La ex cárcel de Caseros está por desaparecer: un recorrido 360º por los pabellones, las celdas y el patio del penal

En febrero comenzarán las obras del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que convertirán el edificio en las nuevas sedes del Ministerio de Economía porteño y la AGIP. Un video-recorrido por el interior de su historia y la posibilidad de ver de primera mano los detalles de un gigante dormido en Parque Patricios

Enfrentado al Parque Florentino Ameghino, el edificio de la antigua Cárcel de Caseros conserva una arquitectura de otros tiempos. Terminada en 1877, diseñada por Carlos Altgelt, Pedro Benoit, Juan Martín Burgos y Valentín Balbín, mezcla torretas románicas, con la arquitectura carcelaria de la época.

Una puerta de doble hoja ya azulada por el tiempo sobre calle Pichincha es el acceso principal. Todavía quedan los contornos de los escudos en los que hasta hace poco se leía:

Una puerta de doble hoja ya azulada por el tiempo sobre calle Pichincha es el acceso principal. Todavía quedan los contornos de los escudos en los que hasta hace poco se leía: «penitenciaría nacional», en alusión a la prisión de San Onofre, el nombre del sanguinario penal en el que transcurrieron las escenas de la serie El Marginal.

El Marginal fue la última producción que usó el edificio como set de filmación para sus -hasta ahora- tres temporadas, pero no la primera: antes lo habían hecho

El Marginal fue la última producción que usó el edificio como set de filmación para sus -hasta ahora- tres temporadas, pero no la primera: antes lo habían hecho «Tumberos» en 2002 y el corto «Pabellón 86» en 2007. De todas quedan pistas.

Durante la filmación el patio principal del penal se convirtió en

Durante la filmación el patio principal del penal se convirtió en «la villa» con carpas e improvisadas casillas donde iban los presos recién llegados, los más jóvenes, la «SUB-21». El pabellón había que ganárselo. Los hermanos Borges protagonizaron los episodios más violentos y le pusieron el cuerpo a las internas carcelarias. Pero Caseros tiene su propia historia de sangre y motines.

«Los Doce Apóstoles», los reclusos que encarnaron la violenta revuelta en el penal de Sierra Chica, en marzo de 1996, dos meses después tomaban 18 rehenes en Caseros y amenazaban con matarlos a todos.

Según los Apostoles pedían un traslado a un penal en Mendoza, según las autoridades

Según los Apostoles pedían un traslado a un penal en Mendoza, según las autoridades «quisieron fugarse». Los planes de los reclusos, sin embargo, fueron frustrados por miembros del Servicio Penitenciario Federal.

Una de las escenas más recordadas de esa revuelta es Alejandro Brandán Juárez, para muchos el líder del motín Sierra Chica, asomado a una de las ventanas de Caseros, apoyándole una

Una de las escenas más recordadas de esa revuelta es Alejandro Brandán Juárez, para muchos el líder del motín Sierra Chica, asomado a una de las ventanas de Caseros, apoyándole una «faca» en el cuello a un guardiacárcel

El edificio viejo, abandonado, de paredes descascaradas que dejan al descubierto ladrillos desnudos, grietas en las que crece vegetación, fue terminado en 1877 proyectado como Casa de Corrección de Menores Varones.

El edificio viejo, abandonado, de paredes descascaradas que dejan al descubierto ladrillos desnudos, grietas en las que crece vegetación, fue terminado en 1877 proyectado como Casa de Corrección de Menores Varones.

Está ubicado en el mismo predio donde años más tarde se fundaría la llamada

Está ubicado en el mismo predio donde años más tarde se fundaría la llamada «nueva cárcel» de Caseros.

Ideada en 1960 por la Comisión Nacional de Construcciones Penitenciarias como parte de un complejo judicial que se quedó a mitad de camino, la

Ideada en 1960 por la Comisión Nacional de Construcciones Penitenciarias como parte de un complejo judicial que se quedó a mitad de camino, la «nueva cárcel» sería abandonada en 1963

Fue abandonada luego de conocerse un informe del Servicio Penitenciario Federal que alegaba la inhumanidad e inviabilidad del proyecto

Fue abandonada luego de conocerse un informe del Servicio Penitenciario Federal que alegaba la inhumanidad e inviabilidad del proyecto

El gobierno de Juan Carlos Onganía retomaría las obras en 1969, pero recién sería durante la dictadura, en 1979, que Jorge Rafael Videla, la inauguraría.

El gobierno de Juan Carlos Onganía retomaría las obras en 1969, pero recién sería durante la dictadura, en 1979, que Jorge Rafael Videla, la inauguraría.

Para el año 2000 quedaban 430 presos alojados en la Unidad 16 o

Para el año 2000 quedaban 430 presos alojados en la Unidad 16 o «cárcel vieja», que albergaba entonces menores y ex miembros de las fuerzas de seguridad.

