablando de animales, es bueno recordar que por ejemplo las yeguas también son herbívoras”, señaló en el Senado. La cita a “las yeguas” también volvió el lunes en Ferrocuando, en una nueva autorreferencia, dijo que “los gatos son todos gatos y las yeguas son todas yeguas”.

Esa lógica “herbívora” la utilizó la ex mandataria al hablar, también en Ferro, de la unión entre los “pañuelos celestes” y los “pañuelos verdes”. Ese encuentro -que cayó mal en la dirigencia y militancia pro aborto legal- por el contrario generó empatía en algunos sectores peronistas más clásicos o conservadores.

Pero lo que directamente causó disgusto o desazón fue la conformación de la “primera fila” del acto kirchnerista en Ferro. Allí se ubicaron dirigentes del arco más duro de ese espacio, como Leopoldo Moreau, Martín Sabbatella, Verónica Magario, Fernando Espinoza, Roberto Baradel, Horacio Verbitsky, Alberto Samid y Mayra Mendoza, quien portaba un cartel para pedir la liberación del ex vice presidente Amado Boudou.

Ese ruido en el peronismo No K que pretenden seducir ahora los operadores directos de Cristina es más fuerte a la hora de acercarse a Sergio Massa y a su esposa Malena, quien participa también de los encuentros con el nuevo consultor del tigrense. Se trata del catalánAntoni Gutiérrez-Rubí, quien fue asesor de campaña de CFK en la última elección parlamentaria.

¿Una muestra más de unidad?

Fuente: Clarín