Todos fueron trasladados poco después a Ezeiza y Marcos Paz. Mientras que los internos con trastornos mentales terminaron en unidades del Borda y el Moyano.

Todos fueron trasladados poco después a Ezeiza y Marcos Paz. Mientras que los internos con trastornos mentales terminaron en unidades del Borda y el Moyano.

A casi 20 años de que esos pabellones quedaran vacíos, en enero próximo el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires comenzará a convertir el penal en oficinas gubernamentales.

A casi 20 años de que esos pabellones quedaran vacíos, en enero próximo el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires comenzará a convertir el penal en oficinas gubernamentales.

La fachada de Caseros se conservará, pero el interior será demolido casi en su totalidad, dando lugar a una nueva arquitectura y conservando apenas algunos pocos detalles de su pasado de encierro.

La fachada de Caseros se conservará, pero el interior será demolido casi en su totalidad, dando lugar a una nueva arquitectura y conservando apenas algunos pocos detalles de su pasado de encierro.

Allí funcionará -se espera que para 2021- el Ministerio de Economía y Finanzas porteño y la AGIP, con un total de 4.700 puestos de trabajo. Será el edificio estatal más grande de la Ciudad.

Allí funcionará -se espera que para 2021- el Ministerio de Economía y Finanzas porteño y la AGIP, con un total de 4.700 puestos de trabajo. Será el edificio estatal más grande de la Ciudad.

Entre los lugares que mejor se mantuvieron estos años, puede que por su particular estructura, está todavía en pie la sala de visitas.

Entre los lugares que mejor se mantuvieron estos años, puede que por su particular estructura, está todavía en pie la sala de visitas.

Otros espacios fueron sitiados por los escombros, por la basura y en algunas partes, como el viejo Casino de Oficiales, por montañas de chatarra o de sillas desvencijadas.

Otros espacios fueron sitiados por los escombros, por la basura y en algunas partes, como el viejo Casino de Oficiales, por montañas de chatarra o de sillas desvencijadas.

Es imposible que no surja la duda acerca de si los rastros que se encuentran todavía son testimonios vivos del pasado o parte de alguna de las varias ficciones que pasaron por ahí.

Es imposible que no surja la duda acerca de si los rastros que se encuentran todavía son testimonios vivos del pasado o parte de alguna de las varias ficciones que pasaron por ahí.

Algunos sectores no dejan margen de error, como los pabellones o un

Algunos sectores no dejan margen de error, como los pabellones o un «te extraño» tallado en la puerta de un baño, cerca de la sala de visitas.

En otros pasillos, la pintura casi sin signos del paso del tiempo, frases en aerosol, símbolos, hacen pensar en cambio al penal de

En otros pasillos, la pintura casi sin signos del paso del tiempo, frases en aerosol, símbolos, hacen pensar en cambio al penal de «San Onofre», a las escenas de la serie El Marginal.

Y están esos otros detalles que conjugan una cosa y la otra. Una vieja chimenea, el esqueleto de un tablero de básquet sin aro, una alfombra en una celda.

Y están esos otros detalles que conjugan una cosa y la otra. Una vieja chimenea, el esqueleto de un tablero de básquet sin aro, una alfombra en una celda.

Sin embargo son las paredes las que devuelven la mayor cantidad de información, jeroglíficos tumberos desde los que desandar historias.

Sin embargo son las paredes las que devuelven la mayor cantidad de información, jeroglíficos tumberos desde los que desandar historias.

«Unas ganas de ver el sol», en el rincón oscuro de una celda donde quizás alguna vez haya existido un camastro.

«Dios ayudanos a salir de acá» y el esbozo de un Gauchito Gil con brochazos gruesos de pintura.

Una virgen desteñida, el azul característico de las impresiones viejas.

Una virgen desteñida, el azul característico de las impresiones viejas.

El mismo color que aún conservan los recortes de las revistas que los presos pegaban en las paredes, de autos, de mujeres, como si fueran habitaciones adolescentes.

El mismo color que aún conservan los recortes de las revistas que los presos pegaban en las paredes, de autos, de mujeres, como si fueran habitaciones adolescentes.

Son precisamente los colores los que ayudan a diferenciar mejor que ninguna otra cosa, los verdaderos testimonios en las paredes y las puestas en escena que dejó la televisión.

Son precisamente los colores los que ayudan a diferenciar mejor que ninguna otra cosa, los verdaderos testimonios en las paredes y las puestas en escena que dejó la televisión.

Para reconocer otras marcas, hay que hacer un repaso por las cosas que pasaron en el edificio tras el cierre. De lo contrario un

Para reconocer otras marcas, hay que hacer un repaso por las cosas que pasaron en el edificio tras el cierre. De lo contrario un «Diego sacanos» podría confundirse con un pedido desesperado al más humano de los dioses, pero ser apenas lo que quedó del decorado de un corto cinematográfico.

Fuente: Infobae